La deuda de los ayuntamientos de Gipuzkoa cae por debajo de los 300 millones de euros

El consistorio donostiarra ha reducido su endeudamiento en casi 40 millones desde finales de 2010.
El consistorio donostiarra ha reducido su endeudamiento en casi 40 millones desde finales de 2010. / DV

Desde 2010, cuando el endeudamiento de los consistorios tocó techo, su minuta se ha reducido un 41% hasta los 284,9 millones a cierre de junio. El saneamiento de las cuentas locales abre un escenario desconocido en lo que vamos de siglo

ALEXIS ALGABA SAN SEBASTIÁN.

Son las administraciones más cumplidoras y las que en los últimos años salvan la papeleta cuando se habla de deuda pública. Hablamos de los ayuntamientos. Las entidades locales viven desde hace varios años encerradas en el 0% de déficit obligado por Bruselas y aplicado por el Gobierno estatal. Por si ese yugo fuera poco, también se enfrentan a la necesidad de reducir a la mínima expresión una deuda financiera que se disparó en los primeros años de la crisis, cuando se creía que incrementando el gasto público se podría tapar una brecha que terminó siendo un socavón que se tragó también esos fondos invertidos y dejó ese endeudamiento marcado en la piel como una quemadura de sol tras una larga jornada de playa. Si hablamos de Gipuzkoa, esa deuda entre los consistorios se elevó a cierre de 2010 hasta los 482,6 millones de euros, su máximo histórico. Ahora, seis ejercicios y medio después, la soga aprieta menos y deja el pasivo de los 88 ayuntamientos del territorio (Ezkio e Itxaso siguen figurando juntos en la estadística) en los 284,8 millones de euros.

El endeudamiento, por tanto, ha caído en un 41% desde 2010, por lo que se puede asegurar que los ayuntamientos están solventando con buena nota esta compleja situación. De hecho, el descenso en esa deuda viene siendo progresivo desde comienzos de la década. Solo en el primer semestre de este año, los consistorios de Gipuzkoa han minorado esa carga financiera en 27,8 millones de euros, pasando de los 312,6 millones de cierre de 2016, a los 284,8 de junio de este año. Una bajada del 8,9% que ha servido para que por primera vez en lo que llevamos de siglo el endeudamiento de las entidades locales del territorio caiga por debajo de los 300 millones de euros.

Los informes que elabora el Departamento de Hacienda y Finanzas de la Diputación de Gipuzkoa sobre la evolución de las cuentas municipales hace tiempo que dejan un buen sabor de boca en Errotaburu. No son pocas las ocasiones en las que el propio diputado del ramo, Jabier Larrañaga, destaca el buen hacer de los consistorios y la respuesta positiva que reciben sus distintas recomendaciones fiscales. Una de las últimas fue la de que reservaran una cuantía que rondaba los 24 millones en total por el riesgo de que en la negociación de la liquidación del Cupo, los ayuntamientos salieran malparados y tuvieran que devolver esa cuantía al Estado. Sin embargo, el acuerdo firmado entre Azpiazu y Montoro que resolvió el entuerto del Cupo y selló un nuevo periodo de tranquilidad, ha permitido a los consistorios sacar del congelador esas cuantías y destinarlas, entre otras cosas, a reducir su endeudamiento.

Aclarada la situación por el Cupo -junto con el fallo sobre las plusvalías municipales uno de los asuntos que afectaban directamente a los ingresos municipales- los consistorios caminan hacia una situación en la que se podría reactivar la inversión, ralentizada por exigencias de Bruselas. Y es que en este momento, la deuda por guipuzcoano -si la pudiéramos dividir entre todos los vecinos del territorio- ascendería a los 396,8 euros. Una factura casi treinta euros inferior a la del pasado ejercicio a estas alturas y que por primera vez desde el año 2002 ha caído por debajo de los 400 euros per cápita.

Los pequeños recortan más

En su punto máximo, el del año 2010, a cada guipuzcoano le correspondía abonar 675 euros para poder amortizar la deuda contraida por todos los consistorios. Una reducción, por tanto, considerable, y más comparando la situación de los consistorios de Gipuzkoa con algunos del resto del Estado. Tomando los datos de deuda viva de los ayuntamientos a cierre de 2016 publicada por el Ministerio de Hacienda, la tabla de deuda per cápita la lideraba Monasterio de la Sierra, municipio situado en Ávila de 46 habitantes y cuyos vecinos deberían abonar 8.020 euros cada uno para solventar su endeudamiento. Entre las localidades con más enjundia, las mayores de 100.000 habitantes, Jaen sobresalía con 3.796 euros por habitante. Lejos, por tanto de la media guipuzcoana.

Como en el caso estatal, los ayuntamientos de Gipuzkoa más pequeños son los que más han sufrido en los últimos años para poder sacarse de encima parte de la losa financiera contraida, ya que son los que menos músculo tienen a la hora de generar ingresos con los que poder restañar esa deuda. Tanto fue así que Errezil y Mutriku tuvieron que solicitar en 2012 la intervención foral para reducir su deuda por debajo del 60% del gasto corriente, algo que terminaron de solventar el pasado año. Pero aun así, las estadísticas muestran que han sido los más pequeños los que más han recortado su endeudamiento desde que tocara techo allá por 2010.

Los municipios con menos de 1.000 habitantes han logrado reducir su deuda total un 66,6%, pasando de los 8,07 millones de cierre de 2010, a los 2,7 del pasado 30 de junio. Les siguen las localidades de entre 5.000 y 10.000 habitantes, que han rebajado su 'debe' un 61,4%, al pasar de los 53,4 millones a los 20,6. Tras ellos vienen los municipios medios, con entre 20.000 y 100.000 vecinos, que han reducido su deuda en 60,7 millones de euros, lo que se traduce en un tajo del 56,5%. Los consistorios de entre 10.000 y 20.000 habitantes han disminuido un 54,2% su deuda y los de entre 1.000 y 5.000, un 52,8%. Donostia, única ciudad con más de 100.000 vecinos, ha disminuido su endeudamiento un 19,4% (39,7 millones de euros).

Además, el nivel de endeudamiento legal (porcentaje de ingresos corrientes que se destinan a pagar cargas financieras) de los ayuntamientos del territorio ha bajado por primera vez del 5% a cierre del primer semestre del año. En estos momentos, solo dos consistorios, Zerain y Mutiloa, presentan una tasa superior al 10% en este concepto. Entre los municipios más importantes, destaca Hondarribia, con un 0%, Elgoibar, con un 0,19%, Arrasate, con un 0,99% y Eibar, que registra un 1,98%.

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