La anchoa se adelanta mes y medio con una descarga sorpresa de 40.000 kilos

La anchoa del Cantábrico llegó ayer por sopresa a las pescaderías, como esta de Irun. / F. DE LA HERA
La anchoa del Cantábrico llegó ayer por sopresa a las pescaderías, como esta de Irun. / F. DE LA HERA

La ausencia de verdel y la temprana aparición del boquerón cerca de la costa permiten a la flota vasca unas capturas que habitualmente no llegan hasta mediados de abril

ALBERTO ECHALUCE ONDARROA.

La anchoa apareció ayer por sorpresa en los puertos vascos, con mes y medio de adelanto sobre lo que suele ser habitual. Cerca de 40.000 kilos, de ejemplares de tamaño más bien pequeño, se descargaron ayer en los muelles de Hondarribia, Pasaia, Getaria y Ondarroa, coincidiendo con el primer día en el que estaba permitida su descarga.

La anchoa, de unas 70 piezas o granos por kilo, dio al principio de las ventas en lonja unos precios de 2 euros, que luego se redujo a 1,20. Lo peculiar de esta descarga prematura es que la flota se había hecho esta semana a la mar para rastrear la exitencia o no de verdel, cuya campaña es la que afronta habitualmente la flota en estas fechas. Pero el miércoles los arrantzales descargaron sardina y ayer, anchoa, sin atisbar ni un solo banco del ansiado verdel. La víspera un barco llegó a capturar anchoa al entrar la especie en su red de cerco, pero tuvo que devolverla al mar debido a que la campaña de esta especie solo permitía su descarga a partir de ayer, 1 de marzo.

Hoy no está previsto que la flota salga ante las malas condiciones de viento que se prevén. No obstante, la totalidad de la flota está previsto que zarpe el lunes, dando inicio a las faenas. Tradicionalmente, la anchoa, propia de campaña, se pesca a partir de la segunda quincena de abril.

Pese a la aparición prematura de la anchoa, la preocupación de los arrantzales en estos primeros días es sacar partido a la escasa cuota de verdel - un 20% inferior a la del pasado año-, especie que de momento no ha aparecido.

Volviendo a las capturas de sardina y anchoa, un patrón de barco pesquero señalaba ayer que los precios «aunque sea pequeña, no son propios de la campaña. Lo que se hace ahora es como recolectar manzanas verdes». Otro factor a tener en cuenta es que la temperatura del agua es aún muy fría, lo que hace que las pescas sean en estos momentos impredecibles.

Respecto a la anchoa, se cuenta con total autorizado de capturas para dar y regalar. La TAC para 2018 asciende a 33.000 toneladas, de las que un 90% corresponden a la flota del Cantábrico y Noroeste, y el 10% restante a los buques franceses que emplean artes de arrastre pelágico. Ambas flotas no coincidirán en los mismos caladeros. Los barcos de cerco y artes menores pescarán anchoa hasta el 1 de junio y los franceses, a partir de esa fecha. La alta cuota evita problemas de agotamiento como los que se sufren con el verdel. El pasado año, los barcos de Gipuzkoa y Bizkaia pescaron 16.749 toneladas de anchoa, un 14,75% más que campaña anterior.

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