Agijupens recula y acudirá a la protesta del 26 pero renuncia a reclamar los 1.080 euros

José Agustín Arrieta, presidente de la asociación de pensionistas de Gipuzkoa (Agijupens), en el centro de la imagen, compareció ayer en la sede de la organización. / IÑIGO SÁNCHEZ
José Agustín Arrieta, presidente de la asociación de pensionistas de Gipuzkoa (Agijupens), en el centro de la imagen, compareció ayer en la sede de la organización. / IÑIGO SÁNCHEZ

La asociación que agrupa a los hogares del jubilado guipuzcoanos busca «blindar» el alza de las pensiones y que no quede «al albur de los políticos»

JULIO DÍAZ DE ALDA SAN SEBASTIÁN.

Donde dije digo, digo Diego. La Asociación de pensionistas de Gipuzkoa Agijupens -que engloba a los asociados de los centros de jubilados del territorio- reculó ayer y, en contra de lo defendido la víspera, decidió que sí acudirá a la manifestación convocada por el resto de asociaciones de pensionistas de Euskadi convocada para el próximo día 26. El presidente de Agijupens, José Agustín Arrieta, reconoció el giro de 180 grados, que justificó como fruto de la reflexión realizada en las juntas directiva y provincial de la organización que pilota y de la que, dice, no piensa dimitir.

«Reculamos, sí. Es lo que quiere la gente, y nos debemos al colectivo, por supuesto», declaró Arrieta a este periódico, para subrayar que la organización se desmarca, eso sí, de la reclamación de una pensión de al menos 1.080 euros para todos los pensionistas, que siguen manteniendo el resto de asociaciones vascas como 'leit motiv'.

«Nos parece difícil de aplicar; quizás a largo plazo, pero creemos que es mejor exigir que las prestaciones mínimas se equiparen al Salario Mínimo interprofesional e ir elaborando un plan de subidas en el seno del Pacto de Toledo», apuntó. «Algunos colectivos de pensionistas, con figuras políticas reconocibles en sus portavoves y sus idearios, pretenden desviar la demanda de los 1.080 euros hacia el Gobierno Vasco, sabiendo que el costo sería de 2.000 millones de euros, la quiebra de un sistema público vasco», denunció. En este sentido, reconoció que su organización quedará un tanto desubicada el día 26, en el que el resto de manifestantes seguro exhibirá pancartas con esa demanda de los 1.080 euros.

Arrieta, que en primera instancia se mostró en cierto modo posibilista al entender que el acuerdo sobre pensiones entre el PP y el PNV abría la puerta a «trabajar de manera constructiva» y por eso renunció a la manifestación, resaltó ayer que la obsesión de la asociación es «blindar» el alza de las prestaciones con el IPC. «Esto no puede quedar al albur de los partidos políticos que estén o no en 2019 o 2020», apuntó. «Además, y esto es muy importante, el factor de sostenibilidad, que debería aplicarse a partir del año 2023, supondrá un nuevo recorte de las pensiones, con lo que debe de ser eliminado», sentenció.

Respecto a las movilizaciones en Gipuzkoa, Arrieta adelantó que «ya no habrá ninguna manifestación provincial (descontando la del día 26) hasta octubre. ¿Y las concentraciones semanales? «En Tolosa habrá dos más, y la que se hace en San Sebastián creo que seguirá los lunes, aunque parará en agosto», afirmó.

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