Diario Vasco

Ingemar pagará su deuda con la plantilla en 2017 y mantendrá los mismos salarios

El comité de empresa de Ingemar explicó ayer el acuerdo con la empresa.
El comité de empresa de Ingemar explicó ayer el acuerdo con la empresa. / LUSA
  • Junto a la firmeza de los trabajadores, en el proceso han remado la Diputación de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco, la empresa, el Ayuntamiento de Usurbil y la banca

La plantilla de Ingemar, empresa especializada en el tratamiento y distribución de mármoles y granito de elevada calidad, respira por fin tranquila. No ha sido sencillo, ha hecho falta aunar muchas voluntades, pero se ha conseguido en un claro ejemplo de entendimiento para 'hacer país'. La firma de Usurbil, que a finales del pasado ejercicio parecía condenada sin remedio a un cierre traumático, se mantiene viva y tiene esperanza de futuro.

Según ha podido confirmar DV, los operarios mantendrán las mismas condiciones laborales que tenían hasta ahora y, a partir de junio de 2017 verán reintegradas las pagas que se les adeudaban; en concreto, la media de Navidad de 2015, la de verano de este año y el aguinaldo que tenía que llegar dentro de unos días. Ese dinero les será reembolsado a lo largo de 18 mensualidades. Además, lo que les quedaba por cobrar de la nómina del pasado mayo lo recibirán antes del 31 de marzo. Ese es el compromiso de la empresa.

Trabajadores, accionistas, Diputación de Gipuzkoa, Gobierno Vasco, Ayuntamiento de Usurbil y dos bancos (Kutxabank y Sabadell-Guipuzcoano) y Elkargi han remado en la misma dirección. Todos han tragado sapos, han cedido, de hecho habrá 26 salidas indemnizadas, pero hoy hay futuro para la compañía, que también ha hecho un esfuerzo en forma de ampliación de capital.

Aún así, que nadie se llame a engaño, el mercado sigue siendo complicado y habrá que seguir al pie de la letra todos los pasos marcados en el plan estratégico planteado en la operación de rescate para que todo termine bien. Nada puede fallar.

El comité de empresa (conformado por cuatro representantes de ELA y uno de LAB) se felicitó ayer por la resurrección de la compañía. «Han sido necesarios cinco meses de huelga, pero la plantilla ha logrado un acuerdo con la dirección que garantiza el futuro de la planta y prevé el mantenimiento de una plantilla de 51 personas y la ejecución de un plan de viabilidad», apuntaron los representantes de los trabajadores de Ingemar, que atribuyeron la victoria a «una pelea y una firmeza» que «pusieron en jaque» a la empresa, que había intentado deslocalizar la producción.

«No obstante, nos queda un largo camino, y el comité de empresa estará muy atento y hará un seguimiento exhaustivo para que las condiciones pactadas se cumplan por todas las partes involucradas», apuntaron.

Todo suma

La resurrección de Ingemar empezó a gestarse hace meses, cuando ante la evidencia de una profunda crisis en la empresa, la Diputación de Gipuzkoa le concedió una ayuda para buscar soluciones y planes de viabilidad.

Eso sirvió para que una consultora donostiarra planteara varias alternativas. Según ha sabido este diario, se ha optado por la reestructuración menos agresiva en empleo (se llegó a hablar de 40 salidas), aunque eso eleva la presión en cuanto que todo ha de salir rodado.

Los accionistas y alguno directivos ampliarán capital en algo más de un millón de euros, Kutxabank y Sabadell-Guipuzcoano abrirán la mano y mantendrán líneas de circulante, mientras Elkargi avala algunos créditos. Con eso se lograrán tres millones de euros con los que respirar hasta la primera mitad del año que viene, cuando está prevista la venta de algunos activos. Más adelante, y si todo sigue como debe, podría llegar un inversor vasco que aportara capital, al que se sumaría la ayuda del Gobierno Vasco mediante créditos participativos (los que dan opción de entrar en el capital). Se mantendrán las sierras actuales, y en 2018 serán sustituidas por dos de multihilos, mucho más modernas. Y se apostará por los materiales resinales y la línea 'Raimbow Line'.

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