CNA estudiará mejoras para el plan de viabilidad de Edesa Industrial

Concentración de los trabajadores de Fagor CNA en Garagartza.
Concentración de los trabajadores de Fagor CNA en Garagartza. / MIKEL FRAILE

La compañía se compromete a presentar en una semana alternativas al proyecto inicial, que ha recibido el rechazo frontal de la plantilla

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABASan Sebastián

Cuando parecía que los acontecimientos se iban a precipitar y se podía hacer oficial hoy mismo el choque frontal entre dirección y trabajadores de Edesa Industrial -heredera de la extinta Fagor Electrodomésticos-, la negociación ha dado un nuevo giro con el compromiso por parte de la compañía de "estudiar alternativas" al actual plan, que ha sido rechazado por la plantilla. Así lo han confirmado tanto el comité de empresa como la dirección de la empresa a la salida de la reunión de hoy.

La compañía ha señalado en un comunicado que insiste "en su convencimiento de que existen opciones que hacen viable el mantenimiento de la actividad pero que, lógicamente, pasan por un esfuerzo de todas las partes". La firma muestra su compromiso de "continuar con la actividad industrial en el País Vasco", así como "garantizar la continuidad de la marca", mensaje que ha sido transmitido al comité.

Los representantes de los trabajadores han mostrado su sorpresa ante el giro de los acontecimientos, ya que no esperaban que la compañía, que apremió la pasada semana al comité para que dieran hoy una respuesta urgente al plan, comunicara que se dispone a estudiar alternativas al planteamiento inicial. "No hemos conocido ningún detalle de por dónde pueden llegar las posibles mejoras en la oferta, pero el que la reunión no haya servido para escenificar una ruptura entre partes nos parece muy positivo", han apuntado a este medio fuentes del comité.

Plan industrial y social

El encuentro se ha iniciado con la comunicación por parte del comité del rechazo total al planteamiento inicial de la empresa. Este incluye una reducción de la cifra de trabajadores, pasando de los 350 actuales a alrededor de 130, y el mantenimiento solo de las producciones rentables en el País Vasco, esto es, ollas a presión, termos y calentadores a gas, lo que conllevaría el cierre de la planta de Garagartza (Arrasate). Tras ese punto la empresa ha señalado que estudiará posibles alternativas y emplazan al comité a un nuevo encuentro el martes de la próxima semana para discutirlas.

"Nos han explicado que nos presentarán un plan industrial y otro social con cambios así que esperaremos a conocer esos detalles", añaden desde el comité de empresa. De momento, la producción de la compañía seguirá bajo mínimos, ya que solo están activas "muy parcialmente" las líneas de calentadores de gas y ollas, con unas 30-40 personas en las mismas.

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