BBVA estima que el PIB vasco crecerá este año un 3,1% y que se crearán 30.000 empleos en dos años

Rafael Domènechy Carlos Gorria tras la presentación del informe del BBVA Research./DV
Rafael Domènechy Carlos Gorria tras la presentación del informe del BBVA Research. / DV

El estudio 'Situación País Vasco' alerta de algunos riesgos, como el proteccionismo o el precio del petróleo | La tasa de paro en Euskadi descenderá hasta el 8,8% en 2019

FERNANDO SEGURABilbao

BBVA Research prevé que el PIB del País Vasco crezca un 3,1% en 2018 y un 2,8% en 2019. Así lo indica el Servicio de Estudios de BBVA en su último informe 'Situación País Vasco' presentado hoy en Bilbao por Rafael Doménech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research y Carlos Gorria, director de la Territorial Norte de BBVA. De cumplirse estas previsiones, durante 2018 y 2019 se podrían crear unos 30.000 puestos de trabajo durante el horizonte de previsión y la tasa de paro se reduciría hasta el 8,8% promedio en 2019.

En 2017 la economía del País Vasco experimentó un crecimiento del 3,1%, ligeramente por encima del aumento observado en 2016 (2,9%) y un punto por encima del aumento medio anual desde 1980. Este buen comportamiento se explica por el crecimiento de las exportaciones en todos los sectores principales, en particular las dirigidas a la Unión Europea, y del sector turístico, que a pesar de tener un menor peso relativo batió récords en el número de visitantes y pernoctaciones. Además, la inversión continuó aumentando, sobre todo en bienes de equipo, yel mercado inmobiliario residencial dio señales positivas.

Por otro lado, el Gobierno Vasco impulsó el gasto público y, tras los acuerdos alcanzados sobre los cupos, cumplió a su vez el objetivo del déficit. Esto estuvo acompañado por un empuje de la inversión pública, en particular en las infraestructuras ferroviarias.

La mejora del empleo fue notable, especialmente en Bajo Deba, Goierri, Bajo Bidasoa y Donostialdea. Respecto a las subidas salariales -que ha pedido el lehendakari- Domènech ha señalado que son «buenas», pero ha advertido de que deben obedecer a una mejora de la productividad y a la evolución económica de la empresa. Domènech ha instado a aumentar la calidad del empleo, adaptar el capital humano a las necesidades de las empresas y atraer «talento» del extranjero para hacer frente al envejecimiento.

La productividad del País Vasco es la más alta de España y ha tenido una buena evolución en los últimos años (el PIB ha crecido el doble que el empleo), pero aún está lejos de algunas regiones similares del Reino Unido y del centro y norte de Europa y también está por detrás de Madrid y Cataluña en digitalización.

En cuanto a 2018, los primeros datos disponibles apuntan a que el aumento del PIB regional en el primer semestre podría acelerarse hasta el 0,8%-0,9% t/t, algo por encima del crecimiento del último semestre del año pasado. De continuar esta dinámica, el crecimiento en 2018 podría mantenerse en el 3,1%, completando seis años consecutivos de recuperación.

Según las previsiones de BBVA Research, la economía vasca avanza favorecida por el entorno exterior, que impulsará las exportaciones. Asimismo, la política monetaria continuará siendo expansiva también durante este bienio y es de prever un proceso de normalización lento, que mantenga los tipos bajos, al menos durante todo este periodo. Ambos aspectos apoyarán la mejora de la inversión productiva en la región. Además, las perspectivas de inversión pública son positivas, en particular en el ámbito del ferrocarril.

Sin embargo, otros factores perderán fuerza de forma progresiva y, como consecuencia, el incremento de la demanda interna será menor que en años anteriores. Entre ellos, destacan el menor impulso por la demanda privada 'embalsada' durante la crisis, el aumento de los precios del petróleo o el agotamiento en el recorrido a la baja de los tipos de interés. Esto afectaría al consumo y al turismo, que podría comenzar a ralentizarse, en particular el de residentes en España, como consecuencia de la desaceleración de la demanda interna.

A nivel doméstico, el incremento de la incertidumbre de política económica por la tensión política en Cataluña podría tener un impacto reducido en el País Vasco. Así, BBVA Research ha estimado que una contracción del PIB catalán de siete décimas podría restar algo más de dos décimas al crecimiento del PIB vasco en 2018, al no encontrarse entre las comunidades más expuestas. Sin embargo, los datos conocidos desde septiembre señalan que la tensión política catalana podría haber tenido, por el momento, un impacto muy limitado.

En este escenario, todavía persisten algunos riesgos para la economía del País Vasco. Por la parte externa, se mantiene la incertidumbre en torno al posible auge de tensiones geopolíticas, o de medidas proteccionistas, que limiten la recuperación del mercado global, y que podrían afectar a mercados y productos relativamente más importantes para el País Vasco.

Asimismo, un aumento inesperado o intenso en el coste de financiación y del precio del petróleo, también podría influir en la economía de la región, si bien el nivel de apalancamiento privado es menor que la media nacional.

Para el banco, los aspectos más positivos de la economía vasca provienen del sector turístico (con récord de visitantes y pernoctaciones en 2017), la industria y la construcción y «no tanto» del consumo y el sector exterior de bienes. Además, la inversión pública, sobre todo en ferrocarriles, ayudará al crecimiento. También influirá el aumento del gasto público y la subida salarial de los trabajadores del Gobierno Vasco, que pese a ello podrá cumplir con el objetivo de estabilidad presupuestaria, según este estudio.

Temas

Bbva, Pib

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos