La edificación con materiales sostenibles y el mueble impulsan al sector vasco de la madera

Descarga de planchas de madera durante la construcción del edificio de VPO en Hondarribia realizado con este material./
Descarga de planchas de madera durante la construcción del edificio de VPO en Hondarribia realizado con este material.

Se prevé un crecimiento del 20% hasta 2030, con fuerte tirón de las exportaciones. Baskegur confía en que el auge de un tipo de construcción no basada en el acero y el hormigón contribuya al despegue de una actividad que emplea a 20.000 vascos

FERNANDO SEGURA SAN SEBASTIÁN.

El sector vasco de la madera ha dejado la crisis atrás y se encuentra en fase de crecimiento. Así lo afirma Oskar Azkarate, director de Baskegur, la asociación profesional que agrupa a toda la cadena de valor: propietarios forestales, fabricantes de muebles, pasta y papel, rematantes, serrerías, embalaje y bioenergía, entre otras actividades.

No obstante, ante un abanico tan extenso de empresas, Oskar Azkarate puntualiza que la salida de la crisis depende de cada subsector, «pero en términos globales podemos decir que estamos en fase de crecimiento. La facturación del último año ha aumentado un 3% y esperamos que la tendencia se mantenga, hasta situarnos en un 20% para el 2030». El incremento de las exportaciones está resultando clave en esta evolución.

El director de Baskegur señala que las perspectivas optimistas se basan en dos patas: el incremento en las ventas de muebles y el auge de la bioeconomía. Respecto a la primera cuestión, Azkarate explica que la fabricación ha padecido una «crisis muy fuerte, pero poco a poco se está recuperando. El año pasado la facturación creció un 3% y se estima que en 2017 repetirá este porcentaje».

El segundo motor está siendo la bioeconomía, es decir, la cada vez mayor demanda de productos o materiales respetuosos con el medio ambiente. El uso de madera en la construcción de edificios se enmarca en esta tendencia. «La crisis -explica Azkarate- ha provocado un cambio total en el sector. El mercado se ha visto reducido de forma drástica, pero este hecho ha posibilitado una mayor implantación de sistemas constructivos basados en materiales preindustrializados y mucho más sostenibles medioambientalmente».

Azkarate asegura que la tala de árboles para su transformación en madera no supone una agresión a la naturaleza. «Las estadísticas indican que disponemos de más superficie arbolada que en los últimos 150 años y esto es así porque plantamos más ejemplares que los que cortamos. Además, el 68% de la madera que consumen las empresas vascas procede de nuestros bosques». El 30% restante llega de otras comunidades autónomas y solo el 2% se importa.

Otra razón a favor de su uso radica, en opinión de Azkarate, en que sustituye al hormigón, el acero, el aluminio o el PVC, cuya producción «conlleva altas emisiones de carbono».

El director de la asociación señala que la bioeconomía «está permitiendo a nuestras empresas tener un protagonismo del que carecían en el pasado. La bioeconomía será el motor de crecimiento del siglo XXI y las firmas a las que aglutina Baskegur cuentan con las fortalezas para jugar un papel activo en ese desarrollo. Existe una actividad creciente de la economía baja en carbono frente a la decadencia de los contaminantes combustibles fósiles. El uso de biocombustibles y el aumento de la construcción en madera son una muestra clara del cambio de tendencia».

Ahora bien, la conquista de este mercado exige un alto grado de especialización. «La bioeconomía -explica Azkarate- condicionará todos los mercados, pero especialmente el nuestro, que por sus características tiene que jugar un papel protagonista. Para lograrlo, debemos prepararnos y sobre todo invertir en I+D». Azkarate añade que en un mercado globalizado, en el que nuestras empresas compiten con las principales compañías europeas «resulta determinante la especialización».

Atomización

Uno de los hándicaps a superar para competir en el ámbito internacional radica en el pequeño tamaño del tejido industrial. El Libro Blanco de la Madera, elaborado por Baskegur en colaboración con el Gobierno Vasco y la UPV, señala que «el redimensionamiento de las empresas manufactureras vascas y en particular las de la madera es una asignatura pendiente».

Azkarate señala que una transformación de este calado requiere de plazos largos para llevarla a cabo con efectividad. «A día de hoy, la atomización se mantiene, pero también es una realidad el desarrollo de dinámicas de trabajo de manera agrupada».

En este sentido, el director de Baskegur destaca la asistencia conjunta de diez empresas a la feria líder en Europa, 'Carrefour du Bois', en Nantes, donde ocuparon un estand de 250 metros cuadrados. También han estado presentes en eventos como Ligna Hannover y Elmia Wood (Suecia).

El sector da empleo directo a 13.000 personas, a los que hay que añadir otros 7.000 inducidos. Aporta el 1,53% del PIB, con un impacto en la economía de 1.000 millones de euros anuales. La mayor parte de las empresas (95%) tiene menos de veinte empleados. Las únicas con más de 200 trabajadores son las multinacionales papeleras.

Más

Fotos

Vídeos