Diario Vasco
Estibadores trabajando junto un barco el miércoles en el puerto de Pasaia.
Estibadores trabajando junto un barco el miércoles en el puerto de Pasaia. / ARIZMENDI

«A las empresas de Pasaia el actual modelo de estiba les resulta barato»

  • El presidente del Comité de Empresa de los estibadores afirma que el sistema permite a las compañías compartir gastos de personal a través de las Sagep

Las espadas están en alto. La huelga de estibadores que amenazaba con poner patas arriba España desde el lunes ha quedado de momento suspendida a la espera de llegar a un acuerdo. Qué ocurrirá finalmente es una incógnita. El ministerio de Fomento alega que tiene que cumplir sí o sí la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que, en su opinión, obliga a liberalizar la contratación de estibadores. Los sindicatos, por su parte, quieren que se mantenga un registro de trabajadores al que deben acudir las empresas para realizar su actividad de carga y descarga.

Angel Izquierdo, presidente del Comité de Empresa del puerto de Pasaia, formado por tres delegados de LAB y dos de UGT, afirma que «el actual modelo de estiba funciona bien en Pasaia y en los demás puertos del Estado. Choca que se quiera romper». Niega que las empresas estibadoras se vean condicionadas por el control que los sindicatos ejercen sobre las Sociedades Anónimas de Gestión de Estibadores Portuarios (Sagep). Este control, según el ministerio de Fomento, impide a esas compañías contratar personal al margen de la Sagep, una práctica rechazada por la UE, que exige la liberalización de esta actividad.

Izquierdo explica que este control no existe, porque la Sagep está constituida precisamente por las empresas estibadoras. En el caso de Pasaia, estas son Algeposa, Sobrinos de Manuel Cámara, UECC y, Toro y Betolaza. Estas cuatro cuentan con 28 estibadores en plantilla y otros 64 en la Sagep. Además, se dispone de una lista de entre 20 y 25 eventuales, que se puede ampliar hasta 50 en momentos de máxima actividad.

El presidente del comité de empresa asegura que este sistema resulta barato para las empresas, porque permite echar mano de los trabajadores de la Sagep en lugar de engordar sus plantillas. «Los sueldos de los estibadores de la Sagep se pagan entre las cuatro compañías, en proporción al uso que haga cada una de ellas de esta bolsa de estibadores. Por tanto, les resulta más barato que incrementar sus plantillas, a riesgo de pagar salarios en momentos en los que la actividad decae y no necesitan tanto personal».

El presidente del comité añade que las estibadoras «tienen sus trabajadores fijos de empresa, pero dado que el tráfico es irregular, esta plantilla es mínima. Cuando hay mucho movimiento de mercancías, tienen preferencia los fijos de las compañías y luego entran los de la Sagep mediante un sistema de rotación en cada una de las categorías: capataz, controlador, gruístas-mecánicos y especialistas».

Izquierdo pone un ejemplo para demostrar que no existe control sindical sobre las contrataciones. «Las últimas trece se han realizado entre el personal eventual. La Sagep se puso en contacto con una empresa de selección. Esta realizó los exámenes y presentó a los más preparados».

Alto coste

Otra de las razones esgrimidas por Fomento para liberalizar el sector es el alto coste del modelo actual, una situación que restaría competitividad a las empresas españolas que pagan más por sus importaciones y exportaciones que sus homólogas europeas. Izquierdo niega la mayor. «El Estado español batió el año pasado el récord de movimiento de mercancías. Este hecho demuestra que el sistema funciona porque hay flexibilidad y movilidad. Los trabajadores estamos a disposición de las empresas las 24 horas».

El presidente del comité añade que en el caso de Pasaia la productividad es muy alta. «Si nos comparamos con otros puertos, nuestros ratios son mejores. Llevamos muchos años trabajado con las mismas mercancías y este hecho nos hace muy competitivos. Por ejemplo, los perfiles que llegan de las fábricas de Arcelor de Olaberria y Bergara se cargan en una jornada o a lo sumo en dos, en barcos de 4.500-6.000 toneladas. Los de chatarra pueden estar listos en dos jornadas, aunque si hay que limpiarlos se tarda más».

El tema de los salarios también resulta polémico. Se ha señalado que los estibadores cobran entre 60.000 y 100.000 euros al año. Izquierdo afirma que en el caso de Pasaia, el sueldo medio bruto es «como mucho» de 40.000-45.000 euros. La jornada es de 7 horas e incluye fines de semana y festivos cuando el movimiento de mercancías lo requiere. «La flexibilidad y disponibilidad horaria es total. Un estibador puede llegar al puerto por la mañana y, si no hay barco en el que trabajar se va, pero tiene que estar localizable en todo momento. Esta situación es frecuente cuando hay temporales. Se espera la llegada de los buques a una hora determinada, pero se retrasan y entonces te tienes que ir, pero pendiente de volver para cuando entren en puerto». En Pasaia el sueldo es fijo, en tanto que en la mayor parte de los puertos estatales se cobra un mínimo y el resto en función del tonelaje movido.

El presidente del comité denuncia que el objetivo del ministerio es allanar el camino a las multinacionales. «Se quiere reproducir el modelo de Grecia. Una de las terminales del Pireo ha sido alquilada a la china Cosco. Los salarios han bajado a 600 euros por diez horas de trabajo».

Izquierdo admite la necesidad de realizar cambios en el sistema español, pero añade que se deberá mantener un registro de estibadores que consolide a los ya existentes en las Sagep y que certifique la idoneidad profesional de los que se incorporen.

El presidente del comité afirma que las compañías estibadoras de Pasaia están cómodas con el modelo actual. Esta aseveración no ha podido ser confirmada por este periódico. Las compañías que forman parte de la Sagep no han querido pronunciarse sobre la cuestión, remitiéndose a los comunicados que ha hecho públicos la Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques (Anesco).

Esta asociación ha mostrado su apoyo a la adaptación de la estiba que se deriva de la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 11 de diciembre de 2014 en la que, según interpreta el Ministerio de Fomento, se propugna la eliminación del registro de estibadores.

Sistema distorsionado

En todo caso, fuentes conocedoras de la actividad portuaria en Pasaia indican que el sistema está distorsionado en favor de los sindicatos. Este hecho se produce, según estas fuentes, porque disponen de una gran capacidad de control sobre las nuevas contrataciones de trabajadores que se incorporan a la Sagep, al tiempo que impiden que se pueda emplear operarios al margen de esta sociedad. Esta presión se ejerce a través de los convenios colectivos que se firman entre los sindicatos y la Sagep, con efecto tanto sobre los trabajadores de la sociedad como sobre la plantilla de cada una de las compañías que la forman.

No obstante, estas mismas fuentes añaden que en Pasaia el control sindical, con ser intenso, es menor que el que existe sobre las empresas en otros puertos del Estado.

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