«La digitalización no ha de ser un objetivo sino una herramienta»

Xabier Etxeberria y Alberto Conde, en su empresa. / XABET
Xabier Etxeberria y Alberto Conde, en su empresa. / XABET

Xabier Etxeberria y Alberto Conde alumbran Xabet, que pretende revolucionar la industria vasca para hacerla más competitiva y rentable

JULIO DÍAZ DE ALDA SAN SEBASTIÁN.

Ambos atesoran una experiencia y, sobre todo, un reconocimiento notables en sus respectivos campos. Y eso les ha permitido irrumpir con más ruido del que se pudiera imaginar en el novedoso y siempre incierto mundo de la digitalización industrial. Xabier Etxeberria, quien fuera 'número dos' de aquella Gamesa que multiplicó por mil su valor, y Alberto Conde, fundador y 'alma mater' hasta el año pasado de Nem Solutions (una revolucionaria compañía donostiarra de mantenimiento predictivo) abrieron en enero la puerta de Xabet, su nueva apuesta, en el parque empresarial de Zuatzu, en San Sebastián.

El estreno no ha pasado inadvertido y, aseguran, son muchas las empresas -sobre todo, de tamaño medio o grande, su público objetivo- que se han acercado a ellos en estos apenas cinco meses, en los que ellos también han hecho kilómetros.

En los mentideros empresariales guipuzcoanos, es cierto, resuenan sus nombres. ¿Y qué es Xabet? Sus promotores, que reconocen que cuando ambos dejaron en 2017 sus anteriores responsabilidades pensaban -y siguen haciéndolo- en el sector de la Salud, insisten en que, frente al aluvión de mensajes reclamando la digitalización general de la industria, ellos defienden que ese paso «no ha de ser un objetivo, sino una herramienta» para mejorar la realmente empresa.

«No te voy a hablar de transformación digital porque sí; te voy a hablar en euros, te voy a hablar de cómo tu compañía va a ser mejor y a ganar más dinero. Te voy a hablar de ensanchar su valor añadido por el lado de tus proveedores o de los nuevos servicios que puedas ofrecer a tus clientes», dice Etxebarria. «No pongas un duro en esto hasta saber cuánto vas a obtener; esto no es una revolución sino una evolución», añade.

Xabet, que nació en el garaje (literalmente) de Conde y hoy emplea ya ocho personas, trata de ser una suerte de consultoría digital industrial que no acaba en el mero análisis, sino que desarrolla e implanta las soluciones en las empresas que, a su vez, se quedan con las tecnologías concebidas para ellas y con las personas formadas 'ad hoc'.

«No hablamos de una solución concreta, sino de acompañar a esa empresa, después de haber diagnosticado sus capacidades o carencias digitales en una 'hoja de ruta' que, quizás, les obliga a cambiar de rumbo o hasta de producto», aclara Etxeberria. «Somos impulsores digitales», añade Conde.

Y detallan ambos: «Estos procesos han de liderarlos los directores generales, los primeros ejecutivos, no los responsables de tecnología, pues quizá comporten una verdadera modificación de la filosofía de la firma». Insisten en esto último ya que, remachan, «la fabricación de tornillos en Oñati, por ejemplo, no da mucho más de sí, pero las posibilidades del universo digital, que no es poner una cámara o conectar una máquina con otra, eso era hace diez años, son enormes». Los dos, que presentarán Xabet en sociedad en el espacio Be Digital de la Bienal de Máquina Herramienta, afirman que en Euskadi «nos hace falta ser un poco más imaginativos» y que «la falta de ADN digital ha de suplirse con formación».

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