CNA-Fagor se aproxima de nuevo a la insolvencia sin aclarar su situación a las instituciones vascas

El Gobierno y la plantilla han conocido por terceros la posibilidad de que la firma caiga en concurso de acreedores

JULIO DÍAZ DE ALDA SAN SEBASTIÁN

Fagor-CNA, también conocida como Edesa Industrial –en definitiva, la firma catalana que se hizo con la unidad productiva de Fagor Electrodomésticos tras su concurso de acreedores– sufre de nuevo problemas severos de liquidez. Así lo han confirmado a DV varias fuentes conocedoras de una situación que se arrastra desde hace tiempo y que ayer vivió un hito notable, al publicar el periódico barcelonés La Vanguardia que la empresa con sede en Arrasate había presentado este viernes un preconcurso de acreedores en los juzgados de San Sebastián con una deuda de unos 100 millones de euros.

Los problemas para reflotar la antigua cooperativa y devolverle el lustre que llegó a tener en su día han sido habituales desde la llegada a Euskadi de la compañía pilotada por Jorge Parladé, que a lo largo de estos años no ha dudado en minimizar los problemas que pudiera sufrir la empresa para subrayar, incluso, que el grupo estaba considerando la posibilidad de salir a Bolsa mientras abría fábricas en Asia, Oriente Medio o África. Fagor desapareció del mercado por el concurso, lo peor que le puede pasar a una marca, y eso representó siempre un pesado lastre a la hora de recucitar al histórico fabricante de electrodomésticos.

Pero lo que más ha molestado en Euskadi, done CNA siempre ha encontrado facilidades para su desarrollar proyecto, ha sido la ausencia absoluta de información sobre ese supuesto preconcurso. Silencio absoluto, por no decir, nocturnidad y alevosía, subrayan algunos de los afectados. Cabe recordar que esta semana las instalaciones arrasatearras han estado cerradas al celebrarse las fiestas de San Juan.

La sorpresa alcanzó grado mayúsculo entre los trabajadores y las administraciones. Fuentes de LAB, sindicato mayoritario en el comité de empresa de Edesa Industrial, aseguraron ayer haber conocido del supuesto preconcurso de acreedores «por la prensa».

«Sabíamos de las dificultades, de los problemas de liquidez, pero no esperábamos esto», confesaron desde la central, que no pudo siquiera confirmar de la multinacional con sede en Torelló (en la provincia de Barcelona) tan pésima noticia.

A lo más que llegaron los representantes de los 350 trabajadores de la compañía (incluidos los de Geyser) es a contactar con uno de los responsables de la misma, quien se limitó a afirmar que la situación «no es exactamente» como se había publicado. Ese mismo ejecutivo de Fagor-CNA trasladó al comité que «la semana próxima» se ofrecería alguna explicación.

El mismo estupor invadió a primera hora de ayer al Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco. Fuentes del gabinete de Arantxa Tapia detallaron a este periódico que, tras saber de la situación por los medios, el Ejecutivo trató de hallar en CNA una mínima respuesta o explicación a esas informaciones sobre la insolvencia y la necesidad de negociar con los acreedores una nueva estructura de deuda.

LOS DATOS

100
millones de euros sería la deuda total que acumula a la fecha Edesa Industrial, la heredera de Fagor y hoy en manos del grupo catalán Cata.
350
millones de euros era la previsión de facturación que Edesa Industrial manejaba a comienzos de este año para el horizonte de 2021.
400
millones de euros es la facturación que CNA preveía en febrero para todo el grupo en el presente ejercicio.
150
trabajadores son los antiguos cooperativistas que durante todo este año pueden volver al Grupo Mondragón

Al cierre de esta edición, fuentes de dicho departamento trasladaban que el Gobierno no disponía de mayor información. Silencio al otro lado de la línea. Tras reconocer su «sorpresa», esos mismos medios solo acertaban a explicar los posibles problemas por las dificultades que CNA encontró desde su llegada al País Vasco. «El mercado no respondió como preveían sus planes de negocio», apuntaron.

Idéntica situación se vivió en el Departamento de Promoción Económica de la Diputación de Gipuzkoa y también en la Corporación Mondragón. Cabe recordar que el grupo pilotado por Iñigo Ucín es –desde la cooperativa de segundo grado Fagor S Coop.– el propietario tanto de la marca Fagor como de los terrenos sobre los que se asienta la planta de Garagarza, la instalación fabril más importante de Edesa Industrial. De este modo, ni los respectivos gobiernos, ni los trabajadores ni el dueño de la marca supieron por CNA lo que iba a suceder.

Mediados de julio

Según ha podido saber este periódico, los máximos responsables de Edesa Industrial explicaron al comité de empresa la semana pasada que la situación financiera de la firma se había complicado sobremanera.

Tanto es así, señalaron desde el sindicato LAB, que el mensaje fue que «había que encontrar una solución factible antes de mediados del mes de julio». De otro modo, añadieron los mismos medios, la insolvencia llamaría de nuevo a la puerta de Fagor-CNA.

Fuentes del sector aseguran que CNA nunca pudo dar la vuelta a la empresa concursada y que los problemas de liquidez han sido recurrentes. De hecho, esas mismas fuentes explican que la producción ha sufrido «vaivenes como en una montaña rusa» ya que en muchas ocasiones los proveedores no servían a la empresa.

LAB, que lamentó lo sucedido y aseguró que peleará por la empresa y sus trabajadores, desveló que en ese encuentro con CNA de hace una semana los directivos plantearon la necesidad de «repensar» la firma. La central recordó que no valen excusas como que fabricar en Europa es caro y que el mercado exige hacerlo desde países de bajo coste. «Plantas como las de Euskadi son rentables si las saturas y les das valor añadido, no si las vacías», señalaron desde el sindicato.

Sea como fuere, era sabido que CNA-Fagor no atravesaba buenos tiempos. Su director general, Francisco Martín, con quien este diario trató en repetidas ocasiones de contactar, ya explicó en febrero en estas mismas páginas que la empresa había tenido que revisar su plan estratégico ante el menor pulso del mercado estatal. Martín confió entonces en que en el horizonte de 2021 Edesa Industrial (que el año pasado facturó 126 millones) sumara unas ventas de 350 millones.

LAS CLAVES

Solvencia
El grupo ha sufrido problemas de liquidez en los últimos tiempos, lo que ha empeorado la situación
Ventas
Fagor desapareció por completo del mercado, lo que habría supuesto una severa losa para la firma
Previsiones
Lejos de reconocer problemas, Cata dijo en febrero que estudiaba su salida a Bolsa

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