Confebask insiste en que cualquier cambio fiscal debe salvaguardar la competitividad empresarial

CC OO Euskadi protestó ayer ante la sede de Confebask. / IGNACIO PÉREZ
CC OO Euskadi protestó ayer ante la sede de Confebask. / IGNACIO PÉREZ

Larrañaga, su presidente, recuerda que «todo el dinero que sale de la caja de la empresa puede restar recursos para inversión y contratación»

A. ALGABA SAN SEBASTIÁN.

En pleno nuevo acelerón para tratar de alcanzar en las próximas jornadas un acuerdo en la negociación entre PNV y PSE para dar luz verde a la reforma fiscal, los empresarios vascos no perdieron la oportunidad ayer de defender sus intereses para que su mensaje conste en el debate abierto entre partidos. Primero fue el presidente de la patronal vizcaína (Cebek), Iñaki Garcinuño, quien afirmó que Rementería «estuvo bastante bien al decir que lo mejor para nosotros sería cambiar la foto». Esa foto hacía referencia al tipo nominal del Impuesto de Sociedades, que es tres puntos más alto que en el resto del Estado. Más tarde fue el presidente de Confebask quien publicó una nueva entrada en su blog, en la que reclamó que cualquier cambio fiscal debe salvaguardar «la competitividad empresarial».

En el artículo, titulado 'Competitividad, salarios, impuestos y empleo', Roberto Larrañaga apuntó que, «ahora que el debate fiscal está a punto de culminar (...) no estaría de más que pensaran que todo dinero que sale de la caja empresarial puede restar recursos para la contratación y la inversión, algo que afectará de manera directa a su competitividad».

El presidente de Confebask defiende la necesidad de «empresas competitivas con costes fiscales equiparables a las de sus competidoras más cercanas y en sintonía con los mercados internacionales en los que se mueven». En este contexto, advirtió que «pretender que la empresa vasca pague más salarios, contribuya con más impuestos y genere más empleo -todo a la vez- sin que mejore su margen, es no querer entender lo que la crisis ha provocado y que por ejemplo, hace que, a día de hoy, todavía nos queden por recuperar 7.000 empresas y 48.000 empleos para llegar a las cifras previas».

«Que nadie lo olvide, el futuro de nuestra sociedad, de nuestro país pasa, inevitablemente, por la competitividad de nuestras empresas. Eso es lo que está en juego», subrayó Larrañaga, quien censuró que «el mensaje que llega a la sociedad es que, si no se hace (si no se paga más por el Impuesto de Sociedades), es por una especie de 'avaricia empresarial', que se caracterizaría por renegar de su compromiso social a cambio de su exclusivo beneficio personal». «No negaré que puedan existir casos particulares que respondan a esa casuística, pero desde luego no es, ni de lejos, la tónica habitual y mayoritaria del empresariado vasco», aseguró, para indicar que a la hora de tratar el tema de los impuestos y el incremento salarial «son muy pocos los que se acuerdan de la competitividad de las empresas».

En lo que a ese incremento salarial se refiere, el presidente de Confebask considera que «no puede haber una consigna general de incremento salarial, porque ni todos los territorios, ni sectores, ni empresas están en la misma situación». Por ello, advierte de que «un incremento general, sin tener en cuenta la competitividad de las empresas» llevaría «a lo que describía al inicio».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos