Confebask insiste: «Le cuesta mucho a Euskadi recuperar las empresas perdidas en la crisis»

La patronal da cuenta de un buen mes de mayo pero llama la atención sobre el hecho de que el tejido se repone mejor en el resto del Estado

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

Euskadi perdio casi 8.000 empresas entre los años 2008 y 2013, el periodo más crudo de la reciente crisis económica. Ese 'agujero' en el tejido productivo supone una verdadera herida para la economía de la comunidad autónoma que no se consigue cerrar. Así lo demuestran los datos del último informe de la patronal vasca, que alerta de la lentitud con la que el corpus empresarial vasco se recupera del zarpazo de la recesión. Un camino, además, en el que el País Vasco adolece de una velocidad de recuperación más lenta que el conjunto del Estado, lo que añade un factor de preocupación al discurso de Confebask, que reclama mayor atención a este asunto a las administraciones.

Una fotografía un tanto oscura que, no es menos cierto, llega tras un mayo bueno en lo relativo a la creación de empresas. En realidad, buenísimo, pues es el mejor quinto mes del año desde 2015, con 214 empresas más que en 2017, un 0,4% interanual más, hasta sumar 59.418.

El número de firmas creció en la construcción (un 1,1%) y los servicios, con un alza de apenas el 0,2%, pero se redujo en la industria, con un descenso del 0,6%. El repunte sobre mayo de 2017 fue más intenso en Álava (0,5%) y en Bizkaia (0,6%) que en Gipuzkoa, donde avanzó solo un 0,3% al ganar 67 nuevas firmas.

Lejos de celebrar ese buen mayo, Confebask recordó que el impulso del 0,4% queda muy lejos del experimentado en el mismo mes en el conjunto del Estado, donde el número de compañías crece a un ritmo de más del doble; en concreto, a una velocidad del 1%. «Respecto al nivel pre-crisis, cae más el número de empresas en la Comunidad Autónoma Vasca», lamentó la organización presidida por Roberto Larrañaga. Junto a esto, reveló que el número de autónomos se situó en mayo en 172.614, lo que supone 236 más que en abril. «Este aumento fue menor que en mayo de 2017, cuando creció en 312 personas», matizó la patronal. Al mismo tiempo, la institución explicó que la comparación interanual del número de autónomos (mayo contra mayo) arroja de nuevo una imagen nada positiva: una caída del 0,2%, con 419 emprendedores menos.

Las cifras

7.963 empresas
se perdieron en Euskadi en lo peor de la crisis, lo que supone una caída del 12,3% sobre los datos de finales de 2007.
20.835 compañías
había registradas en la Seguridad Social en Gipuzkoa a cierre de mayo, lo que supone 67 más (un 0,3%) que un año antes.

Confebask analiza también el aspecto de los concursos de acreedores, un bache en el que cayeron 60 empresas vascas en el primer trimestre, un 17,8% menos que un año antes, «lo que supone el primer descenso después de tres trimestres de subidas». Por sectores, las quiebras cayeron en la industria (un 50%), la construcción (un 23%) y los servicios (un 2,5%).

Como conclusión, la patronal afirma que «pese a que la evolución del número de empresa y autónomos es positiva en los cinco primeros meses, a Euskadi y su economía les está costando mucho recuperar el tejido productivo perdido en la crisis». «Hay que profundizar en aquellas medidas que faciliten la aparición de nuevos proyectos, consoliden los existentes y generen un entorno favorable», sentenció Confebask.

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