Diario Vasco
Ranguelov, experto de la Comisión Europea en materia de empleo, ayer tarde en Barakaldo.
Ranguelov, experto de la Comisión Europea en materia de empleo, ayer tarde en Barakaldo. / Y. FERNÁNDEZ

«Es una pésima inversión formar a jóvenes para que acaben en puestos no cualificados»

  • Stanislav Ranguelov - Coordinador de Políticas de Empleo e Inclusión Social para España de la CE, El experto europeo en materia laboral lamenta que haya un 37% de jóvenes que tienen una titulación por encima del empleo que ocupan

Una de las mayores preocupaciones para la Comisión Europea en estos años de recuperación son las desbocadas tasas de desempleo de los países del sur del continente. Y entre los planes puestos en marcha para reducir el problema están las políticas dirigidas al colectivo de jóvenes, con un porcentaje de parados que supera el 40% en España. Stanislav Ranguelov, coordinador de las políticas de empleo y el Fondo Social Europeo para España de la Comisión Europea, considera que todavía queda mucho camino por recorrer, pero que los últimos indicadores avanzan por el camino marcado. En una visita relampago a Euskadi, esta tarde (19.00 horas) participará en San Telmo donostiarra en una la conferencia 'Desde el paro hacia la creación de empleo juvenil', dentro del ciclo 'Diálogos Europeos' impulsado por Globernance, Museo San Telmo y Laboral Kutxa.

-En primer lugar, en plena recuperación económica, ¿cómo se podría definir la tasa de desempleo juvenil actual de España?

-España parte de una tasa de desempleo juvenil muy alta, la segunda peor tras Grecia. Pero en el último año es remarcable que se ha logrado reducir un 15,5%. Aún así desde la Comisión Europea consideramos que todavía queda mucho por hacer para poder incluir a esas personas en el mercado laboral o, quien lo necesite, en el sector educativo.

-Entre las distintas casuísticas que condicionan esa bajada se habla de los jóvenes que han emigrado. ¿Ese fenómeno ha comenzado a desinflarse o a revertirse con el inicio de la recuperación?

-Efectivamente, en 2013 y 2014 la tendencia fue de salida para buscar oportunidades hacia otros países, sobre todo, Reino Unido, Alemania y Francia. Pero en 2015 y 2016 en algunos sectores, sobre todo los que requieren de personal cualificado con formación superior, se ve claramente un retorno. En personal con ingenierías, ciencias económicas o titulados en turismo ya se ve una tendencia al regreso, de forma que lo que un día se denominó 'fuga de cerebros masiva', no se está dando. Hay que tener en cuenta también que el sistema en el Reino Unido se ha estancado. Muchos españoles iban a Londres a hacer incluso trabajos de temporada pero ese proceso se ha bloqueado y muchos prefieren la estabilidad en España que buscar salidas en el extranjero. Creo que la tendencia es positiva.

-Como comenta, ¿el proceso del 'Brexit' ha bloqueado totalmente la salida de jóvenes españoles al Reino Unido?

-Ese fenómeno lo estamos observando claramente con la educación superior, estudios de postgrado o investigaciones en el Reino Unido. Ahora mismo vemos mucha inquietud en torno a la continuidad de estas carreras allí. Creo que los centros de investigación españoles también están tratando de recuperar parte del personal, lo que reforzaría la capacidad investigadora en el Estado.

-¿En estos momentos es mayor en problema en el colectivo de 'ninis' o en el de sobrecualificados?

-En realidad algunos 'ninis' también son jóvenes sobrecualificados. Y ambos son preocupantes. Si miramos desde el punto de vista de las políticas europeas, la mayor preocupación son los 'ninis' de baja cualificación. Con la recuperación, los que encuentran empleo son los jóvenes que estaban más cerca del mercado laboral, sobre todo los de alta cualificación y los que habían trabajado antes o durante la crisis. Por ello, debemos lograr que los jóvenes dispongan de una formación muy ligada a las necesidades del mercado laboral, en ocasiones una FP que les de acceso rápido al empleo y que adquieran una primera experiencia laboral válida. España está muy polarizada en este aspecto. Hay un 37% de jóvenes que tienen una cualificación superior a la del puesto de trabajo en el que se encuentran. Es una mala inversión pública el formar personas para que luego trabajen en puestos que no requieren esa formación. Podemos decir que están trabajando, pero eso no es suficiente.

-¿Hay una concienciación real de que si no se recupera ese talento que ha emigrado y si no se reducen las cifras de paro juvenil el sistema de bienestar no se podrá mantener?

-En cuanto a políticas a seguir está claro que tenemos que enfocar dos sistemas hacia los jóvenes: los servicios públicos de empleo y los servicios sociales. A ellos les compete dar una atención integrada, de mayor calidad y diferente que al público general. Otro punto en el que insistimos mucho en la Comisión es el desarrollo de nuevas competencias. Y ahí se orienta el desarrollo por parte de la UE de competencia de capacidades y conocimientos, donde creemos que es más oportuno enfocar la educación, sobre todo a nivel secundario, con el mundo productivo. Son las empresas las que crean los puestos de trabajo, pero para encontrar una mano de obra cualificada no solo es necesario un buen diploma sino también una buena base. Por eso hay que implicar al sector educativo.

-En este segundo aspecto, el de la educación, no sé si se puede tomar a Euskadi como una región a la vanguardia a la hora de tratar de alinear las necesidades de las empresas a la formación ofertada. Sobre todo en el impulso a la FP dual.

-En el ámbito español, Euskadi tiene ventajas competitivas. El sector empresarial, aunque mayoritariamente integrado por pymes está estructurado en clústers desde hace varias décadas. Todo lo que es la detección de necesidades de grupos empresariales es algo que Euskadi lleva ejecutando muchos años. Hablamos del sector de automoción, la máquina-herramienta, el aeroespacial... Todos ellos detectan necesidades y solicitan al sector educativo que responda. Esta es la razón por la que cerca del 100% de los alumnos de la FP encuentran empleo, algunos incluso antes de acabar los estudios. Y algo muy complicado que ha logrado el Gobierno Vasco ha sido sentar a todos los interlocutores en la misma mesa para implementar una estrategia de empleo. Tanto la FP dual vasca como las políticas de empleo general son buenos referentes y nos gustaría que muchas más regiones de España pudiesen seguir la misma vía para desarrollar políticas públicas que estén en consonancia con el sector empresarial.

-¿Esa implicación de las empresas en Euskadi es de la que carece el sistema en el resto del Estado?

-Eso es. Creo que las asociaciones empresariales en Euskadi tienen claro que tienen que buscar apoyos en la educación y en los centros tecnológicos -referentes europeos- para ganar competitividad sin tener que recurrir a bajar el sueldo de los empleados. Tienen claro su objetivo a medio-largo plazo. Si debemos poner algún reto al mercado laboral es la gran temporalidad que observamos y que perjudica la calidad del empleo. Es un tema que se debe mejorar en los próximos dos años.

-En torno a esa calidad del empleo y hablando de las primeras experiencias laborales de los jóvenes, en España se ha avivado la polémica por las declaraciones del chef Jordi Cruz sobre la labor de su personal en prácticas en un restaurante con dos estrellas Michelin. ¿Le sorprende que en algunas prácticas los jóvenes no cobren o trabajen más que el propio personal?¿Qué soluciones plantea la CE?

-En este sentido tengo que decir que la CE ya adoptó en 2014 una recomendación dirigida a los estados miembros en lo que se denominaba marco de calidad de las prácticas. Desconozco el caso concreto, pero opinamos que cualquier práctica debería estar remunerada por lo menos en un nivel mínimo que cubra las necesidades básicas del que realice las mismas. Tanto de manutención como desplazamientos.

-¿Y ese plan se sigue en España?

-En España estamos a la espera de ver cómo evolucionan los números en el modelo de contratación de formación y aprendizaje porque nos parece que aunque sea un modelo estricto en cuanto a las exigencias, da garantías tanto a las empresas como a los jóvenes. Creo que el futuro próximo debe dirigirse hacia más contratos de formación y aprendizaje que hacia las estandarizadas becas, ya que cada trabajo, aunque sea el de un joven en formación, necesita estar remunerado y me parece que cada persona debe tener un sueldo, siempre acorde a las posibilidades de la empresa, pero cualquiera que aporte un valor debe recibir una contraprestación. La imagen de las estrellas 'Michelin' es importante, pero creo que cada uno debe llevarse a casa algo del trabajo que ha realizado.

-Centrándonos en la situación que pueden vivir los jóvenes vascos o españoles, ¿considera que el encadenar prácticas o becas es la mejor solución para hacerse un hueco en el mercado laboral?

-Yo pienso que las prácticas no son malas siempre que tengan un objetivo formativo claro. Cuando hacemos el análisis de la contratación en España ponemos mucho el foco en la tasa de transición; cuántas personas que han empezado con un contrato temporal han podido evolucionar a uno indefinido. Por desgracia ese índice es muy bajo. Todavía vemos muchas prácticas que son utilizados como empleo ordinario y eso nos preocupa seriamente.

-En unos años en los que la UE ha solicitado a España reformas laborales profundas que en muchos casos han ahondado la precariedad , ¿cómo se conjuga con las políticas por un empleo juvenil digno?

-Hablando con propiedad creo que la reforma laboral de 2012 por sí sola no tenía una exigencia de que los nuevos trabajadores tuvieran peores condiciones. Lo que es importante es conocer que la empresa crea empleo cuando tiene carga de trabajo, por ello la competitividad de las empresas no puede ir ligada a la empleabilidad de la gente. Ahí es donde entran en juego las políticas activas de empleo y el convencimiento de las empresas de que van a tener estabilidad en su negocio a largo plazo para poder ofrecer contratos de larga duración. También debemos intentar que las empresas traten igual a nivel formativo a los trabajadores temporales y a los indefinidos. Necesitamos convecer a las compañías para que den formación continua a toda su plantilla y no se estigmatice o se diferencie a un empleado que tenga fecha de caducidad.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate