La automoción vasca afronta la tormenta de Trump en un momento récord de exportaciones

Un operario de la planta de GKN Driveline en Zumaia en una de las líneas de producción de transmisiones que tienen como destino los principales fabricantes de vehículos del mundo./FRAILE
Un operario de la planta de GKN Driveline en Zumaia en una de las líneas de producción de transmisiones que tienen como destino los principales fabricantes de vehículos del mundo. / FRAILE

El sector, con 14 plantas productivas en Estados Unidos, se muestra expectante ante la amenaza arancelaria. El efecto de las barreras sobre México que anunció el presidente de EE UU se diluyó y las ventas de componentes de Euskadi al país azteca crecieron un 17% en 2017

ALEXIS ALGABASAN SEBASTIÁN.

El sector de la automoción vuelve a tratar de medir la huella que dejan los pasos de Donald Trump. A medida que avanzaba esta semana, el presidente de los Estados Unidos incluía más productos entre los potenciales perjudicados de sus lesivos aranceles. Arrancó con el acero y el aluminio, a los que anticipó que pretendía gravar con un 25% y un 10% -respectivamente- su importación. Pero tras aceptar la Union Europea su farol y responder con posibles represalias a productos americanos, Trump envidó nuevamente y puso en el punto de mira a la industria del automóvil y sus componentes, como ya hiciera hace un año nada más llegar a la Casa Blanca, cuando amenazó con imprimirlgravosos aranceles a las compañías que fabrican vehículos en México y que luego comercializan en EE UU.

El presidente de EE UU lanzó un globo sonda avanzando una posible aplicación de un arancel del 25% a las importaciones de vehículos fabricados en la UE. En estos momentos, el gravamen que soportan los coches europeos en el país norteamericano es una décima parte de lo que anticipa que quiere aplicar Trump, es decir, del 2,5%. No así las furgonetas y camiones, que ya tienen esa tasa gravosa del 25%. La medida afectaría de lleno a la industria vasca de la automoción en un nivel similar al que, por ejemplo, representaría a la industria pesada la imposición de aranceles al acero. Y es que, según las estadísticas del ICEX, el sector del automóvil vasco en su conjunto (vehículos y componentes) exportó a EE UU por valor de 178 millones de euros el pasado año.

¿Qué porcentaje del total de ventas exteriores representa esta cifra? Pues una porción bastante reducida de la tarta, más concretamente, un 3,7% del total facturado fuera de nuestras fronteras por las 2.452 firmas del País Vasco que exportaron al menos una vez productos el pasado ejercicio -las que exportaron de forma regular fueron solo 312-. En total, el sector de la automoción y fabricación de vehículos facturó en el exterior 4.798 millones de euros el pasado ejercicio, lo que representa más del 20% de las exportaciones totales de Euskadi, que ascendieron hasta los 23.857 millones de euros.

Con esas cifras, el sector alcanzó el pasado ejercicio unas cifras exportadoras de récord, con casi 396 millones más que en 2016. Si nos remontamos a 2014, por ejemplo, la diferencia es mucho mayor, y la internacionalización a la que se ha enfrentado el sector ha dado sus frutos en forma de un crecimiento del 58,6% en sus exportaciones, como muestran los informes del ICEX.

Así las cosas, el sector afronta el fantasma de una nueva amenaza de Trump en cifras máximas de exportación tanto por su montante total, como por su posición en EE UU, que ha pasado de representar 61,8 millones en exportaciones directas en 2014, a los 178 millones del pasado curso como ya hemos mencionado.

Buena parte de ese incremento en el país de Trump ha llegado gracias a la exportación de las furgonetas Vito de Mercedes en el país norteamericano. Solo el pasado año se comercializaron 7.500, lo que supuso un incremento de ventas en ese mercado del 25% por parte de la fábrica alavesa.

A ese crecimiento en ventas habría que añadirle el buen posicionamiento que están llegando a concretar las firmas del sector de automoción en Estados Unidos. Así, según apunta el clúster Acicae, son al menos 14 las plantas instaladas allí por firmas vascas del sector.

México lindo

«Preferimos no hablar de futuribles», apuntan desde el propio clúster, que está formado por 300 empresas proveedoras -100 de ellas de Gipuzkoa- y que alcanzaron un último resultado conocido (el de 2016) de 16.400 millones de euros facturados -sumando ventas interiores y exportaciones-. Y es que ya en sus previsiones para el ejercicio 2017, Acicae optó por no incluir el posible efecto de la amenaza de Trump de colocar unos aranceles del 35% a los vehículo importados desde México. Y el tiempo, de momento, les ha dado la razón.

Aquella amenaza lanzada por Trump a su llegada a la Casa Blanca en enero del pasado año apenas se ha concretado y se diluyó camino de las negociaciones del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Unas conversaciones que siguen abiertas con Canadá y México, por lo que el presidente estadounidense deja a estos dos países exentos de los aranceles presentados el jueves, eso sí, de forma temporal y a la espera de llegar a un acuerdo favorable para todas las partes.

Esa inconcrección en la amenaza hacia México ha hecho que en 2017 las exportaciones del sector en Euskadi hacia el país azteca aumentaran un 17%, hasta rondar los 100 millones de euros. Probablemente si existiera una incertidumbre prolongada, un buen puñado de operaciones hubieran sido aplazadas o suspendidas. Del total de ventas a México, una parte muy importante la acaparan las firmas de componentes de la automoción de Gipuzkoa. Concretamente seis de cada diez euros que se exportaron al país latinoamericano salieron de las compañías guipuzcoanas. Por contra, el sector de automoción de Gipuzkoa solo exportó a EE UU componentes por valor de 18,8 millones de euros.

De esta forma, para Gipuzkoa al menos, tan importante como que Trump no aplique el arancel del 25% a los automóviles europeos es que no se concrete tampoco el 35% a México. Las firmas del clúster Acicae tienen, además, una cuarentena de fábricas en territorio mexicano.

A la espera de Europa

Sobre el efecto que pudieran tener las amenazas de Trump, lo que más desazón produce entre los fabricantes europeos es el encarecimiento en los precios de los coches que se envían montados desde el viejo continente a Estados Unidos. Y esas marcas, en su totalidad, son clientes de los proveedores vascos. Por tanto, no es tan temible el efecto directo hacia Estados Unidos -España apenas exportó 36.764 vehículos a EE UU de los 2,4 millones de unidades que se fabricaron en suelo estatal- sino la tormenta que se podría desatar entre las marcas productoras europeas. De ahí que se espere como agua de mayo el efecto de la llamada a la cordura por parte de diferentes voces autorizadas de la Union Europea.

Solo las exportaciones de componentes de automóviles de las 96 empresas de Gipuzkoa que exportaron de forma habitual en 2017, supusieron 771,4 millones de euros, por encima del 10% de las exportaciones totales del territorio. Alemania es el primer mercado receptor para los componentes guipuzcoanos, con un global de 145 millones de euros. Le siguen Francia (124,1 millones), Reino Unido (100,7 millones), Polonia (61,3) y México (58,9 millones). El pasado ejecicio, el crecimiento de las ventas exteriores de ese centenar de firmas más potentes del sector alcanzó el 9,1%.

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