Diario Vasco

Urkullu tendrá la última palabra en la representatividad patronal en el CRL

Iñigo Urkullu recibe a Roberto Larrañaga tras acceder éste a la presidencia de Confebask.
Iñigo Urkullu recibe a Roberto Larrañaga tras acceder éste a la presidencia de Confebask. / JESÚS ANDRADE
  • El organismo sociolaboral ha propuesto al lehendakari que los siete puestos se atribuyan a Confebask, mientras que Garen denuncia «falta de transparencia»

El lehandakari Iñigo Urkullu tendrá la última palabra respecto a la representatividad de las patronales en el Consejo de Relaciones Laborales, después de que la nueva asociación Garen, que precisamente cumple ahora un año, pidiera formalmente el pasado mes de septiembre participar en el organismo sociolaboral aprovechando la renovación de sus miembros.

Según ha podido saber DV, el CRL ha propuesto al lehendakari que los siete representantes que corresponden a las organizaciones empresariales se adjudiquen a Confebask por ser, señala, «la única que ha acreditado cumplir la condición previa para estar representada». Pero el proceso no está exento de polémica, ya que el organismo no tiene contemplado ningún procedimiento para medir la representatividad real de las patronales, ya que cuando se constituyó y hasta ahora solo ha habido una: Confebask.

La irrupción de Garen como patronal de ámbito de la CAV y de carácter intersectorial le otorga en principio el derecho a solicitar su presencia en el CRL, tal y como establecen los estatutos, y así lo hizo. La nueva asociación empresarial, liderada por Iñaki Zuloaga, reclamó al organismo sociolaboral que dejara sin efecto la atribución de los siete representantes de la patronal a Confebask, como hizo en septiembre, hasta que la representatividad real quedase demostrada. También reclamó que el procedimiento de acreditación fuera objetivo e idéntico para todas las organizaciones empresariales.

A partir de ahí, el CRL solicitó a las dos patronales que acreditaran su representatividad. Garen señala que pidieron al organismo que estableciera los criterios para medir el peso real de cada patronal, pero que no recibieron respuesta, más allá de que enviaran los datos correspondientes a sus asociados. Explican que ante «la incertidumbre de cuáles iban a ser dichos criterios y al no tener garantía de que se iban a exigir los mismos registros a Confebask» optaron por no enviar los datos sobre los trabajadores y empresas asociadas, ya que entendían que «no se trataba de un proceso transparente».

El CRL explica, sin embargo, que solicitaron tanto a Garen como a Confebask que acreditaran que tienen la condición de 'organización más representativa', que es lo que establece la disposición sexta del Estatuto de los Trabajadores para poder participar en la negociación interprofesional y para estar presente en organismos públicos en representación de los empresarios. Y para que una asociación tenga esa condición tiene que tener más del 15% de las empresas y del 15% de los trabajadores.

Tomás Arrieta, presidente del CRL, señala que Garen no contestó a dicho requerimiento, mientras que Confebask sí lo hizo «y ha acreditado tener más del 15% de empresas y de trabajadores». Además, apunta que al no presentar la nueva patraonal ninguna acreditación no ha hecho falta articular ningún sistema para fijar el peso que tiene cada una, tal y como solicitaba Garen, y que hubiera sido el siguiente paso en caso de que la nueva asociación hubiera acreditado tener el mínimo de representación exigido.

A partir de ahí, el CRL envió por escrito al lehendakari hace dos semanas una propuesta para que nombre a los nuevos miembros, ya que esta potestad es de Iñigo Urkullu, tal y como establece el reglamento del CRL, explicándole cómo había sido todo el proceso. El organismo propuso en su misiva que los siete miembros que corresponden a la patronal se atribuyan a Confebask por ser la única que ha acreditado tener derecho a estar en el organismo.

Aunque formal y legalmente el lehendakari no tiene por qué ajustarse a la propuesta realizada por el CRL, ya que no es vinculante, Tomás Arrieta señala que lo lógico sería que su decisión fuera en consonancia con lo planteado por el organismo sociolaboral.

En cualquier caso, continúa la polémica respecto al procedimiento para que cada patronal pueda acreditar su peso real y no solo en el CRL sino también en las mesas de negociación sectoriales, donde Garen quiere estar también presente. Así ocurrió con la de Artes Gráficas de Gipuzkoa en junio, y la semana pasada con la de Residencias de este territorio y con el Acuerdo Marco de Hostelería de Euskadi. En este último caso ELA acusó a Confebask de «boicotear la constitución de la mesa al exigir a las otras patronales que acrediten una representación de la que ella misma carece». Apuntaba que con esta actitud la patronal vasca «pretende mantener a toda costa el monopolio de la negociación colectiva supraterritorial, negando legitimidad para negociar a otras patronales».

Además, la central señalaba que el CRL ha empleado para la acreditación de la representación de las patronales una base de datos obsoleta, que refleja censos de trabajadores no actualizados. Finalmente, denunció «la pasividad del Gobierno Vasco, que debería habilitar un sistema fiable y transparente para acreditar la representatividad patronal».

LAB también reclamó en junio al CRL que estableciera un procedimiento que mida la representatividad de las patronales, pero Confebask evitó que se debatiera en el pleno. La propuesta contó con el apoyo de CC OO y ELA, mientras que UGT se abstuvo.

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