J.A. Egaña: «Por fin se reconoce que la industria de la alimentación es clave para Euskadi»

Jon Ander Egaña, director del clúster vasco de Alimentación posa en Donostia antes de la entrevista, con el Urumea detrás. / ARIZMENDI
Jon Ander Egaña, Director del clúster vasco de Alimentación

Ha alcanzado unas ventas récord de 4.469 millones de euros, con empresas guipuzcoanas de la potencia de Iparlat, Recondo o Natra

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

Jon Ander Egaña, director del clúster vasco de la Alimentación, se muestra optimista cuando habla de un sector que abarca desde la pequeña quesería de Aralar hasta grandes empresas como Uvesco. Y para demostrar la importancia de la industria de la alimentación y bebidas en Euskadi esgrime datos: supone el 10,6% del PIB, en 2015 alcanzó unas ventas netas de 4.469 millones de euros -récord histórico- y emplea a 14.660 personas en 1.452 empresas (la mayor parte pequeñas). Egaña señala que el sector vive un «momento alegre» y que el hecho de haber sido incluido entre las prioridades estratégicas (Ris3) del Gobierno Vasco le ha dado visibilidad. «Por fin se reconoce que es una industria clave para Euskadi», subraya Egaña.

- El sector vasco de la alimentación es casi inabarcable. Háganos la 'foto'.

- Consta de varios eslabones. El primero es el de los proveedores, donde se incluye el sector primario. El siguiente está formado por la industria alimentaria y de bebidas, el eje central, constituido por 1.452 empresas, más de la mitad autónomos o con poco personal. Por tanto, empresas como tales son unas 750 y de éstas con más de cien trabajadores habrá una docena, quitando las multinacionales, como Unilever, Nestlé y otras. Finalmente, hay un tercer eslabón, el de la distribución, que abarca desde las tiendas a las grandes cadenas, tipo Uvesco o Eroski, así como las firmas que producen para colectividades.

«Estamos en un momento de alegría. El consumo crece dentro y fuera del hogar»

- Hay grandes compañías, pero en la 'foto' predomina un paisaje con centenares de pequeñas firmas.

- El 85% cuenta con menos de veinte trabajadores. Efectivamente, es un sector con compañías muy pequeñas, subdivididas a su vez en seis subsectores: transformados de la pesca, cárnico, lácteo, pan y molinería, bebida y un conjunto heterogéneo de otras empresas. Por tanto, firmas pequeñas, pero que en conjunto abarcan unas 35 actividades económicas. .

- ¿Cuál es el peso del sector en la economía vasca?

- Teniendo en cuenta la producción primaria, la industria, la distribución, la restauración, el turismo -un 25% viene atraído por la gastronomía- y la logística, todo en su conjunto supone el 10,58% del PIB de Euskadi. Si nos centramos en la industria alimentaria y de bebidas, en 2015 -último dato registrado- logró unas ventas netas de 4.469 millones de euros (1,54% más que en 2014) y dio empleo a 14.660 personas. Las inversiones ascendieron a 160 millones de euros, un crecimiento del 47%.

- ¿Cómo ha afectado la crisis y cuáles son las perspectivas?

- El sector alimentario tiene la ventaja de que sus productos se consumen todos los días, de manera que las crisis no provocan caídas bruscas. Por el contrario, cuando la economía va bien tampoco se registran grandes incrementos de facturación. La crisis sí cambió la forma de comprar. A nuestro sector llegó en agosto de 2012, cuando se subió el IVA. El efecto se notó en que el consumidor bajó de gama de producto y se comía menos fuera del hogar. Aun así, la facturación se mantuvo estable, aunque se redujeron los márgenes. Ahora estamos en un momento de recuperación.

- ¿Qué subsectores son los que más se benefician de la reactivación?

- La alimentación ligada a la salud es un eje en el que hemos puesto el foco a medio y largo plazo. Ahí habrá una serie de oportunidades para posicionar al sector como referente en alimentación saludable. El clúster, junto a otros agentes, como Azti, queremos traccionar este tipo de modelos de negocio.

- ¿Este es el objetivo que persigue el proyecto europeo EIT Food, en el que participan dos socios del clúster, Azti y Angulas Aguinaga?

- Sí, de hecho la sede sur estará en Zamudio, con el liderazgo de Azti y el objetivo de desarrollar los alimentos del futuro. Tendrá un efecto tractor en la innovación de productos.

«La industria estaba en terreno de nadie, entre los productos label y las estrellas Michelin»

- ¿Además de la salud, qué otros nichos de mercado se le abren al sector?

- Más que de nichos de mercado, que los tiene que buscar cada empresa, hablaría de retos. En España, la alimentación es el primer sector industrial, mientras que en Euskadi es el quinto. Esta situación se debe a dos motivos. En primer lugar, en el País Vasco ha tenido más tradición la siderurgia o la energía. La segunda razón radica en la inexistencia de un sector primario que provea de abundante materia prima, algo que sí ocurre en otras comunidades autónomas. Por tanto, no podemos competir ni en volumen ni en precio, sino en valor añadido. Este es el reto. La diferenciación para mantener los márgenes.

- ¿Qué papel juega la I+D en este objetivo de diferenciación?

- Fundamental. El cluster va a firmar un convenio con la fundación Innolab Bilbao para trasladar la Industria 4.0 a la producción de alimentos y mejorar en eficiencia.

- ¿La exportación es una de las asignaturas pendientes?

- La industria alimentaria española exporta el 25% de su producción. Euskadi la mitad, centrado sobre todo en el vino y las conservas. En 2016 vendimos fuera 817 millones de euros. La incorporación de la estrategia de internacionalización en nuestras empresas es un reto que consumirá tiempo y recursos.

- ¿Qué sectores están en mejor posición para exportar?

- No depende de los sectores, sino de las empresas. Cada una debe hacer sus deberes. Una compañía puede dedicarse a elaborar croquetas y comerse el mercado exterior. No obstante, si hablamos de sectores, la evidencia está en que los que hicieron los deberes hace veinte años son los que más se han internacionalizado, como los vinos y las conservas.

- ¿Qué mercados son más receptivos?

- Hace tres o cuatro años sondeamos Estados Unidos, Asia... pero, ¿hay que ir tan lejos? A veces, lo más obvio y cercano es lo más productivo. Nuestras exportaciones tienen como principal mercado Francia. Allí, como en Alemania o Reino Unido, existe todavía un potencial altísimo. Para qué nos vamos a ir China, antes hay que analizar y focalizar bien en mercados más cercanos.

- De hecho, las producciones son tan limitadas en algunos productos, como el queso Idiazabal o el txakolí, que la exportación siempre será reducida...

- Además, muchos de ellos cuentan con capacidad de crecimiento en el marco local. El propio vino de La Rioja alavesa todavía dispone de margen en Euskadi para crecer en restauración.

- ¿Cuáles son las fortalezas del sector alimentario vasco?

- Cumplimos con todos los estándares, normativas, auditorías... Y, especialmente, la propia cultura gastronómica. Las empresas tienen interiorizado ese saber hacer y ahora el paso es poner en valor esa cultura. El saber contar esa historia abre mercados. El año pasado estuvimos en Estados Unidos y vimos que las cadenas buscan productos orgánicos y que tengan una historia detrás. Esa puesta en escena es una oportunidad. Además, somos gente seria y con un reconocimiento ganado en el mercado.

- ¿El tamaño pequeño de nuestras empresas en un lastre?

- La cooperación es necesaria y en el clúster fomentamos esta relación. De cara a abordar ciertos mercados, la dimensión sí puede ser un hándicap, pero se puede resolver mediante la cooperación, no necesariamente desde el crecimiento.

- En Gipuzkoa tendemos a relacionar al sector alimentario con productos concretos, como el queso Idiazabal, el txakolí, la alubia de Tolosa o la sidra. ¿Hay vida más allá?

- Claro. En Gipuzkoa hay 486 empresas, el 36% del total de las existentes en Euskadi. Dentro del clúster, de las 82 compañías asociadas, un tercio son guipuzcoanas, algunas de la entidad de Iparlat, AuzoLagun, Kaiku, Angulas Aguinaga, Uvesco, Recondo, Natra... Muchas de las grandes empresas de la asociación radican en Gipuzkoa. En Euskadi, el sector emplea a 14.660 personas, de las que 5.476 trabajan en Gipuzkoa. Así que sí, hay mucha vida más allá de los productos que cita, pero es verdad que la imagen del sector a veces se concentra en los productos con label. Son los estandartes del sector, pero su peso económico es el que es.

«El sector cuenta en Gipuzkoa con 486 empresas y emplea a 5.476 personas»

- Euskadi apuesta por la calidad pero, ¿la marca blanca no está ganando cada vez más cuota?

- La crisis ha polarizado el consumo. Las marcas medias han perdido cuota en favor de ofertas más baratas, pero la gama alta no dejó de venderse. La gente que quiere darse un capricho acude a las marcas conocidas. Nuestra oportunidad radica en ofrecer productos diferenciados en la gama alta. Insisto, no podemos competir en precio, aunque es cierto que hay empresas vascas que basan su negocio en fabricar para el distribuidor.

- En resumen, las perspectivas para el sector con positivas.

- Sí, además para nosotros es importante que hayamos sido incluidos por el Gobierno Vasco en el Ris3 (Prioridades Estratégicas de Especialización Inteligente), junto a sectores como la Fabricación Avanzada, la Energía y la Salud Humana. El Ejecutivo está elaborado un nuevo plan estratégico en el que se marcarán los objetivos para los próximos años. La inclusión en el Ris3 ha sido un hito, porque hasta ahora se ha hablando mucho de los productos de label, del 'agro', del mundo de las estrellas Michelín, mientras que la industria alimentaria se quedaba en tierra de nadie. En el Ris3, la alimentación se define como un territorio de oportunidad y este hecho nos ha colocado por fin en el escenario. Se ha descubierto todo un territorio.

- ¿Es un sector atractivo para los inversores?

- Sí, porque aunque los rendimientos económicos no se disparan, tiene la ventaja de la estabilidad. De hecho, se han reactivado inversiones que quedaron paralizadas durante la crisis. En la actualidad notamos que el consumo crece, tanto dentro como fuera del hogar. El turismo también tiene su incidencia. Estamos en un momento de mayor alegría.

- Pongamos que yo soy un inversor, ¿dónde me recomendaría que colocara mi dinero, al margen del negocio obvio del vino?

- Hay sectores que están evolucionando a una gran velocidad, como el de los platos preparados o semipreparados. Este mercado está despuntando con enorme rapidez. Las perspectivas también son interesantes en el mundo 'eco', 'bio'... En resumen, en las empresas enfocadas al mundo de la salud. La prueba está en que las cadenas de distribución apuestan por los lineales de salud.

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