Credeblug se sitúa como el mejor fabricante mundial de pulpos y cucharas de carga

Pulpo para manipular residuos urbanos en Estados Unidos./FRAILE
Pulpo para manipular residuos urbanos en Estados Unidos. / FRAILE

La firma de Azpeitia ha ganado el premio IBJ, referente del sector portuario y offshore, en reconocimiento a su apuesta por la tecnología

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

Credeblug es el ejemplo clásico de pyme guipuzcoana que ha encontrado un nicho de mercado y se ha posicionado como líder del mismo. La compañía fabrica grúas, pinzas, pulpos y cucharas para la manipulación de grandes cargas en acerías, puertos, plantas de residuos o, últimamente, en parques eólicos y plataformas petrolíferas en alta mar. Todo ello desde su sede de Azpeitia, una pequeña factoría encajada entre casas, en la que trabajan 25 personas.

El secreto de Credeblug ha sido apostar por la I+D, dedicando a la misma entre el 10%-15% de la facturación. Esta alcanzó el año pasado los 3 millones de euros, con una previsión de crecimiento del 5%-7% en el presente ejercicio. La incorporación de tecnología a sus máquinas ha permitido a esta firma ganar el premio International Bulk Journal como mejor fabricante mundial de pulpos y cucharas. Este galardón es considerado una referencia en la difusión de tendencias en el sector portuario y offshore. La compañía logró en 2010 este mismo premio.

Asier Susaeta, CEO de Credeblug, explica que el galardón ha reconocido «nuestra capacidad de desarrollar tecnología propia y aumentar la funcionalidad de los equipos. Hemos competido con otros cinco fabricantes, todos ellos de mayor dimensión que Credeblug, pero ocupamos un nicho específico que nos permite situarnos por delante de ellos y ganarles».

Credeblug se ha hecho un hueco entre los grandes fabricantes gracias a la automatización de sus pulpos y cucharas. «Desarrollamos módulos completamente nuevos que se integran en las máquinas. Utilizamos sistemas inalámbricos capaces de transmitir la información de los sensores colocados en los equipos. De esta manera, el usuario puede adelantarse a las averías y disponer de datos que faciliten el mantenimiento. Además, el coste se abarata porque se evita el cableado».

Los datos

3 millones de euros
facturó la compañía el año pasado. Prevé un incremento del 5%-7% en 2018. Dedica a I+D+i entre el 10% y 15% de las ventas.
120 máquinas
al año llega a fabricar la compañía, el 75% destinada a la exportación, con Europa como principal destino.
1.000 metros
de profunidad alcanzan las máquinas anfibias se la compañía y deben ser capaces de mover cargas de 150 toneladas.

Esta tecnología les ha posibilitado adentrarse en un mercado altamente exigente, el offshore, diferenciando a Credeblug de sus competidores. La compañía desarrolla equipos que trabajan a 1.000 metros de profundidad y mueven cargas de 150 toneladas. Esta capacidad resulta útil para las compañías que construyen plataformas petrolíferas en alta mar o parque eólicos. Susaeta explica que es un mercado interesante dado que, aunque el número de unidades a fabricar no sea elevado, sí lo es su precio. Credeblug ha contado con el apoyo de Tecnalia y de Glual para el diseño de estos equipos.

Visión artificial

La firma de Azpeitia sigue innovando para no perder comba. El siguiente paso ha sido la puesta en marcha de una nueva sección autónoma que se encargará de automatizar ciertos procesos utilizando la visión artificial. Este sistema recibe imágenes de las cámaras instaladas en fosos de residuos o en almacenes de chatarra, replicándolas en una mapa que reproduce volúmenes y texturas. De esta manera, el operario pueden elegir los lugares de carga y descarga del material, en función de alturas críticas o de las necesidades de producción. En esta caso, la tecnología ha sido desarrollada íntegramente por Credeblug.

La compañía fabrica anualmente entre 100 y 120 pulpos, grúas, cucharas y pinzas, el 75% destinadas a la exportación. Hace diez años la proporción era la inversa, el 25% se vendía fuera y el 75% en España. El principal mercado es el europeo, especialmente Alemania, Francia e Inglaterra. También resultan importantes las ventas en México y Marruecos. Credeblug se está introduciendo en Asia, con mercados incipientes en Tailandia y Vietnam.

Credeblug compite con sólidas compañías alemanas, italianas y holandesas. Los productos chinos todavía no han llegado, pero es cuestión de tiempo que se sumen a este negocio. Por tanto, no queda más remedio que seguir innovando. «Estamos paliando la carencia estructural con un perfil más innovador que otros no tienen», subraya el director general.

«Exportamos el 75% de la producción, con Europa, México y Marruecos como destinos más pujantes»

«La tendencia del mercado conlleva la instalación de sensores que permitan adelantarse a las averías»

Susaeta explica que la unidad de I+D está trabajando junto a Tecnalia en nuevos equipos. «La tendencia del mercado se dirige hacia la automatización y el autodiagnóstico, lo que conlleva la instalación de más sensores. De esta forma, es posible adelantarse a posibles problemas, evitando que la máquina se pare».

En cuanto a sectores, se seguirá trabajando con los tradicionale: la siderurgia, la cogeneración de energía, las plantas de residuos y los puertos, con especial incidencia en estos últimos, al tiempo que se mantendrá la apuesta por el offshore.

Entre las últimas ventas destacan un pulpo mecánico para carga y descarga de chatarra destinado al puerto de Matosinhos (Portugal) con capacidad para 25 toneladas, una máquina que cuenta con un novedoso sistema de suspensión; dos pulpos electrohidráulicos para el sector siderúrgico, con conexión inalámbrica, vendidos en Alemania; y seis cucharas certificadas para atmósferas explosivas que se utilizarán en el manejo de biomasa en plantas de cogeneración de energía, ubicadas en Lituania, Polonia y Francia.

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