La automoción guipuzcoana afronta el desafío del coche conectado

Mecanicos en un taller guipuzcoano. /Fraile
Mecanicos en un taller guipuzcoano. / Fraile

Concesionarios y talleres demandan ayudas ante las inversiones que requiere su negocio

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDA

Las Asociación de Empresarios de Automoción de Gipuzkoa (AEGA), que engloba la venta y la posventa de vehículos así como a las gasolineras y los desguaces, celebra hoy su Jornada Empresarial anual con un 'leit motiv' claro: el desafío de la digitalización del sector y el llamado 'coche conectado'. Un reto para el que la organización reclama «más atención y más ayudas» por parte del Gobierno Vasco que, denuncia, «nos ha dejado fuera de la última convocatoria de subvenciones». Junto a esto, el presidente de AEGA y el secretario general, José Luis Arrazola y Juan Mari López Osa, respectivamente, repasaron esta mañana, durante una comparecencia, la situación de un negocio que representa, dijeron, más de un 1% del PIB del territorio.

López Osa puso el acento en el hecho de que el parque de coches en Gipuzkoa está algo menos envejecido que en el conjunto del Estado. Así, el territorio cerró 2017 con 360.514 vehículos, de los cuales 165.685 unidades tenían menos de diez años (un 43,4%), lo quesupone una ratio inferior a la del conjunto de España, donde el porcentaje se queda en el 37,9%. «Un parque menos envejecido significa un mayor y mejor mantenimiento», constató e directivo.

Junto a esto, López Osa reconoció que los vientos que imperan en el sector abocan al mismo a un proceso evidente de concentración o, al menos, a iniciativas de colaboración que la propia AEGA tiene previsto promover o facilitar. La concentración, añadió, «caminará en paralelo a la especialización y la fidelización del cliente». Respecto a ese necesario espíritu colaborativo en el negocio, el ejecutivo apostó por «compartir conocimientos y maquinaria muy específica» como solución a la inversión que la adquisición de la misma requiere.

El presidente alertó de los «muy reducidos márgenes» con los que se trabaja en el negocio y puso de relieve que «los fabricantes y las aseguradoras aprietan muchísimo a los concesionarios y los talleres». «Saben que no van a ganar dinero ya con la venta del coche y lo quieren recuperar por otros lados», denunció Arrazola, quien también constató que, como en otros sectores industriales del territorio, los asociados a AEGA «tienen mucha dificultades para contratar personal formado». Por eso abogó por la formación dual, un ámbito en el que ya se está trabajando, aclaró.

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