Diario Vasco

El 75% de los trabajadores vascos sin convenio colectivo son mujeres

  • El CRL alerta de que ellas copan las ocupaciones más precarizadas, a las que no llega ni la negociación sectorial ni la de empresa

Las mujeres son aplastantemente mayoritarias en sectores muy precarizados que ni siquiera tienen un convenio colectivo que mejore los mínimos básicos establecidos en el Estatuto de los Trabajadores. Siempre se habla de las empleadas del hogar, claro. Pero no son sólo ellas. También predomina el empleo femenino en muchas ocupaciones relacionadas con el sector sanitario o en consultas médicas o veterinarias, en firmas «de reducido tamaño donde su actividad no está regulada por acuerdos de negociación colectiva» ni sectoriales ni de empresa, analiza un informe del Consejo vasco de Relaciones Laborales (CRL) hecho público ayer.

Tanto es así, que tres de cada cuatro vascos que trabaja en sectores sin convenio colectivo (en concreto, el 75,2%) son mujeres.

No es ninguna novedad que la desigualdad entre sexos es una constante en el mercado laboral (español en general, y vasco en particular). En Euskadi, las mujeres cobran de media un 24% menos que los hombres y sufren en mucha mayor medida la precariedad porque las jornadas a tiempo parcial triplican a las de sus compañeros y también porque el empleo femenino se concentra en el sector servicios, donde las condiciones están muy por debajo de las del sector industrial, enormemente masculinizado.

Ahora, el CRL ha querido dar una perspectiva de género a su análisis trimestral sobre la estructura de la negociación colectiva, y las desigualdades vuelven a quedar al descubierto, pero por otro flanco. El informe es bastante exigente y se ha realizado en el último año en base a los datos de la Seguridad Social de 31 de marzo de 2016, por lo que las cifras totales habrán sufrido alguna variación, pero no las proporciones. ¿Qué proporciones? Por ejemplo, que el 90,5% de la población asalariada tiene convenio colectivo (ya sea de empresa o sectorial, ya esté en vigor, prorrogado o decaído). En total, hablamos de más de 570.000 vascos (excluidos los funcionarios), de los que el 55,8% son hombres, y el 44,2%, mujeres.

Por contra, el restante 9,5%, que son más de 60.000 personas en la comunidad autónoma, se dedica a actividades no reguladas por convenio. Y es aquí donde el 75,2%, es decir, más de 45.000, son mujeres.

En cifras globales, el 95,5% de los trabajadores vascos varones está amparado por acuerdos de negociación colectiva, un porcentaje que se reduce al 84,48% de las trabajadoras.

Acción sindical

Que la situación es muy preocupante no se refleja sólo en el hecho de que el CRL haya decidido poner la lupa en este asunto, sino también en la relevancia creciente que los sindicatos dan a la cuestión de género. Dos de las cuatro principales centrales vascas, LAB y CC OO, tienen en su secretaría general a sendas mujeres (en el caso de Comisiones, Loli García asumirá el liderazgo en un par de semanas, en sustitución de Unai Sordo); y esgrimen como prueba de fortaleza que la afiliación femenina crece y ya supera el 40% de su base social.

Ahora, el reto reconocido de los sindicatos en ganar 'cotizantes', ampliar sus ámbitos de influencia, y conquistar lugares hasta donde es difícil llegar por tratarse de sectores atomizados y muy precarizados. Es decir, los más feminizados. Así que el futuro de la acción sindical está centrado en ellas.

Paridad en la industria

El CRL, en el informe presentado ayer, también desmenuza los datos por sectores. En industria y construcción el 99% de los trabajadores y el 98% de las trabajadoras tiene convenio, en lo que vienen a ser los segmentos más igualitarios. Nada que ver con los servicios, donde la negociación colectiva sólo llega al 87,3% de los asalariados. Eso sí, con bastante diferencia entre sexos, porque entre ellos el porcentaje sube hasta el 93,4%, mientras que ellas se quedan en el 83,1%.

En el sector primario, el menos relevante en cuanto a peso en la economía y número de trabajadores, las cosas cambian. Los acuerdos colectivos sólo llegan al 28,6% de los empleados, un porcentaje que sube hasta el 51,5% entre las mujeres. El motivo, explican en el CRL, es el peso que tienen ciertas actividades no reguladas muy masculinizadas, como la pesca, y el hecho de que las mujeres (que sólo representan un 10% del sector) trabajen en actividades que sí cuentan con convenio.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate