La merluza que se pesca en la costa cantábrica se reducirá un 12% el próximo año

Descarga de merluza en un puerto guipuzcoano./ARIZMENDI
Descarga de merluza en un puerto guipuzcoano. / ARIZMENDI

España logra rebajar el drástico recorte del 30% que proponía la Comisión Europea en una maratoniana reunión de 22 horas

ALBERTO ECHALUCE / ADOLFO LORENTESan Sebastián / Bruselas

La cantidad de merluza que se pesca en la costa cantábrica y en el Noroeste se reducirá un 12% en 2018, frente a la propuesta inicial de la Comisión Europea, que solicitaba una rebaja del 30%. Frente al recorte inicial propuesto por Bruselas, de 10.520 a 7.366 toneladas, el acuerdo final logrado este miércoles por los ministros de Pesca de la UE sitúa el permiso de pesca de esta especie en 9.257 toneladas, de las que 5.923 corresponderán a España. Este recorte afectará sobre todo a los pequeños barcos de bajura que faenan a diario a lo largo de toda la cornisa cantábrica y a los conocidos como arrastre de litoral.

En cuanto a la merluza del norte, una de las pesquerías de mayor interés comercial para la flota de Euskadi y que se captura en aguas de Gran Sol, Irlanda, Escocia y Rockall, el recorte final es del 7%, frente a la propuesta inicial de un 19%.

Respecto a la anchoa del Golfo de Vizcaya, se mantiene la cuota de 2017 (33.000 toneladas), lo que refleja, en palabras de la ministra española de Pesca, Isabel García Tejerina, «la plena recuperación del stock después de años complicados». Así, las flotas del Cantábrico dispondrán de permiso para capturar la próxima campaña 29.700 toneladas, el 90% del total (el otro 10% corresponde a Francia).

También se mantiene la cuota para rape y gallo, frente a la propuesta inicial de la Comisión de reducir estas capturas un 12% y un 10%, respectivamente. .

Peor han ido las cosas para la caballa, con un recorte del 20%, que deja la campaña de verdel con unas mínimas posibilidades de captura para la flota vasca.

Son los principales acuerdos alcanzados este miércoles por el Consejo Europeo de Pesca tras una maratoniana reunión de 22 horas sobre las posibilidades de pesca para el Atlántico y el Mar del Norte en 2018. Tras una intensa negociación, el pacto ha llegado a las 7.38 de la mañana. Y por unanimidad.

El reparto final dista mucho del que se pensaba en un principio y no ha colmado las expectativas de nadie al 100%, tampoco las de España. Pero la valoración de la ministra española del ramo ha sido «positiva», dado que las flotas pesqueras se encontraban ante «una propuesta durísima» de recortes por parte de la Comisión y ha sido «un proceso de negociación muy duro». «Nos ha costado mucho mover a la Comisión, pero al final se han logrado mejoras sustanciales que conllevarán la sonstenibilidad para la flota y el empleo que lleva asociado», ha recalcado Isabel García Tejerina, que ha comparecido pasadas las 8.30 horas. Entre sus logros, ha destacado sobre todo cómo se ha «logrado salvar la merluza del sur».

Esta era una de las claves de la partida. Con el recorte del 30% propuesto, había mucho miedo con la merluza. «Hay que felicitarse porque la Comisión no quería moverse y al final ha hecho una excepción, la única en todas las especies que estaban en juego junto al arenque», ha recalcado. Ha añadido en este sentido que el resultado final va a dar «estabilidad a la flota y al empleo que lleva asociado».

Las prisas de la Comisión Europea

La «dureza» de la Comisión se debía a que quería alcanzar ya en 2018 el llamado Rendimiento Máximo Sostenible (RMS) para todas las poblaciones. Aunque hay de plazo hasta 2020, el objetivo político es adelantarlo dos años. Aquí es donde se enmarca el aplazamiento de un año que España ha logrado respecto a la merluza sur.

Con respecto a la anchoa del Golfo de Bizkaia, la ministra se ha felicitado de que «nuestros pescadores del Cantábrico dispondrán de la misma cuota que en 2017, lo que sigue reflejando la plena recuperación del stock». También sube un 21% el jurel del oeste, tanto en aguas del norte (Gran Sol) como en el Cantábrico (con una cuota de 16.000 toneladas, 14.335 para España). Por contra, el del sur baja un 24% (de 73.349 toneladas a 55.555, con 14.773 para España).

En todos estos casos, han prevalecido las propuestas de la Comisión. Respecto a la cigala del Cantábrico, Tejerina ha avanzando que han conseguido que el Consejo Internacional para la Exploración Del Mar (ICES) revise su propuesta para reabrir la pesquería con fines científicos mediante campañas con barcos comerciales.

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