CAF apuesta por «el crecimiento rentable»

Andrés Arizkorreta, a la derecha, durante el acto organizado por Deusto Business Alumni./Mikel Fraile
Andrés Arizkorreta, a la derecha, durante el acto organizado por Deusto Business Alumni. / Mikel Fraile

La primera industria de Gipuzkoa se vuelca en la tecnología propia

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDA San Sebastián

La onda expansiva de la alianza Siemens-Alstom, anunciada esta semana, ha pasado de largo por Beasain. No se han movido ni las hojas de los árboles. La firma pilotada por Andrés Arizkorreta sigue su camino en busca de un «crecimiento rentable» y apoyada en pilares sólidos como son una red global muy robusta, una cartera de pedidos que ronda los 6.000 millones y una apuesta por la tecnología y los servicios ferroviarios, mucho más allá de la mera fabricación de trenes; colchones que le brindan la oportunidad de mirar a los ojos a un futuro, que no se le escapa a nadie, está marcado por una competencia en precios feroz y la llegada sigilosa de algunos competidores realmente grandes como son los chinos. Digitalización, nuevos modelos de negocio y una especial atención a su plantilla son las palancas con las que CAF quiere dibujar su horizonte. Así lo explicó ayer el directivo, que protagonizó una conferencia titulada 'Desafíos en una Industria Global' organizada por Deusto Business Alumni con el apoyo de PwC, cuyo responsable para el País Vasco, Ricardo Celada, resaltó la condición de «primera y máxima referencia industrial de Gipuzkoa» de CAF.

La charla de Arizkorreta resultó tan amena como clarificadora de la estrategia de la compañía, que defiende que «no todos los contratos son de 1.000 trenes» y que la agilidad de CAF frente a gigantes seis o veintiséis veces más grandes (como los chinos) le da un valor añadido que debe cuidar y potenciar. De hecho, el directivo resaltó que «los chinos han de hacer un esfuerzo para bajar al prêt-à-porter.

«Somos los más pequeños de entre los grandes», reconoció, para -en un alarde poco habitual en su empresa- añadir que también «los más rentables». «No nos sentimos más presionados, es algo que ya lo descontábamos de una u otra manera desde hace tiempo y no ha variado nuestro plan estratégico», insistió al ser cuestionado por el futuro nuevo operador franco-germano.

Proteccionismo

Otra cosa es esa presencia asiática que, reconoció, sí «preocupa» al sector en el sentido de que surgen «dobles reglas de juego», dijo. Y como muestra, un botón; Arizkorreta comparó contratos logrados por CAF hace doce años en Bélgica y hace cinco en Turquía con otros muy recientes ganados en las mismas ciudades. Pasado el tiempo, Bélgica pagaba apenas un poco más que en el primer contrato, pero los trenes de Estambul se habían abaratado un 20%.

Las cifras

6.228 millones
de euros es la cartera de pedidos récord con la que CAF cerró el año pasado. De esa cifra, el 85% tiene carácter internacional. Hoy pelea por otros 3.000 millones y prepara ofertas por otros 2.000.
36 países
tienen hoy presencia de la firma de Beasain, que trabaja en 102 proyectos diferentes y que ha ganado en los últimos diez años 57 nuevos clientes. Un tercio de sus ventas son ajenas al material rodante.

La razón de esa discordancia no es otra que los fabricantes del gigante asiático no llegan (todavía) al corazón del Viejo Continente pero sí al mar de Mármara. «Yo no pido una política proteccionista en Europa, pero sí que todo el mundo juegue con las mismas reglas», sentenció, para recordar que esos actores orientales «vienen con el apoyo financiero de su Gobierno».

Al repasar el sector, Arizkorreta sacó pecho y explicó que de los 6.228 millones de cartera con que cerró CAF el año 2016, el 85% era negocio internacional. Cabe destacar (como hizo el propio directivo) que ese 15% restante -el negocio en España- no incluye la construcción de un solo tren.

El presidente de CAF hizo especial hincapié en la vis internacional de la firma beasaindarrra, que -detalló- está hoy presente en 36 países con 102 proyectos de vehículos distintos, y que solo en el último decenio ha ganado 57 nuevos clientes por todo el mundo.

Según los datos que ofreció Andrés Arizkorreta, CAF no para; así, pelea en la actualidad por contratos valorados en unos 3.000 millones de euros, mientras prepara ofertas para próximas adjudicaciones de hasta 2.000 millones. Además, esos más de 6.000 millones ya ganados (de los que más de un tercio corresponden a servicios y no a tranes por hacer) incluyen posibles ampliaciones por otros 1.500 millones.

En su exposición, Arizkorreta reveló algunas de las distintas razones que en cada momento de la historia han llevado a la compañía a ampliar su presencia internacional. ¿Por qué salir fuera? Más allá de lo evidente, subrayó la necesidad de fabricar 'in situ' que imponen algunos países (como Estados Unidos, Brasil o India), la ventaja comercial de estar en algunas localizaciones (aquí mencionó a Reino Unido o Francia) o la competitividad en costes (México).

Oportunidades

El directivo, que desveló que existe en CAF un equipo de análisis de posibles fusiones y adquisiciones que en los últimos tiempos trabaja con cierta intensidad en busca de eventuales oportunidades, si las hubiera, dejó abierta la puerta a un posible aterrizaje productivo (hablamos de abrir factorías) en Chima, India y Europa del Este; todo dependerá de si se logra masa crítica en los contratos que hoy están en liza.

«Somos los más pequeños entre los grandes, pero los más rentables; siempre hay margen de mejora» TAMAÑO

«Queremos entrar en la India. Y si los chinos vienen a Europa, ¿por qué no vamos a ir nosotros allí? INTERNACIONAL

«La competencia en precios es brutal y no va a bajar; es el eje central de nuestra reflexión» MERCADO

«Tenemos que hacer mejor las cosas para seguir creciendo en el negocio tradicional de CAF» FUTURO

«Ofrecemos empleo estable y de calidad. Somos una empresa de valores, de los de siempre» PERSONAS

En un repaso general a la estrategia de la compañía, CAF abogó por darles un cierto peso y mayor capacidad de volar solas a filiales (como Miira, Power&Automation o Signalling) que ya facturan 385 millones (250 sin contar con las ventas intragrupo). No perdió Arizkorreta la oportunidad de destacar que hay que mejorar la competitividad y que la imparable digitalización (por la que la apuesta es clara, como lo es por la venta de repuestos o la rehabilitación de vehículos) ha de generar siempre ese «crecimiento rentable». «Otra cosa sería un problema», dijo. En varias ocasiones se refirió a las oportunidades de negocio que ofrecen las 'smart cities' y la movilidad sostenible o el almacenamiento de energía; un claro guiño a la filial Vectia, que fabrica autobuses híbridos y eléctricos. Arizkorreta dejó clara la apuesta por el territorio e invitó a sus muchos proveedores locales a seguir a la empresa ferroviaria en su esfuerzo constante por mejorar y ser más competitiva.

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