«El equipo humano de una compañía hay que crearlo, cuidarlo y mimarlo»

Iñigo Pérez, en las instalaciones de EPC Group en Eibar, con una de las piezas que fabrican./FÉLIX MORQUECHO
Iñigo Pérez, en las instalaciones de EPC Group en Eibar, con una de las piezas que fabrican. / FÉLIX MORQUECHO

Iñigo Pérez asegura que «trabajar para una multinacional te da la oportunidad de tener una visión muy amplia del mercado»

ION FERNÁNDEZEIBAR.

El grupo Engine Power Components (EPC Group) tiene su sede central en Grand Haven (Estados Unidos). Cuenta con otras tres plantas, una de ellas en Eibar, que se suma a las de China y México. En la localidad armera trabaja Iñigo Pérez, a quien hace cuatro años el presidente de la compañía designó vicepresidente de operaciones. Esto le ha llevado a viajar mucho, incluso durante un tiempo estuvo viviendo con su familia en EE UU.

- ¿Cuál es la función dentro de un motor de las piezas que fabrican?

- Son dos componentes críticos dentro del motor de combustión, sobre todo el árbol de levas. Su función es abrir y cerrar las válvulas para dar los tiempos de combustión del motor. Los ejes equilibradores sirven para mitigar los desequilibrios.

La empresa

1998
año de inicio de la producción.
1998
La planta de Eibar cuenta con más de 100 trabajadores.
1998
Actividad
Industria
Fabricación de árboles de levas y ejes equilibradores para motores de combustión.

«Sobrevivirán aquellas empresas que sean capaces de adaptarse al cambio»

- ¿Están centrados en algún sector en concreto?

- Los constructores de motores han tardado mucho en decidirse a subcontratar árboles de levas, ya que los secretos que esconde su fabricación hacía que optasen por producirlos en sus propias plantas. Cualquier motor de combustión necesita de esta pieza. Nosotros nos dedicamos a sectores como el marino, agrícola, generadores auxiliares o el de la construcción. También tenemos algo de actividad en la automoción, pero en EPC Group no hemos querido entrar de lleno aquí porque requiere inversiones muy específicas y grandes. Somos una 'empresa pequeña' y abordar inversiones tan elevadas y delicadas supone un riesgo que no queremos asumir.

- Cuatro plantas en distintas partes del mundo y dice que son una empresa pequeña.

- En Euskadi sí seríamos grandes, pero si sales al exterior observas que formamos una compañía pequeña al compararnos con nuestros clientes y distribuidores. En total, el grupo lo integramos unos 400 trabajadores. Este tamaño, sin embargo, nos permite ser más manejables y flexibles.

- En un sector tan específico y cerrado, ¿cómo aportan su valor?

- Nosotros no vendemos un producto concreto, porque nuestros clientes nos dan un plano de cómo quieren que les hagamos las piezas. Podemos interferir un poco en orientarles sobre el árbol de levas o facilitarles el proceso para que de esta manera les salga el producto más barato. Pero poco más, ya que en un motor hay más componentes y si proponemos una modificación esta puede afectar a otras piezas, por lo que no resulta práctico. Entonces, ¿dónde podemos destacar? En la parte del proceso. Aquí debemos tener las mejores máquinas. Eso sí, la tecnología es importante, pero el equipo humano aún lo es más. Hay que crearlo, cuidarlo y mimarlo. En Eibar contamos con profesionales con gran inquietud por mejorar y prosperar, y han conseguido que tengamos cierta ventaja competitiva con respecto a otros proveedores.

- Esta planta de la ciudad armera, ¿ha estado siempre integrada en EPC Group?

- Antiguamente, la compañía se llamaba Gisasola y se dedicaba a hacer árboles de levas, aunque también hacía otras piezas. Durante la crisis de los 90, la empresa estadounidense buscó expandirse más allá de sus fronteras. Hubo contactos entre ambas y cuajaron para que la planta de Eibar pasara a formar parte de EPC Group.

- ¿Qué ventajas tiene trabajar en una multinacional?

- Estar integrado en un grupo así te da la oportunidad de tener una visión muy amplia del mercado: sus tendencias, los competidores, las tecnologías y las inquietudes de los clientes en función de su localización. No son iguales las necesidades que tienen en China que las de Estados Unidos. Estar en una multinacional te abre el espectro del mercado y te obliga a que te tengas que preparar para él.

- ¿Hay alguna diferencia entre la planta de Eibar y las otras tres del grupo?

- En Eibar contamos con unos trabajadores estupendos y gracias a su labor han conseguido que esta planta, hoy por hoy, sea el centro de todos los desarrollos tecnológicos que se llevan a cabo en el grupo. Se lo han ganado. Nosotros verificamos si el proceso es interesante y de ser así se transfieren al resto del grupo. Esta es la única distinción con respecto a las otras plantas del grupo, ya que las cuatro nos dedicamos a producir las mismas piezas.

- Por su profesión le ha tocado viajar mucho. ¿Qué conocimientos ha adquirido con ello?

- Me ha ayudado a identificar qué cuestiones son buenas fueras para intentar aplicarlas aquí y aquellas que son malas para procurar evitarlas. También me ha servido para darme cuenta de la importancia del tejido industrial en Euskadi y el apoyo que recibe de las instituciones. Además, el conocer culturas te enriquece y te ayuda a saber cuáles son las inquietudes de los clientes.

- ¿Cuáles son?

- La capacidad de respuesta que podamos ofrecerles. Hoy en día, nadie quiere tener stock. Las empresas esperan tener las piezas cuando las piden. Creo que los clientes demandan flexibilidad y hay que estar preparado para ello. Esto es complicado. Esta capacidad de respuesta requiere una flexibilidad laboral y de grupo que cuesta. Sobrevivirán aquellas empresas que sean capaces de adaptarse al cambio. Esta sería la inquietud general, más allá de otras cuestiones, como ofrecer un buen precio.

- ¿Cómo ayudan a definir las necesidades del cliente?

- Este sector tiene unas barreras de entrada altas. Tecnológicamente tienes que ser bueno, conocer el producto y una inversión alta para empezar a trabajar. Esto acarrea la ventaja de que una vez que consigues un cliente y has respondido satisfactoriamente puedas mantenerte. Los fabricantes de árboles de levas no somos muchos y todos conocemos quiénes son los fabricantes de motores. Si tienes un nombre, vas de un cliente a otro y ya te conocen. En EPC hemos creado una cartel de clientes que no es muy extenso, pero que son empresas de primer nivel mundial. Te exigen mucho, pero tienen muchas cosas que darte.

- ¿Cuántos años lleva en el grupo?

- 17 años. El 80% de mi carrera profesional la he desarrollado aquí. He crecido y aprendido mucho en esta empresa. Mi vida laboral siempre ha estado ligada a esta zona y al hierro. Anteriormente, estuve en otras tres compañías.

- ¿Cómo debe ser la relación con los trabajadores?

- Tenemos un equipo que pasa muchas horas en el taller. Es muy técnico. El único método para entender sus necesidades es ponerse en su lugar. Hay que compartir y dialogar con los trabajadores sobre sus dificultades. Tenemos una estructura muy horizontal y esto nos permite una gran comunicación.

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