Alertan de que CNA ha vendido la marca Edesa a una filial de Hong Kong

Oficinas que CNA Group tiene en Arrasate/MIKEL FRAILE
Oficinas que CNA Group tiene en Arrasate / MIKEL FRAILE

El comité de empresa denuncia la maniobra, realizada antes de la entrada en concurso, que dificulta cualquier intento de reflotamiento de la antigua Fagor Electrodomésticos

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASan Sebastián

El ‘culebrón’ que protagoniza la heredera de la extinta Fagor Electrodomésticos se enreda aún más si cabe. El comité de empresa de Edesa Industrial –que se encuentra en concurso de acreedores y prepara el despido de los últimos trabajadores que todavía tiene en plantilla– denuncia «maniobras muy oscuras» por parte de la gerencia. Según han explicado a DV fuentes sindicales, que hace poco acusaban al primer ejecutivo de la compañía catalana, Jorge Parladé, de una «gestión nefasta», la matriz «ha vendido la marca Edesa, un activo esencial para la actividad en el futuro, a Asian Trade Appliance LTD. (ATA), una filial de CNA con sede en Hong Kong». «En realidad ATA se queda con la enseña, que para nosotros es muy importante, como pago de parte de la deuda que Edesa Industrial tendría con ella», añaden los mismos medios.

La transacción, valorada en cinco millones de dólares (4,15 millones de euros), ha despertado una notable alarma entre la plantilla. «Nos tememos que quieran vaciar la empresa, pues el contrato de compraventa con ATA está firmado el 31 de mayo del año pasado, antes de solicitar el preconcurso de acreedores, y la operación se ha hecho efectiva por completo justo antes de declararse por el juez de San Sebastián la quiebra efectiva».

Cabe recordar que cuando CNA presentó en los tribunales donostiarras su oferta por las cenizas de Fagor Electrodomésticos realizó un desglose del precio propuesto (hasta 48,5 millones en función de distintas variables) que valoraba la marca Edesa en 3,3 millones de euros. La intención del equipo de Parladé era comercializar productos Edesa en España e, incluso, la posibilidad de licenciar la enseña a otros fabricantes.

Debe 1,3 millones a las instituciones y 47 a los bancos

El pasivo acumulado por Edesa Industrial en cuatro años –el tiempo transcurrido entre la adjudicación de los restos de Fagor Electrodomésticos y el nuevo concurso de acreedores– asciende a algo más de 108 millones de euros, según consta en los documentos aportados al proceso judicial. De ese pasivo general, las instituciones públicas tienen a su favor créditos por valor de 1.354.491,84 euros, mientras que a las entidades financieras se le adeudan casi 47 millones.

Como casi siempre, la letra pequeña de la relación de los acreedores de Edesa Industrial esconde alguna pequeña sorpresa, no siempre sencilla de explicar. Entra dentro de la lógica que a la Hacienda estatal  no se le deba un euro, mientras que a la Tesorería General de la Seguridad Social se le adeudan (según la propuesta anticipada de convenio apresentada ante el juez y retirada después) 344.2216 euros.

Pero resulta cuando menos curioso que el agujero con el Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria sea de 1.888 euros. Si la mirada se centra en Euskadi, Edesa Industrial confiesa un pasivo de 150.000 euros con la Hacienda guipuzcoana y de 529.511 con la alavesa. No hay cuestiones pendiente con el fisco vizcaíno.

Al Ayuntamiento de Arrasate, que recientemente se mostró dispuesto a colaborar en lo que sea para intentar dar una nueva oportunidad a los trabajadores, la empresa de electrodomésticos debe 130.718 euros, por debajo de los 156.206 que han de pagarse al de Basauri. A Eskoriatza ‘solo’ se adeudan 28.659 euros.

El comité de Edesa Industrial, que ultima estos días su estrategia ante el movimiento realizado «con nocturnidad», dicen, por CNA, tiene claro que «peleará por la reintegración de la marca a la compañía». «Es absolutamente vital para el proyecto que podamos intentar levantar después y para el que necesitaremos el apoyo de las instituciones y de Fagor S Coop.», añaden, con un enfado mayúsculo, los representantes de los trabajadores.

Contradicción

La operación ha levantado ampollas. Y es que, relatan las mismas fuentes, «la venta de la marca Edesa a esa firma de Hong Kong o de donde sea ni está en la Propuesta Anticipada de Convenio que presentó CNA al juez de la mano de la polaca Amica y que ha terminado por retirar, ni en la memoria aportada a la justificación que hizo del concurso de acreedores».

El desconcierto de los trabajadores se entiende mejor cuando ha sido la propia CNA la que ha acusado a la propietaria de la marca Fagor (la cooperativa de cooperativas de Mondragón Fagor S Coop.) de hundir sus supuestos planes de revitalización de Edesa Industrial al negarse a que la catalana pueda usarla.

«Ante la imposibilidad de continuar con el uso de la marca Fagor, no es factible mantener la propuesta presentada y la compañía se ha visto en la necesidad de tener que presentar un expediente de extinción de contratos para la actividad industrial», aseguró la empresa.

La versión es bien distinta si la pregunta se realiza a Fagor S Coop., que, harta de los «reiterados incumplimientos» (tanto económicos como de empleo en Edesa Industrial) por parte de CNA, soliticó al juez recuperar por completo la enseña.

Y claro, en esa tesitura, el comité de empresa no sale de su asombro: «Dicen que no pueden revivir la empresa por la falta de la marca, y van y venden Edesa a una filial que no está aquí; ¿qué futuro nos espera a nosotros? ¿qué proyecto vamos a conseguir sin un activo principal como es ese?».

A falta de conocer el destino de la enseña (el administrador concursal algo tendrá que decir), lo que se sabe es que ATA –antes denominada CNA Asia Pacific Limited– ha declarado que Edesa le debe un total de 11.806.301,76 euros.

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