El BCE cambia el tono y anuncia el principio del fin de la era de los estímulos

Draghi mantiene los tipos al 0% pero revisa al alza el crecimiento de la Eurozona y confirma que la inflación no rondará el 2% hasta 2020

A. LORENTE BRUSELAS.

El principio del fin de los estímulos era esto. Ayer, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo modificó su relato económico para advertir al mundo de que las señales que viene lanzando hace ya algún tiempo no son papel mojado, que la retirada llegará, que la Eurozona tiene que aprender a vivir sin el embrujo de ese ángel de la guarda llamado Mario Draghi. Cuando se habla del BCE, cada palabra es medida y anazalizada al milímetro. ¿Qué ocurrió ayer? Que se oficilializó el adiós asegurando que aunque la coyuntura empeore, ya no aumentará el volumen de compra de deuda pública actual (30.000 millones al mes). Eso sí, las adquisiciones podrían ampliarse más allá de septiembre, cuando está previsto que finalice el programa actual.

En la jerga anglosajana, la narrativa que sugiere la actuación futura del BCE se demonina 'forward guidence'. Como deslizaban las actas de las reuniones de finales del año pasado, el cambio de tono estaba al caer y llegó. Aquí el párrafo que se quitó respecto al comunicado de enero y que seguro gustó y mucho en Alemania: «Si las perspectivas fueran menos favorables, o si las condiciones financieras fueran incompatibles con el progreso del ajuste sostenido de la senda de inflación, el Consejo de Gobierno está preparado para ampliar el volumen y/o la duración del programa de compras de activos». Por cierto, fue aprobado «por unanimidad».

Respecto a las decisiones de política monetaria convencional, no hubo cambios. Los tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación y la facilidad de depósito se maniene en el 0% y el -0,40 %. Y va para largo, ya que el «Consejo de Gobierno espera que los tipos de interés oficiales se mantengan en los niveles actuales durante un período prolongado que superará con creces el horizonte de sus compras netas de activos».

Guiño a De Guindos

También se actualizaron las proyecciones macroeconómicas y la sensación vuelve a ser agridulce. Lo positivo es que «está previsto que el crecimiento en la Eurozona se expanda a corto plazo más rápido de lo esperado». De hecho, se ha revisado al alza la previsión para este año pasando del 2,3% anunciado en diciembre al 2,4%. No hay cambios ni para 2019 ni para 2020: el 1,9% y el 1,7%, respectivamente. Lo negativo es que la inflación no termina de recuperarse pese a la billonaria inyección apadrinada por Draghi. Para este año, sigue en el 1,4%, pero para 2019, se ha revisado a la baja del 1,5% al 1,4%. No será hasta 2020 cuando se coloque en el 1,7% y se aproxime algo al esperado 2%. Preguntado por el español Luis de Guindos, su futuro vicepresidente, dijo que será «un buen compañero».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos