La plantilla de Muebles Xey mantendrá la huelga indefinida

El comité de empresa pedirá al Gobierno Vasco que busque «una salida» a la firma

EUROPA PRESSBilbao

La plantilla de Muebles Xey, ubicada en Zumaia, se mantendrá en huelga indefinida a la espera de la reunión que ha solicitado al Gobierno Vasco, uno de los accionistas de la empresa, para reclamarle "una salida" y la búsqueda de un inversor que "apueste" por mantener la actividad de la firma guipuzcoana de muebles de cocina.

La dirección de la empresa comunicó este miércoles a sus trabajadores que va a enviar al juzgado la solicitud de liquidación de la sociedad y la puesta en marcha de un ERE de extinción que afectaría a sus 170 trabajadores.

Fuentes sindicales han denunciado, en declaraciones a Europa Press, que la dirección ha pasado de comunicarles en febrero la viabilidad de la empresa, y que las perspectivas eran "buenas", a estar sin cobrar desde marzo.

Los trabajadores han asegurado que la última interlocución con el ejecutivo vasco fue con el director de Desarrollo Industrial, Alejandro López Cárcamo. "Nos dijo que se habían enterado del concurso por medio de un mail. Eso fue a primeros de junio. Ahora declaran que ha sido imposible alcanzar un acuerdo con los proveedores y que conocían desde hace meses que la situación de la empresa era muy delicada", han lamentado.

Sin embargo, la plantilla va a solicitar tanto al ejecutivo como al administrador concursal que "exploren todas las posibilidades en busca de ese nuevo inversor" para poder mantener la actividad productiva.

Asimismo, las mismas fuentes han indicado que se les comunicó, en aquella reunión de febrero, que la facturación alcanzada en 2016, 25 millones, era "la necesaria" para "tirar adelante con la actividad y que solo necesitaban "unos meses de tiempo" para poder hacer otra inversión y fuera todo "como la seda". "Ahora nos dicen que no hay dinero, que Xey no tiene futuro y que no se puede continuar y liquidan la empresa", añaden.

"Nos han dicho que hay ventas y que había una deuda de 18 millones, fruto de una factura aplazada en 2015, pero ahora resulta que el administrador concursal nos dice que la deuda es de 30 millones y aquí no sabemos dÓnde se ha ido el dinero. Se factura más que nunca y el cañon es más grande que nunca", afirman.

El comité denuncia que no ha habido "transparencia" desde la dirección, cuando el año pasado "se facturó el doble que en 2012". También aseguran que la plantilla de la planta principal, ubicada en el barrio de Oikia de Zumaia, tenía 90 trabajadores hace dos años y ahora emplea a 120, aproximadamente un 30% más.

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