El borrador de la nueva Ley de Aportaciones sigue todavía sin fecha

El borrador de la nueva Ley de Aportaciones sigue todavía sin fechaGráfico

La norma prorrogada que ha 'costado' 570 millones de euros a Gipuzkoa, todavía no tiene un calendario firme para su reemplazo

A. ALGABASAN SEBASTIÁN.

«El ánimo es llegar a un acuerdo cuanto antes, si puede ser para los primeros meses de 2018». Así se expresaba en el último Consejo Vasco de Finanzas (CVF) del pasado mes de octubre el consejero de Hacienda y Finanzas, Pedro Azpiazu, cuando le preguntaban sobre el calendario previsto para la renovación de la Ley de Aportaciones (LdA), la normativa que determina el porcentaje de su recaudación que cada Hacienda foral debe remitir al Gobierno Vasco. Azpiazu acababa de anunciar que las tres diputaciones habían alcanzado un acuerdo para que todos los trámites para confeccionar y aprobar en el Parlamento Vasco la nueva ley se llevarían a cabo a lo largo de 2018, y confiaba en que en el primer trimestre del ejercicio se pudiera ya conocer el borrador de la norma. De momento, parece que esa expectativa se complica.

Según confirmó ayer el departamento de Azpiazu a DV, todavía no hay un calendario de plazos cerrado para que se conozca la primera versión de la nueva Ley de Aportaciones y ésta inicie su trámite parlamentario en Vitoria. Si no hay sorpresas, los responsables forales no podrán anticipar hoy ninguna fecha concreta si se les pregunta sobre la posible publicación del borrador de una norma tan esperada como desequilibrada en estos momentos.

La redacción de la nueva norma ya acumula dos ejercicios completos de retraso en su tramitación. En el último CVF del anterior consejero de Hacienda y Finanzas, Ricardo Gatzagaetxebarria, allá por febrero de 2016, se anunció el compromiso por parte de las tres diputaciones (que volvían a estar gobernadas por el PNV) de tener listo el borrador de la nueva Ley de Aportaciones para el 16 de diciembre de ese mismo año.

Las cifras

1.050
millones de su recaudación ha podido conservar Bizkaia gracias a que su PIB relativo es mayor a la aportación que debe realizar.
70,7
millones será este año el déficit económico de Gipuzkoa, que con el 70% de sus ingresos no cubrirá el aporte que tiene que ejecutar.
2019
sería el año en que debería entrar en vigor la nueva Ley de Aportaciones si se cumpliera el compromiso de las diputaciones.

Llegó la Ley de Instituciones Locales de Euskadi (LILE) por la que se tenía que dar entrada en el grupo de trabajo a las entidades locales. Llegaron después las elecciones autonómicas. Cogió Azpiazu la cartera de Gatzagaetxebarria y comenzaron a producirse los primeros contactos con Madrid para renovar el acuerdo sobre el Cupo, lo que modificó las prioridades del Ejecutivo vasco. El resultado es conocido: se retrasó el diseño de la nueva norma «sin fecha».

La actual prórroga

Desde ese 16 de diciembre hasta el pasado mes de octubre, nada se supo sobre los trabajos de renovación de la norma. Pero entonces, tras el CVF se presentó el compromiso conjunto de tener lista la norma este año, aunque viendo como avanzan los plazos, será complicado que el reparto de las aportaciones de 2019, que se realizará el próximo mes de octubre, se haga con una ley nueva. Con los meses de verano de por medio y con el retraso habitual que tiene cualquier norma para ser aprobada en el Parlamento Vasco, la aplicación para 2019 resulta, cuanto menos, una quimera.

Por tanto, todo hace indicar que se seguirá aplicando la Ley de Aportaciones actual, prorrogada desde 2011 y que beneficia en su reparto a Bizkaia y perjudica a Gipuzkoa. Tal y como publicó este medio el pasado domingo, Gipuzkoa ha aportado al fondo común durante la última década unos 570 millones más de los que le corresponderían, con lo que ha dispuesto de esa cuantía de menos para destinar a su propio territorio. «Un 10% de fondos menos 'per cápita'», señalaba el catedrático de Hacienda Pública de la UPV/EHU, Ignacio Zubiri.

Ese efecto negativo para Gipuzkoa, que aporta más fondos de lo que le correspondería por su PIB en Euskadi, lo ha recibido en forma positiva Bizkaia, que ha podido guardarse más de 1.000 millones de su recaudación para sus inversiones.

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