«Un negocio que cuenta con producto propio y conocimiento es viable»

Gurutz Linazasoro, a la derecha, con el equipo responsable de ViveBiotech./JOSE USOZ
Gurutz Linazasoro, a la derecha, con el equipo responsable de ViveBiotech. / JOSE USOZ
ViveBiotech

Gurutz Linazasoro expone que tiene «la esperanza de que en torno a este proyecto se creen nuevas empresas en Euskadi»

ION FERNÁNDEZSAN SEBASTIÁN.

Hace poco más de dos años dio el salto de la medicina a la dirección de una empresa. Gurutz Linazasoro es un reconocido facultativo que ha cogido las riendas de ViveBiotech, centrada en la fabricación de vectores virales para su uso en tratamientos genéticos. «Se trata de un proyecto de vanguardia y en lo que es la medicina del futuro, que ya es una realidad», asegura.

La empresa

2015 año de fundación:
La empresa donostiarra cuenta actualmente con 20 trabajadores.
Actividad: Biotecnología.
Creación de vectores virales para su uso en tratamientos genéticos.

- ¿Por qué afirma que se trata de la medicina del futuro?

- La medicina del futuro va a ofrecer las cinco 'P': preventiva, participativa, precisa, personalizada y predictiva. Desde que se descifró el genoma humano todo el sector científico le ha estado dando vueltas a las dos grades aplicaciones que se podían derivar de este conocimiento. Una de ellas hace referencia a poder diagnosticar las enfermedades genéticas y distinguir la base de muchas patologías. Esto daría lugar a la medicina predictiva y preventiva, ya que si puedes predecir qué enfermedad va a tener una persona también puedes prevenir que aparezca. A su vez, esto nos llevaría a la medicina de precisión y personalizada; es decir, sustituir genes enfermos o dañados por otros sanos para curar enfermedades. Y a eso nos dedicamos nosotros.

- ¿Pero, todavía habrá más campo para avanzar?

- El futuro está comenzando ya a escribirse. Su centro de atención estaría en ser todavía más precisos a la hora de sustituir los genes enfermos. Este objetivo se conseguirá con las tecnologías de edición génica, como la CRISPR (herramienta que actúa como unas tijeras moleculares que cortan de manera muy precisa cualquier secuencia de ADN del genoma, permitiendo realizar cambios en la misma). Se trata de una tecnología que está en su infancia, todavía debe mejorar muchos aspectos deficientes de seguridad.

- ¿Cómo se logra explicar una tecnología tan compleja y nueva?

- Las personas con algún familiar afectado de una enfermedad rara saben mucho de ella. Se preocupan mucho por informarse para poder ser atendidos por médicos especializados. Por eso, cuando vienen a consultarnos lo hacen ya con mucho conocimiento de lo que les vamos a hablar. Además, con nosotros generalmente contactan compañías biotecnológicas o grupos de investigación universitarios que buscan lanzar un ensayo clínico, porque han identificado la mutación genética de una enfermedad rara, tienen datos de modelos animales y quieren que contribuyamos a que esa terapia génica llegue al paciente fabricándoles los vectores virales.

«Un director debe tener confianza en el equipo y dejar hacer a los que saben»

- ¿En qué fase se encuentra ViveBiotech?

- Acabamos de empezar y disponemos de una capacidad de producción limitada, para diez o doce pacientes por cada ensayo clínico. Por esto, estamos inmersos en una ampliación de capital para poder multiplicar por diez esta capacidad y atender a unas exigencias de mercado mucho mayores. Ahora solo podemos cubrir las fases iniciales en una investigación, pero el cliente quiere que le acompañemos en todo el recorrido, hasta las fases finales del desarrollo de sus terapias.

- ¿Cuáles son los puntos fuertes de esta compañía?

- Las personas que componen ViveBiotech cuentan con una gran experiencia y pueden acompañar al cliente desde el minuto uno y participar con ellos en los experimentos. Como compañía ofrecemos mucha flexibilidad y precios muy competitivos. Todo ello, hace que seamos una empresa muy atractiva.

- Sin olvidar el continuo interés por la investigación.

- Estamos inmersos en el proceso de desarrollo del lentisoma, una evolución de los vectores virales que hay hoy en día. Y esperamos ir consiguiendo mejores versiones en el futuro. También trabajamos con otras tecnologías de transferencia génica, porque es la vocación de ViveBiotech.

- Esta empresa ayuda a curar enfermedades, un factor que motivará por sí solo a todo el equipo. Pero, ¿se necesita algún aliciente más?

- Todos los trabajadores se encuentran muy identificados e involucrados con el proyecto. Contribuimos a que las terapias génicas lleguen al paciente y se puedan curar enfermedades. Esto es lo más bonito que hay para cualquier médico. Creo que es un aliciente suficiente. Somos conscientes de la magnitud del proyecto. No obstante, también hay que destacar que permite a los científicos trabajar en el campo de la investigación, lo cual resulta gratificante para ellos. A su vez, el equipo sabe que está contribuyendo a la creación de un tejido económico en el país basado en el conocimiento. La esperanza es que en torno a este proyecto se creen nuevas empresas.

- Tiene una larga trayectoria profesional en el campo de la medicina, ¿qué le llevó en abril de 2015 a dirigir esta empresa?

- ViveBiotech es una oportunidad muy grande de poner en marcha un proyecto empresarial. Contábamos con dos factores que me animaron a emprender este camino. Por un lado, el conocimiento, gracias a personas con una importante experiencia en este campo. Por otro, disponemos de un producto propio, una patente, concretamente el lentisoma. Estos ingredientes hacen que cualquier compañía sea viable y tenga futuro. Ser consciente de esta oportunidad y estar rodeado de un equipo con las ideas igual de claras me motivaron a dar los primeros pasos. Tengo mucha confianza en el equipo y en el proyecto.

- Ahora está centrado en la gestión de esta empresa donostiarra. ¿Echa en falta dedicarse a la investigación?

- En la vida hay que saber en cada momento dónde te toca estar. Y lo más importante es rodearte de gente que sea mejor que tú en sus cosas, porque te permite absorber sus conocimientos. En una compañía como ViveBiotech la parte científica está resuelta por un gran equipo. Es una maravilla escucharles cuando te explican lo que hacen. Aprendo día a día. Por esto, no me cuesta no dedicarme a la investigación.

- ¿Qué ha aprendido durante los más de dos años que lleva ejerciendo como director?

- Muchas cuestiones sobre la terapia génica y la gestión de una empresa, así como sobre el desarrollo de un negocio. He aprendido a dejar hacer a los que saben. No hay nada peor que intervenir donde no hay que hacerlo.

- ¿Cuál debe ser la función de un director de una empresa?

- El director debe rodearse de personas expertas y empaparse de toda esa información para darle una uniformidad y trasmitírsela luego a accionistas e inversores.

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