«El director debe trabajar con la premisa de captar talento para su empresa»

Gorka Nachiondo posa en su despacho del Grupo Moyua./JOSE USOZ
Gorka Nachiondo posa en su despacho del Grupo Moyua. / JOSE USOZ
Gorka Nachiondo, director gerente de Grupo Moyua

Gorka Nachiondo destaca que «los equipos de Construcciones Moyua son ágiles y muestran empatía con el cliente para cumplir los compromisos»

ION FERNÁNDEZSAN SEBASTIÁN.

Gorka Nachiondo se muestra «orgulloso» de estar al frente de una empresa guipuzcoana. «Contribuimos al PIB y contratamos personal local», destaca el director de Construcciones Moyua. También está contento de trabajar en este sector, dado que cuando «edificas algo dejas un legado a la sociedad». Además, tras unos años muy malos, «la actividad se va recuperando».

- ¿Qué provocó la crisis económica en el sector de la construcción?

- Esa situación económica adversa generó un descenso en el volumen de trabajo. El sector público y el cliente privado destinaron menos recursos para acometer obras. Esto originó que los proyectos que salían se contrataran a bajo coste. Para mantener el negocio las empresas del sector de la construcción nos vimos abocados a aceptar proyectos a precios malos. Esto fue mermando la estructura de nuestras organizaciones. Por otra parte, la crisis afectó a la reputación. Se asoció a todo el sector con el promotor especulativo. Por eso, nadie nos quería ayudar.

«Las constructoras guipuzcoanas podemos afrontar cualquier tipo de proyecto»

- ¿En qué situación están ahora?

- Se ha vuelto a recobrar la actividad. Supone un reflejo de que la economía va mejor. No hay que olvidar que nuestra actividad está directamente relacionada con la economía. Pero todavía no hemos recuperado los precios de calidad. Las administraciones y los clientes se tienen que dar cuenta de que esos precios a la baja se fijaron con una economía adversa, durante un periodo de transición. Ahora, hay que devolver las cosas a su sitio. Puedo decir que se empieza a apreciar la idea de que se debe mejorar la calidad de la contratación.

- La crisis también ha llevado a Moyua a diversificar su estrategia.

- Cuando observamos que el volumen de negocio empezaba a caer buscamos acudir a otros nichos para no cesar la actividad de la empresa. Hemos ido al apartado de los servicios, como contratos de mantenimiento o concesiones de parking. Negocios que te permiten proyectar a más largo plazo la actividad.

- ¿Han intentado internacionalizarse?

- Sí, pero resultó un intento fallido. No tenemos un producto que viaje. Nuestro valor añadido es ofrecer confianza al cliente. Las grandes obras están destinadas a multinacionales que pueden aportar un gran músculo financiero o solvencia técnica. Nuestro mercado está en el País Vasco.

- ¿Cómo consiguen la confianza del cliente?

- En la obra hay varios compromisos que cumplir en cuanto a plazos, precios, respuesta, agilidad y calidad. Influyen varios factores para que todo eso se produzca adecuadamente, pero al final todo está relacionado con la credibilidad del equipo de trabajo. Nuestro valor se encuentra en el personal.

- ¿Cuáles son los retos que tienen por delante?

- Demostrar a las personas y administraciones que somos una industria que contribuye al Producto Interior Bruto de Gipuzkoa y contratamos a trabajadores locales. Necesitamos que se nos valore. Además, hay que hacer entender que nuestras construcciones son para toda la sociedad y perduran en el tiempo. Por otro lado, tenemos que transmitir la realidad de que las constructoras guipuzcoanas tenemos capacidad para afrontar cualquier tipo de proyecto. Esto no pasa en todos los territorios del Estado.

- ¿Cómo es trabajar en este sector?

- Cada obra tiene vida propia y no va a haber otra igual. La orografía guipuzcoana nos lleva a trabajar estrechamente con el cliente y a participar activamente en el proyecto. No somos autómatas. Le aconsejamos y caminamos con él, porque hay que ir adaptando la idea a la realidad y a los imprevistos que se puedan producir por nuestra geografía. La dificultad de nuestro sector se encuentra en que trabajamos con muchas incertidumbres: la lluvia, el terreno...

- ¿Qué hace el equipo para adaptarse a esas incertidumbres?

- Nuestros trabajadores mantienen una relación muy estrecha y están en constante comunicación con el cliente. Los equipos de Construcciones Moyua son ágiles y muestran empatía para cumplir los compromisos que se adoptan en cada una de las obras. También nuestra labor está centrada en que haya el menor número de incertidumbres posibles y proponer soluciones constructivas y ventajosas.

La empresa

1927
año de fundación. La empresa con sede en San Sebastián dispone de una plantilla de unos 350 empleados.
1927
Actividad. Construcción. También realiza trabajos de mantenimiento y concesión de diferentes servicios.

- ¿Cómo ha llegado hasta la gerencia de Construcciones Moyua?

- De formación soy ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Mi trayectoria profesional comenzó desde abajo con labores de control de obra, con las botas y en el barro. Poco a poco fui asumiendo responsabilidades superiores. Cada obra es una empresa pequeña. Cuando ya tenía un bagaje comencé con labores más relacionadas con la dirección, la organización y la estrategia de la organización. Llevo cuatro años como director general de la empresa.

- ¿Cómo se debe formar un gerente?

- Hay que poseer una buena base técnica del sector y luego empezar desde abajo. Cuando ya tienes una cierta experiencia en este ámbito, lo suyo es llevar a cabo una formación administrativo-financiera. Yo realicé un MBA para tener un conocimiento más detallado de cómo gestionar una empresa.

- ¿Qué cualidades debe tener un directivo?

- De cara al exterior hay que ser una persona con empatía y comprometida para cumplir los compromisos que se adquieren. De cara al interior, una de las premisas con las que debe contar un director es la capacidad de atraer talento a la empresa. No sirve de nada ser muy brillante si no te rodeas de un equipo potente. Esta idea la he ido aprendiendo en el camino.

- ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

- La intensidad y que cada día es diferente. También, el propio hecho de construir resulta gratificante. Cuando terminas un puente y un túnel te quedas mirando y dices 'lo he hecho yo'. Esto crea satisfacción. Lo que hacemos en este sector es tangible y cada proyecto supone un reto. Personalmente, también me satisface estar al frente de una empresa guipuzcoana y que crea riqueza en el territorio.

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