Lufe desvela su secreto: por qué le llaman 'el Ikea vasco'

Un fenómeno viral ha disparado en las últimas semanas el negocio del fabricante de muebles de Azpeitia, que hace tres años estaba al borde del cierre

DV

Un fenómeno viral ha sorprendido a los responsables del fabricante de muebles de Azpeitia Lufe, una empresa que hace tres años estaba al borde del cierre y que hoy vive un éxito inesperado que le ha obligado a elevar su plantilla y aumentar los plazos de entrega porque, literalmente, no da abasto con los pedidos.

Ha bastado que alguien la calificara como 'el Ikea vasco' para que miles de personas se hayan interesado por sus productos 'low cost', llamando a la vez la atención de los medios de comunicación, lo que ha generado en las últimas semanas una tremenda bola de nieve que ha convertido a Lufe en uno de los fabricantes más conocidos no solo de Gipuzkoa o Euskadi, sino de toda España.

La empresa, que solo vende por teléfono y a través de internet, ha pasado de recibir una media de 2.000 visitas diarias en su página web a superar las 200.000. Obviamente, se ha notado en el negocio. «Hace una semana teníamos veinte pedidos al día y ahora tenemos 160», apunta un abrumado pero feliz Enrique Arrillaga, responsable de la compañía, que ya ha tenido que reforzar la plantilla porque con los nueve trabajadores que componían la empresa hasta el 'boom' no llegan a cubrir los pedidos.

La reinvención de la empresa

Arrillaga se inició en el negocio de la madera hace 20 años junto a su padre. La empresa, que llegó a tener 47 empleados, no escapó de la crisis del sector inducida por la crisis inmobiliaria y empezó a perder dinero, hasta que llegaron las deudas, los ERE... y el concurso de acreedores que tantas veces acaba en cierre. Pero este eibarrés de 49 años se resistía a dejar el negocio y apostó por adaptarse a los nuevos tiempos: venta on line y producto sencillo, barato y de fácil montaje por uno mismo en casa.

Un amigo le dejó un pequeño espacio en su empresa para que empezara a vender por 20 euros sencillas camas de madera de pino y aire nórdico que fabrica en una nave de 1.700 metros cuadrados de Azpeitia que de repente se les ha quedado pequeña. Porque ahora vende casi mil al mes.

Eso fue hace tres años. Y la cosa iba razonablemente bien. El primer mes facturaron 4.000 euros, que se elevaron a 12.000 al cabo de medio año y a 20.000 al año siguiente. La previsión para este 2017 era llegar a 1,2 millones de euros, pero todo apunta a que la cifra se quedará corta.

La madera, pino de Azpeitia

Más allá del boom viral, la pregunta que surge es cómo se pueden fabricar muebles a 20 euros en Gipuzkoa.

Enrique Arrillaga explica que además del ahorro de costes que supone la venta exclusiva por internet al carecer de tiendas físicas, una de las claves es que la materia prima la obtiene de al lado de casa. La madera de los muebles de Lufe es pino insignis procedente de un pinar de la propia Azpeitia. Se trata de una especie de crecimiento rápido y que «en unos 30 años, que son pocos para un árbol, está preparado para ser cortado».

A partir de ahí, se elabora un producto sencillo, aunque no por ello menos resistente o de peor calidad. «Antes vendíamos tablero alistonado pero es un producto más elaborado, con mucho desperdicio y con un alto coste», explica. Ahora Lufe (acrónimo de Locales, Universales, Funcionales y Ecológicos), «es una empresa que hace muebles estándar, sencillos, baratos y de fácil montaje». Explica que el proceso de fabricación es el básico: cortar, lijar y hacer los agujeros para encajar las piezas. «Los muebles son baratos porque no tienen apenas elaboración. Se pulen las esquinas, se agujerean y se lijan. Se venden al natural o en barniz de madera o blanco, lo que nos pida el cliente». «Vendemos mucho porque tenemos buenos precios», apunta sin dudar Arrillaga.

El producto estrella es una cama individual que ronda los 30 euros y que puede montarse en cinco minutos. Pero llevan fabricando mueble económico tres años. Literas, cunas, camas nido, camas apilables, para hogares, guarderías, escuelas, refugios... «Hemos desarrollado un montón de proyectos... Estadísticamente, alguno tenía que funcionar», cuenta Arrillaga, quien admite no obstante que más allá del efecto estadístico, el apelativo de 'el Ikea vasco' ha sido fundamental para el despegue de la empresa. «Tenemos que disfrutar del momento, estamos en una nube», continúa el empresario guipuzcoano.

La pregunta que surge es si la calidad de la madera es lo suficientemente buena. «Todos nuestros muebles están fabricados con madera maciza de pino con certificación ecológica, obtenida en bosques sostenibles autóctonos. Son maderas ecológicas y resistentes», recalca.

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