ELA acepta pagar a Hacienda de Bizkaia las retenciones del IRPF de su 'caja de resistencia'

Tendrá que ingresar el 2% de todas las cantidades pagadas a huelguistas en los últimos cuatro años, más los intereses de demora

MANU ALVAREZ

El sindicato ELA ha aceptado el criterio de la hacienda foral de Bizkaia sobre el tratamiento fiscal de su 'caja de resistencia' -el pago de cantidades a sus afiliados en los periodos de huelga- y abonará al fisco las retenciones correspondientes a todos los pagos realizados por este concepto en los últimos cuatro años. En concreto, será el 2% de todas las cantidades abonadas a sus afiliados a lo que se unirán los intereses de demora. La Hacienda de Bizkaia había abierto un procedimiento sobre este tipo de pagos, al interpretar que la 'caja de resistencia' supone un ingreso del trabajo para quien lo recibe y por lo tanto debe considerarse renta. Así, el contribuyente que se beneficia del ingreso debe incluirlo en su declaración anual del IRPF y el sindicato, que es quien abona las cantidades, está obligado a realizar una retención, a hacer una declaración a Hacienda por ese concepto y también a ingresar regularmente ese dinero en las arcas forales.

El sindicato que dirige Adolfo Muñoz 'Txiki', no ha querido desvelar más detalles sobre este asunto, si bien un portavoz confirmó ayer a DV que «ELA siempre acatará las exigencias de Hacienda». Desde el mismo momento en que se conocieron públicamente las actuaciones de la Hacienda vizcaína, el sindicato mostró una actitud de máximo respeto en relación a sus obligaciones fiscales, si bien aclaró que «hasta ahora el criterio era diferente». En otras palabras, las diputaciones jamás les habían exigido que practicasen retenciones y que ingresaran el importe de las mismas.

El sindicato renuncia así a dar la batalla legal y acepta que son cantidades sometidas al IRPF EL CRITERIO

Todo apunta a que no habrá sanciones ni revisión de declaraciones a quienes hayan cobrado PASOS SIGUIENTES

«Es renta y debe tributar»

El diputado de Hacienda de Bizkaia, José María Iruarrizaga, compareció ayer en una comisión de las Juntas Generales del territorio para aclarar algunos detalles de esta actuación. Así, dejó claro que de acuerdo a la normativa foral del IRPF «esos pagos deben considerarse como renta» y por lo tanto están sometidos a este impuesto. Iruarrizaga enmarcó el requerimiento realizado a ELA -también a los sindicatos UGT y CC OO-, dentro de las actuaciones previstas en el plan de lucha contra el fraude de 2017. En concreto, en los requerimientos de información realizados a todo tipo de entidades sin ánimo de lucro, para verificar que este tipo de organismos cumplen con la legalidad en materia fiscal. También aseguró que no se había producido un cambio en la interpretación de la normativa. En 2006, la Hacienda foral de Álava ya emitió un dictamen al respecto -la Dirección General de Tributos también lo ha hecho en el pasado y de forma coincidente-, en la que dejaba claro que consideraba estos ingresos como renta. Pese a ello, el ejecutivo foral alavés nunca ha abierto un expediente a los sindicatos que han usado en su territorio este mecanismo.

Según los datos oficiales de ELA, el sindicato ingresa anualmente una cifra aproximada a los cuatro millones de euros, como dotación de su 'caja de resistencia'. Es una aportación específica que hacen todos sus afiliados y que supone el 25% de la cuota total que abonan a la organización. Sobre los pagos, sin embargo, no existen cifras oficiales y tampoco estimaciones.

El responsable de la Hacienda vizcaína negó que el requerimiento realizado a ELA tuviese una justificación «causal», como dieron a entender los portavoces de EH Bildu y Podemos en la comisión Hacienda de las Juntas Generales. En opinión de ambas formaciones, el trabajo realizado por los técnicos de la Diputación vizcaína ha estado motivado, en este caso, como respuesta a la huelga de las residencias de mayores. Un conflicto en el que ELA tuvo un claro liderazgo, que se prolongó durante 270 días y en el que el sindicato hizo valer su fortaleza con la 'caja de resistencia'. Tanto los representantes de Podemos como de EH Bildu pusieron en cuestión que en este caso la interpretación foral fuese la correcta, al estimar que son rentas del trabajo.

Sin sanciones

Según ha podido conocer DV, ELA deberá abonar las retenciones y los intereses de demora de cuatro años -no han trascendido las cantidades concretas-, descartando así recurrir primero por la vía administrativa y más tarde en la judicial, de darse el caso. De buen grado o a regañadientes, supone para el sindicato aceptar el criterio que defiende el fisco vizcaíno. Aunque este extremo no ha podido ser confirmado, todo apunta a que la Hacienda foral no aplicará sanciones en esta actuación, al estimar que el impago de las retenciones durante estos años se debe a una diferencia de interpretación de la legalidad. Con ello, la Diputación vizcaína acepta también que no ha habido mala fe por parte de la organización sindical.

«Aún mantenemos reuniones con la Hacienda de Bizkaia sobre este tema, en especial para dar seguridad jurídica a los afiliados», señalaron ayer desde el sindicato. En este sentido, tampoco hay una decisión definitiva por parte de la Hacienda vizcaína, pero todo apunta a que no va a exigir la presentación de declaraciones complementarias a los contribuyentes que han recibido pagos de la 'caja de resistencia'. Las cantidades son individualmente pequeñas, apuntan fuentes conocedoras del proceso y Hacienda puede darse por satisfecha con el cobro de las retenciones. El ingreso extraordinario a percibir, concluyen las mismas fuentes, sería pequeño y el trabajo a realizar enorme con cientos de contribuyentes.

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