«La empresa vasca se codea con las mejores, pero tenemos que acelerar»

Garbalena posa junto a una máquina antigua, colocada el viernes en el exterior del parque tecnológico de Miramón con motivo de la asamblea general de la AFM. /LUSA
Garbalena posa junto a una máquina antigua, colocada el viernes en el exterior del parque tecnológico de Miramón con motivo de la asamblea general de la AFM. / LUSA
César Garbalena, presidente de la Afm

El recién nombrado máximo responsablede la AFM afirma que peleará para que el Gobierno centralponga en marchaun Plan Renove

FERNANDO SEGURA

César Garbalena habla con pasión. Se entusiasma con las máquinas. No en vano dirige dos plantas en Gipuzkoa esenciales para la multinacional vasca Gestamp. De estas factorías, situadas en Hernani e Irura, salen las líneas de estampación en caliente que el grupo utiliza en sus factorías y que también vende a los principales fabricantes de automoción. Garbalena, pamplonés de 56 años, fue elegido el viernes presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Máquina Herramienta (AFM), cuya sede se encuentra en el parque tecnológico de Miramón.

- ¿Qué objetivos se plantea al frente de la AFM?

- He sido nombrado presidente, pero mi relación con la asociación viene de antiguo, llevo muchos años como miembro del consejo de administración. Además, en Loire-Gestamp vivimos la AFM como algo muy nuestro, al igual que otras empresas. Por tanto, como objetivo me planteo continuar con el magnífico trabajo que se ha hecho hasta ahora, por ejemplo, reagrupando a otros subsectores en torno a la máquina-herramienta. Tenemos que continuar por ese camino, además de incidir en la digitalización, el fomento de las personas y la colaboración entre empresas, aunque sean competencia unas de otras.

- ¿Cómo valora la situación actual del sector?

- Es un sector potente y atractivo, con empresas que desde hace muchos años saben que tienen que ir a buscar mercado en el mundo. No nos hemos puesto límites. Cualquier empresa, sea grande o pequeña, coge la maleta y sale a vender, porque lo que fabrica tiene valor. No estamos en todos los sitios, pero donde estamos somos tan buenos como el mejor. Si nos fijamos en los números, 2017 fue espectacular en facturación y en 2018 esperamos estabilidad. No obstante, como estamos en tantos sitios, quizá en lugar de mantener los resultados del año pasado los mejoremos.

- Viniendo de un récord histórico de facturación, parece difícil volver a crecer. ¿Una manera de lograrlo sería que el Gobierno central implementara un Plan Renove de máquina-herramienta?

- Este tipo de planes ha funcionado muy bien en Euskadi, algo que hay que agradecer al Gobierno Vasco. Este año habrá un descanso, pero probablemente se retomará el próximo. Estamos trabajando para que el Gobierno central ponga en marcha un plan similar y pelearemos para conseguirlo. Hay otras fórmulas que también ayudarían, como la experiencia italiana. Han utilizado una herramienta fiscal que permite amortizar el 250% del valor de la máquina si utilizas los beneficios para comprarla. El resultado ha sido que los fabricantes italianos han vendido en su país un 47% más. Por lo tanto, su industria ahora es más fuerte, porque ha invertido en medios productivos. Intentaremos llevar este planteamiento a Madrid.

- Usted está al frente de dos plantas de la multinacional vasca Gestamp y ahora suma la presidencia de la AFM. ¿El sector gana potencia de tiro?

- Loire Gestamp ya estaba muy involucrada en la AFM. El sector es potente en sí mismo, al margen de que yo trabaje en Gestamp.

- Se incide en que la fortaleza del sector radica en su tecnología pero, ¿cuáles son las debilidades?

- Necesitamos más profesionales, con perfiles diferentes. Tenemos que formar a estas personas dentro de las empresas. También debemos trabajar con las instituciones para conseguir que la educación esté orientada hacia las nueva necesidades que surgen de la digitalización, la industria 4.0, la conexión entre máquinas... Ahí necesitamos gente.

- ¿Las empresas tiene el tamaño suficiente para competir en una economía global?

- La AFM cubre un papel importante, porque es un foro de colaboración entre empresas. La asociación agrupa a más de 400 compañías. Es el marco propicio para hacer cosas juntos. La realidad es que somos empresas muy especializadas y hemos ido buscando nichos donde ser competitivos, ya sea en automoción, aeronáutica, oil&gas o ferrocarril.

- ¿En qué grado de desarrollo se encuentra la implantación de la industria 4.0 en Euskadi?

- Estamos en ello... Le dedicamos mucho esfuerzo, horas, dinero... Es un mundo que va muy rápido. El tipo de personas que necesitamos para desarrollarlo es diferente, para correr un poco más. De todas formas, no estamos detrás de nadie, nos codeamos con los mejores, lo vemos en las ferias internacionales en las que participamos. Tanto ellos como nosotros tenemos la impresión de que hay que acelerar. Es un mundo lleno de riesgos, pero también de oportunidades. No estamos mal. No sé que es estar bien en este campo, pero desde luego estamos en el campo de juego.

- Reitera que se necesitan nuevos perfiles, ¿cuáles son? Llama la atención que hay grupos empresariales con universidad propia y también los reclaman, cuando tienen la herramienta para formarlos.

- Necesitamos personas que se enfrenten a problemas técnicos y que sean capaces de trabajar en equipo. Pensamos en ingenieros, pero también gente que provenga de la FP. A partir de ahí, ya nos encargaremos de encaminarlos hacia el desarrollo de los programas que rigen nuestras máquinas o el servicio que vamos a dar. Además, necesitamos informáticos que conecten nuestras máquinas con el cliente, pero también precisamos especialistas en recursos humanos, comerciales...

- ¿Los sueldos son atractivos para atraer a los jóvenes a este sector?

- Sí. Colaboramos con las escuelas de FP para que los estudiantes hagan prácticas y con el compromiso de que les vamos a hacer un contrato. Pero algo falla, porque no los atraemos en número suficiente. El caso se agrava con las chicas. El primer sueldo que vayan a cobrar en cualquier empresa de la AFM dobla el que puedan percibir en otro tipo de trabajo, pero aún así los prefieren. No llegamos a entenderlo porque somos compañías atractivas, tecnológicamente retadores, se arranca con un buen nivel salarial, les vamos a enseñar un camino.... y sin embargo no conseguimos atraer a más jóvenes.

- Usted toma el relevo a Antxon López Usoz, que deja el cargo cuando el sector está en un momento excepcional.

- Efectivamente. Han realizado un trabajo magnífico. Hay que destacar la capacidad que han tenido de aglutinar. Los últimos en incorporarse han sido los mecanizadores. Lo mismo ocurrió con la Asociación Española de Tecnologías de Fabricación Aditiva (Addimat), que entró en la AFM y cuenta con su propia feria y ha duplicado el espacio.

- ¿Se prevé seguir incorporando subsectores?

- Vamos a analizarlo, pero hay dos claves esenciales. Siempre nos moveremos en el entorno de la fabricación avanzada y no entraremos donde ya hay otras organizaciones. Respetando estas premisas, sigue habiendo un campo de actuación espectacular. Buscamos la expansión especializada.

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