Cata afirma que salvar Fagor-CNA exige revisar sus compromisos iniciales

Los trabajadores de Fagor-CNA y de Geyser Gastech se concentraron ayer en Garagartza. / MIKEL FRAILE

La firma, que aún no ha refinanciado su deuda, se compromete a explicar su plan de viabilidad el jueves, mientras el comité de empresa asegura que no cambiará el rumbo

JULIO DÍAZ DE ALDA SAN SEBASTIÁN.

Algo se mueve en CNA Group, en la que están puestos todos los ojos en Euskadi; los de las instituciones y los de los sindicatos. La empresa, que registró en el juzgado de lo Mercantil de San Sebastián un preconcurso de acreedores para su filial Edesa Industrial, explicó ayer -mediante una nota- que planteará este jueves a los trabajadores su «Plan de viabilidad».

Según ha podido confirmar DV, ese programa industrial se trasladará también al Gobierno Vasco, que ha dejado claro su malestar con CNA por boca de la mismísima consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, quien se declaró en estas páginas «defraudada» al haberle ocultado la catalana su maniobra judicial. El ejecutivo de Iñigo Urkullu conocerá de manera directa la hoja de ruta que maneje Cata, pero no habrá reuniones, al menos por ahora. Fuentes del gabinete de Tapia apuntaron ayer a este diario que «lo primero es que sean los trabajadores los que conozcan lo que tenga que decir».

El plan de viabilidad, matizó CNA en su breve comunicado, debería pasar indefectiblemente por un recorte de los compromisos que adquirió la empresa en 2014, en el marco del concurso de acreedores de Fagor Electrodomésticos. Entonces, la adjudicataria de la quebrada cooperativa prometió 705 empleos y 400 millones de facturación en 2016.

Dicho en román paladino, la firma asegura ahora que, en cualquier caso, mantener vivo al veterano fabricante de electrodomésticos guipuzcoano requerirá menos empleo del que prometió. El ajuste de la facturación respecto a lo anunciado, a la vista de la situación, se da ya más que por supuesto.

«La compañía quiere insistir en su convencimiento de que existen opciones para el mantenimiento de la actividad, aunque lógicamente pasan por una necesaria revisión de los condicionantes asumidos tras la adquisición de las unidades productivas en 2014», apuntó CNA.

La firma pilotada por Jorge Parladé, reconoció ayer que aún no ha resuelto la parte del león de ese eventual plan para resucitar Edesa Industrial: la refinanciación de la deuda, que asciende a unos 100 millones de euros. «Pendiente de firmar la refinanciación del pasivo, la compañía está ultimando los detalles del Plan de Viabilidad. Es de suponer que cuando llegue el jueves ese capítulo esté resuelto, aunque fuentes del sindicato LAB dentro del comité de Edesa Industrial expresaron ayer su «sorpresa» ante el hecho de que CNA «hable de planes de viabilidad y no haya solucionado su problema con los bancos».

¿Mensaje a Mondragón?

Ese escueto pero clarísimo mensaje de 'hay futuro si me quitáis las cadenas que yo mismo acepté ponerme' tiene, entre otros, un destinatario muy claro. Se trata de la Corporación Mondragón. Y es que el grupo cooperativo condicionó el uso de la marca Fagor a que la catalana mantuviera, al menos, 350 empleos en Euskadi. Según algunas fuentes, los responsables de CNA también tienen previsto ofrecer el jueves los detalles de su plan al conglomerado presidido por Iñigo Ucín.

A la luz de los mensajes lanzados hasta ahora por el propio Parladé y en base a la nota de ayer, se avecina un choque de trenes. Ese condicionante lo conocen todos en Arrasate. Y por eso los trabajadores de Edesa Industrial reclaman siempre que pueden a la Corporación que no ceda a esa demanda.

En estos asuntos casi nada es casual. Ayer, delante de la planta de Garagartza, la plantilla y los dos comités de empresa (Edesa Industrial y Geyser Gastech) urgieron al Ejecutivo Vasco y al Grupo Mondragón a «no apoyar una salida en falso» y a «reclamar una vía que garantice la actividad» de la firma.

El comité está hoy convocado a la segunda reunión para analizar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de rescisión de sus compañeros de la sección de lavadoras; 30 personas que CNA quiere despedir al entender que hoy día esa sección no es viable. En la primera cita, los sindicatos se levantaron de la mesa, al entender que no se pueden negociar el conflicto por partes. Es previsible que acuda también Raimundo Jiménez, hasta ahora director financiero de Edesa Industrial, que pasa a ser nuevo consejero delegado.

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