Los empleados de CEL, «optimistas y esperanzados»

Trabajadores de CEL ayer ante la Diputación de Bizkaia. /M. SALGUERO
Trabajadores de CEL ayer ante la Diputación de Bizkaia. / M. SALGUERO

No quieren lanzar las campanas al vuelo, pro entienden que llegan buenas noticias en el horizonte inmediato

La situación que están afrontando los trabajadores de Fagor CNA no es la única compleja que atraviesa el tejido industrial vasco en la actualidad. Los empleados del grupo CEL, con su futuro en el aire desde hace meses por el ERE de extinción que planteó la dirección, se mostraron «optimistas y esperanzados» tras la aparición de un nuevo posible inversor, que ayer visitó las diferentes plantas de la compañía papelera. En palabras de Asier Prado, presidente del comité de empresa de Ecofibras Aranguren -una de las firmas que componen el conglomerado-, «cuantos más interesados se presenten, mejor. Son buenas noticias». Aunque, eso sí, no quiso lanzar las campanas al vuelo: «Tenemos que ser muy cautelosos hasta que se aclare nuestro futuro». La actual situación dejaría sin trabajo a 230 del total de 254 empleados con los que cuenta actualmente la compañía en sus sedes de Zalla y Güeñes en Bizkaia y Artziniega en Álava, en la que se salvarían los operarios del fabricante de jabones Dermo.

El hecho de que un nuevo inversor haya visitado las factorías de la firma supone que ya sean tres los candidatos en la lista por hacerse con las diferentes plantas del grupo vasco, a los que habría que sumar un cuarto -un colectivo catalán- que quedó descartado hace semanas al querer sólo parte de la maquinaria de las fábricas.

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