Diario Vasco

María José Aranguren: «Las empresas más afectadas por la crisis son las que se han centrado en bajar costes»

María José Aranguren, directora general de Orkestra, en las instalaciones de la Universidad de Deusto en San Sebastián.
María José Aranguren, directora general de Orkestra, en las instalaciones de la Universidad de Deusto en San Sebastián. / LUIS MICHELENA
  • Directora general de Orkestra

  • «Si queremos ser competitivos tenemos que ofrecer algo distinto y con más valor añadido que lo que fabrican los países emergentes»

Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad (Fundación Deusto), cumple diez años, efemérides que celebra hoy en el Palacio del Kursaal. Este organismo es uno de los mejores observatorios de análisis de la situación de la empresa vasca. María José Aranguren, directora general de Orkestra, afirma que tras la crisis padecida la «foto» del tejido industrial «no es mala», pero advierte de que la mayor parte de las pymes son meras proveedoras de empresas grandes y no invierten en innovación.

- Orkestra se constituyó hace diez años, así que ha sido testigo de la crisis económica. ¿Ha quedado atrás y hemos salido fortalecidos en competitividad?

- Hemos sufrido la crisis y ahora estamos bastante bien, pero debemos afrontar retos importantes. Los resultados de rentabilidad, niveles de endeudamiento y otros registros no nos dan una mala foto, pero hay realidades muy diversas. Como media, la situación competitiva de las empresas vascas es buena en comparación con nuestro entorno. Las más afectadas por la crisis son las que carecían de una estrategia distintiva y se han centrado en bajar los costes. Si queremos ser competitivos, tenemos que ofrecer algo diferente a lo que fabrican los países emergentes.

- Se dice fácil, pero ¿cómo conseguir este objetivo?

- Las empresas tienen múltiples mecanismos, como colaborar unas con otras, aliarse, identificar un nicho de mercado en el que hacer una oferta distintiva, diversificar su producto... Las que tienen ese posicionamiento están evolucionando bien.

- El último informe de Innobasque detecta un estancamiento en el gasto en I+D en Euskadi en 2013 y 2014. ¿Comparte este diagnóstico?

- En nuestro último informe de competitividad (2014) no se veía esta caída. En inversión en tecnología estamos bastante bien posicionados respecto a Europa. No nos situamos en el grupo de las regiones líderes, pero sí en el escalón inmediatamente inferior. Orkestra sí detectó que tenemos un gran reto en la innovación no tecnológica. Nuestra cultura es industrial y parece que solo es válido lo tangible, pero existen otras cuestiones claves, como el desarrollo de nuevos modelos de negocio o capacidades. El territorio todavía no ha aterrizado en estas cuestiones.

- Orkestra, en el Informe de Competitividad de 2015 señalaba que el número de firmas innovadoras es superior a la media estatal, pero «claramente inferior» a la europea...

- El porcentaje de empresas innovadoras sobre el total de las existentes se encuentra por encima del de España, pero por debajo de las regiones de referencia europeas. En la cuantía de la inversión en I+D+i no hay tanta diferencia.

- ¿Las pymes se están sumando a la innovación o solo la élite apuesta por la I+D?

- La mayor parte no. Hay mucha pyme que fabrica piezas para empresas más grandes. Funcionan como proveedoras y, al carecer de producto propio, es más difícil la diferenciación y la innovación. Pueden mejorar la producción de una pieza, pero difícilmente se van a internacionalizar. Las compañías más pequeñas se han centrado en abastecer a las tractoras que tienen al lado. Para estas empresas proveedoras, el salto cualitativo es muy alto, porque para innovar dependes de la situación de la que partas. Se está dando una dualidad. Hay una élite de pymes que han apostado por la innovación, pero la mayoría no, aunque la crisis sí ha motivado a algunas de este grupo, al ver que sus clientes habituales han buscado otros proveedores o se han deslocalizado.

- ¿Las empresas vascas están aprovechando las oportunidades que brinda el programa europeo Horizon 2020?

- Hace tres años me incorporé a un programa asesor de la UE en varios programas de Horizon 2020. En aquel momento las empresas recurrían al apoyo público existente en el País Vasco y en España. Últimamente, se han movido más en Europa, quizá impulsadas por la reducción de las ayudas en Euskadi por efecto de la crisis. De todas formas, el programa Horizon 2020 ha despertado más interés en los centros tecnológicos que en las empresas.

- Orkestra ha elaborado con motivo del décimo aniversario un manifiesto con los diez retos de futuro para Euskadi. ¿Podría señalar los principales?

- Vemos que el discurso de la competitividad y el de la cohesión social van por separado, cuando están íntimamente relacionados. Las políticas dirigidas a que las empresas generen valor y empleo son claves para lograr el bienestar. Debemos integrar mejor la relación entre competitividad y la cohesión social.

- ¿Vamos a una sociedad dual, con una parte de la población con recursos y otra que incluso trabajando no llega a unos mínimos?

- Tenemos que reforzar la competitividad de las empresas para que se generen nuevos puestos de trabajo y se mejoren los existentes. Si no son capaces de fabricar productos innovadores, difícilmente habrá empleos más cualificados y con mejor remuneración. Hasta que no se llegue a esta situación, hay que reforzar las políticas sociales, pero sin descuidar en paralelo el fomento de las iniciativas empresariales innovadoras. Lo uno refuerza lo otro y esa relación no la hemos trabajado bien.

- ¿Las políticas de la UE centradas en la austeridad perpetúan la exclusión social o servirán para incentivar la economía?

- Las políticas de austeridad no ayudan, pero es verdad que si no tenemos ingresos, cómo vas a hacer el gasto en políticas sociales. Gasto e ingreso son indisolubles.

- La administración de Estados Unidos optó por impulsar las inversiones para salir de la crisis, un camino opuesto al de la UE, y les salió bien. ¿Cuál es su opción, la americana o la europea?

- Depende.

- ¿?

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- ¿Cuáles son las fortalezas de la economía vasca?

- Disponemos de personas preparadas, así como de un buen nivel tecnológico, una industria potente y empresas que han sido capaces de internacionalizarse con productos innovadores. Se ha avanzado en la competitividad, al menos en una parte del tejido industrial.

- ¿Y las debilidades?

- El escaso desarrollo de estrategias singulares. Las empresas están evolucionando hacia nuevas actividades y este objetivo requiere una adaptación rápida en la formación. Hay que trabajar más la flexibilidad y ser más ágiles en los cambios. Otro reto pasa por potenciar la formación dual, una diálogo más intenso entre las empresas y la FP o las universidades. Y, finalmente, se impone el cambio en el modelo de relaciones laborales. Debe cundir el sentimiento de que la empresa la hacemos entre todos. Sin embargo, las posturas están encontradas y este hecho no nos deja avanzar en la competitividad.

- ¿El tamaño es el adecuado?

- El tamaño es importante para abordar determinados proyectos y mercados, aunque depende del sector. Las empresas muy especializadas y que se dirigen a un nicho reducido de mercado pueden ser competitivas aunque sean pequeñas. Pero los proyectos de envergadura, de tracción, requieren potencia financiera y ésta se logra cuando las compañías disponen de cierta envergadura.

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