Comienza la huelga de camiones en Gipuzkoa

Comienza la huelga de camiones en Gipuzkoa

Un total de 12.000 camiones, 8.000 de ellos de tráfico internacional, están convocados a no pasar por Gipuzkoa hasta el sábado

XABIER GARATE

Nuestras carreteras mostrarán un aspecto diferente durante los próximos días. Varias organizaciones estatales de transporte secundarán desde hoy y hasta el viernes un paro de actividad en Gipuzkoa en protesta por los peajes para vehículos pesados que la Diputación comenzará a cobrar en las carreteras N-1 y A-15 a su paso por nuestro territorio el próximo 9 de enero. En esta protesta no participará el sector del transporte de Gipuzkoa pues tanto la patronal Guitrans como el sindicato Hiru se han desmarcado de la iniciativa.

Uno de los efectos de esta protesta más apreciables es que se pudiera saturar la N-121-A que conecta Navarra con Irun, ya que podría canalizar el tráfico europeo durante estos días generándose un efecto embudo perjudicial para todo el tráfico en la zona. De momento, la normalidad es la nota característica de este primera jornada de paros, según ha informado la policía foral de Navarra, que ha reforzado con una patrulla más la vigilancia en la carretera N-121-A (Pamplona-Behobia).

Unos 12.000 camiones diarios, según estimaciones del sector, tendrán que hacer frente a este pago por transitar por el territorio. De ellos, 8.000 vehículos corresponden al tráfico internacional, los que entran y salen del país por el paso de Biriatou, lo que pude extender el efecto del paro más allá de Gipuzkoa por su impacto en la exportación e importación del país, especialmente en Navarra. En todo caso, está por ver cuál será el seguimiento del paro que puede realizar esta mayoría de camiones extranjeros. Sin su apoyo poco se notará el parón.

En lo cotidiano, en caso de ser masivo, el paro podría hacerse notar en los suministros a tiendas de alimentación, sobre todo en el caso del género perecedero como frutas y verduras. Más fácil de eludir los efectos negativos lo tendrán otros comercios y fábricas que no dependan de la entrega de material de forma urgente.

El paro ha arrancado hoy y se extenderá hasta las 23.59 horas del viernes 5 de enero, con lo que tendrá así lugar en vísperas de la festividad de Reyes Magos. Supondrá que en estos cuatro días no circulen por Gipuzkoa camiones provenientes de fuera del territorio histórico, en función del seguimiento de la protesta convocada por las organizaciones CETM, FETRANSA, FITRANS, FVET, ATFRIE, ANTID y la Federación Nacional de Asociaciones del Transporte de España (Fenadismer). Los convocantes han puesto en conocimiento de asociaciones de transportistas europeas su protesta para que eviten el paso de sus vehículos por Gipuzkoa y utilicen alternativas de acceso en caso de que tengan que transportar mercancías con destino a otras zonas.

El Ministerio de Fomento, al que se han dirigido los convocantes de la protesta, indica que el Ejecutivo de Madrid no tiene margen de actuación sobre la medida, dado que ha sido tomada por la Diputación Foral de Gipuzkoa en el marco de sus competencias y espera recaudar 7,5 millones al año con el nuevo peaje. «Tienen competencias para tomar decisiones en materia de tráfico y la capacidad del Gobierno para poder actuar es nula, porque esas competencias y esa decisión corresponde al Gobierno Vasco», recordó el titular de Fomento, Iñigo de la Serna, la pasada semana.

Las asociaciones estatales de camioneros aseguran tener que recurrir a este cese de actividad «en defensa de sus intereses» y «tras no haber podido llegar a un acuerdo con la Diputación de Gipuzkoa por ninguna de las vías de negociación posibles».

En este sentido, la diputada de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide, indicó esta semana que, si bien se ha reunido dos veces con los transportistas, siempre «fue muy clara en que no quería crear ningún tipo de expectativa en esas reuniones, porque este sistema de peaje no tenía marcha atrás».

Advierten de más movilizaciones

En este contexto, los camioneros advierten de que el paro de esta semana será «la primera medida con la que manifestarán su discrepancia a la imposición arbitraria de impuestos al transporte».

El sector considera este peaje una «doble imposición fiscal», al considerar que «ya paga en exceso las infraestructuras por las que transita». Además, denuncia su alta cuantía (de entre 0,33 y 0,44 euros por kilómetro) y que su recaudación (unos 30 millones de euros al año) no revertirá en su beneficio.

En paralelo a este paro, las patronales esperan que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco se pronuncie sobre el recurso que en su día interpusieron en contra de esta tasa, por considerar que vulnera las directivas europeas en materia de tarificación de infraestructuras.

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