El debate del Impuesto de Sociedades embarra la nueva reforma fiscal de Euskadi

Fiscalidad. El consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, ayer junto al presidente de Elkargi, Josu Sánchez, en el foro que organizó la SGR vasca. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Rementeria pide una rebaja de tipos, medida que no convence ni al Ejecutivo vasco ni al PSE. Gipuzkoa aboga por la estabilidad y prefiere no posicionarse a la espera de que los cambios tributarios propuestos se conozcan en pocos días

ALEXIS ALGABA SAN SEBASTIÁN.

De aquellos polvos vienen estos lodos. Me explico. Remontémonos a hace prácticamente ocho meses. Mes de febrero, previa de una nueva reunión del Consejo Vasco de Finanzas, en la que se certificará la liquidación de la recaudación de 2016 que, como todos conocemos, quedó 500 millones por debajo de lo previsto. El consejero de Hacienda y Finanzas, Pedro Azpiazu, ante un escenario a corto plazo acuciante en lo que a ingresos tributarios se refiere, desliza que se podría explorar un incremento de las cargas fiscales a las empresas para elevar la recaudación y garantizar los servicios sociales. La reacción de las diputaciones, encargadas de la recaudación y de acordar las modificaciones fiscales pertinentes, fue contraria a esa posibilidad, con Gipuzkoa y Bizkaia compartiendo postura -con el impulso también de las asociciones empresariales- y abogando por la «estabilidad».

Así lo dejó claro el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, en la rueda de prensa posterior al CVF, en la que esgrimió que las empresas vascas ven necesario mantener «la estabilidad económica, política y fiscal» ya que el sistema impositivo «no es algo que pueda modificarse siempre». Las partes decidieron analizar la reforma fiscal de 2013 y presentar para otoño las conclusiones y modificaciones que estimasen oportunas. Ese tiempo ha pasado, y a pocos días de la presentación de esa ristra de cambios fiscales -debe estar lista para ser revisada en el próximo CVF de mediados de octubre- ha vuelto a reproducirse el debate en torno al Impuesto de Sociedades (IS), lo que amenaza con embarrar o condicionar el trabajo realizado hasta el momento.

Aunque ahora, ocho meses después, el escenario ha cambiado. La recaudación vasca camina un 13,8% por encima de la 2016 y triplicando la previsión de ingresos de este curso. Y ahora es Rementeria, el que estima que es conveniente rebajar el impuesto que grava los beneficios de las empresas, y es el Ejecutivo vasco el que cree que hay que aprovechar el viento a favor y darle continuidad a esta marcha recaudatoria dejando en apenas una medida cosmética las modificaciones a realizar en el IS.

El PSE, socio jeltzale, explica que en su postura desde el principio ha rechazado bajar los tipos

Esa discrepancia quedó patente ayer en dos actos bien distintos celebrados en la capital vizcaína. Por un lado, el diputado general de Bizkaia, expuso en su discurso en el pleno de política general de las Juntas del territorio, que con el tipo máximo del IS en el 28% «es difícil» atraer inversiones a Euskadi. «No somos todo lo competitivos y atractivos que necesitamos ser», señaló Rementeria, que aseguró gráficamente que las empresas «tachan» el País Vasco como lugar para implantarse. «Me gustaría recibir -a las empresas- en igualdad de condiciones que el resto de ciudades y territorios candidatos, pero hoy es solo un deseo», manifestó el dirigente, defendiendo con rotundidad la necesidad de reducir ese tipo nominal, al menos, hasta el 25% que está establecido en territorio común.

Impuesto o herramienta

Dejando de lado su discurso de febrero en el que abogaba por la estabilidad y destacaba que no se podía «modificar siempre» el sistema impositivo, Rementeria se refirió en su discurso al IS como una mera «herramienta para hacer política industrial», tachándolo como residual ya que apenas supone el 7% de la recaudación vizcaína.

De esta forma, Rementeria compartió ayer en las juntas vizcaínas el mismo reclamo sobre el que ha insistido Confebask en las últimas semanas. El presidente de la patronal vizcaína (Cebek), Iñaki Garcinuño, reiteró hace pocas fechas la necesidad de «adaptar a la baja» el tipo nominal del Impuesto de Sociedades para «atraer más inversión externa y motivar a las empresas vascas a que generen proyectos nuevos».

La insistencia de estos actores en que esa posibilidad (el PP vasco también es favorable a la misma) se tenga en cuenta en el diseño de la reforma fiscal que están terminando de perfilar PNV y PSE hace prever que dicha petición no habría sido contemplada en la negociación que han mantenido los partidos hasta el momento o, al menos, no en la intensidad que tanto empresarios como el diputado vizcaíno solicitan.

Ayer mismo, en el segundo acto del que hablábamos, celebrado en la capital vizcaína y casi a la misma hora que comparecía el diputado general de Bizkaia en el parlamento territorial, el consejero Pedro Azpiazu defendió el actual diseño del Impuesto de Sociedades en el marco del XVIII Foro Profesional, Finanzas y Tesorería, Elkargi SGR. Azpiazu destacó que el IS «con incentivos a la capitalización y otras deducciones, configura una presión fiscal efectiva baja en términos comparados». Es decir, que aunque el tipo nominal sea del 28%, lo que pagan actualmente las empresas gracias a las deducciones, es menos. De hecho, el tipo medio efectivo, por ejemplo, de las sociedades anónimas que tributaron en 2015 en Gipuzkoa se situó en el 21,3%.

Gipuzkoa no discute

El consejero vasco no fue el único sorprendido por la contundencia de las palabras del diputado vizcaíno. El PSE-EE, socio de gobierno de los jeltzales y partido con el que deben pactar la reforma se desmarcó de las palabras de Rementeria. Fuentes socialistas cercanas a la negociación de la reforma fiscal aseguraron a DV que «nuestro punto de partida en la negociación siempre ha sido el de no bajar el tipo nominal del Impuesto de Sociedades», por lo que no entienden estas declaraciones «cuando se está ultimando el proyecto», que deberá pasar por el Organo de Coordinación Tributaria antes de llegar al CVF».

Y si en febrero, la diputación de Gipuzkoa compartió postura con Bizkaia a la hora de defender el mantenimiento de los tipos ante la posibilidad de una subida fiscal para las empresas, el gabinete de Markel Olano ha preferido ahora no entrar en el debate y redundar en la necesidad de «estabilidad». El propio Olano apuntó el martes en el pleno de política general que «acabamos de cerrar la mejor campaña del IS, con un aumento recaudatorio del 25%», de forma que «los números nos indican que vamos en la dirección correcta y nos animan a seguir trabajando en el mismo sentido».

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