Diario Vasco

Las empresas vascas, en el segundo escalón europeo en innovación

Un especialista de Tekniker manipula un robot de dos brazos en las instalaciones que tiene el centro tecnológico en Eibar.
Un especialista de Tekniker manipula un robot de dos brazos en las instalaciones que tiene el centro tecnológico en Eibar. / MIKEL FRAILE
  • El gasto se ha mantenido incluso durante la crisis, pero se requieren más inversión privada y ayudas públicas

  • Los expertos afirman que los empresarios han interiorizado la necesidad de innovar, pero aún así detectan una ralentización

Las empresas vascas están obligadas a invertir en innovación o serán expulsadas del mercado. Esta es una afirmación de perogrullo, un lugar común en los discursos de los responsables públicos y en los innumerables congresos y jornadas que se organizan sobre I+D. Ahora bien, más allá de esta constatación básica, ¿existe un diagnóstico común a la hora de valorar si nuestro tejido industrial y, más en concreto las pymes, destinan los recursos suficientes a esta materia?

Si nos atenemos al informe presentado recientemente por Innobasque, la botella se puede ver medio vacía o medio llena. El estudio sitúa a Euskadi entre las regiones de 'alta innovación' (ver tabla), un escalón por debajo de las 'líderes', pero por encima de las 'moderadas' -entre las que se encuentra España- y las de 'baja innovación. El estudio también constata que en 2013 y 2014 (últimos datos utilizados por Innobasque) el gasto en I+D de las empresas vascas se había estancado.

En esta cuestión resulta pertinente resaltar las palabras pronunciadas por Txomin García, presidente de Laboral Kutxa, en el Foro Empresarial de Gipuzkoa celebrado recientemente en la Cámara de Comercio. Su entidad es un termómetro fehaciente de la actividad de las pymes y, desde esta atalaya, García advirtió de que la mayoría de las pymes no contempla de forma prioritaria en sus planes futuros la adopción de nuevas tecnologías.

El discurso oficial también parece modularse y abandonar una visión en ocasiones excesivamente optimista. La consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, advirtió el pasado lunes a las pymes de que si no innovan «desaparecerán». El mensaje fue dirigido a los 1.800 empresarios y tecnólogos reunidos en el congreso Basque Industry 4.0, celebrado en el Kursaal. No cabe duda de que Tapia quiso azuzar a un empresariado al que recordó que la «zona de confort no existe».

Este periódico ha trasladado la pregunta inicial a expertos en la materia. Las respuestas son unánimes en destacar el esfuerzo realizado por las empresas, incluso en los años de crisis económica; un empeño que nos ha colocado cerca de la zona media de la UE-28. En concreto, según Innobasque, Euskadi se sitúa en el 92,4% de esa media. También admiten que queda una ingente tarea por delante para dar el salto al grupo donde se encuentran los líderes.

Patxi Sasigain, director de Competitividad e Innovación de Adegi, reconoce que se ha registrado un parón en las inversiones en I+D, pero subraya que este hecho se ha producido en el contexto de una profunda crisis económica, con una caída de la actividad industrial del 30%. Además, señala Sasigain, también disminuyó la financiación proveniente de las administraciones, en concreto, en 63 millones (2013 y 2014).

El responsable de la patronal guipuzcoana subraya que, pese a este cúmulo de circunstancias adversas, «hay que ser moderadamente optimistas», porque los empresarios apuestan por la innovación. Este optimismo lo sustenta en tres datos: el número de compañías que invierte en I+D+i ha crecido un 4,8%, el personal técnico dedicado a esta labor ha aumentado un 3,3% y se ha salido fuera de España a buscar financiación.

Ahora bien. ¿Estos mimbres son suficientes para colocarnos en el grupo de cabeza de la UE? «Nos hace falta algo más que un empujón para estar en la élite -responde Sasigain-. Nos situamos en la media europea, la única región del Estado que ha alcanzado esta posición, y eso viniendo de una crisis profunda. Pero es cierto que no aspiramos a la media, sino a codearnos con Dinamarca, Suecia, Suiza...».

Lograr ese objetivo, añade el responsable de Adegi, requiere doblar el gasto por habitante en I+D. El de Euskadi se sitúa en 446 euros -se ha llegado a 480-, lejos de los 800 de Dinamarca, Suecia o Austria. «Ese nivel no se alcanza de un día para otro. Si ahora dedicáramos el 90% del presupuesto a I+D -explica Sasigain- no tendría efecto, sería un derroche. Necesitamos ir consolidando los procesos y ganar tamaño».

«Somos una anomalía»

Iñaki San Sebastián, director general de Tecnalia, conoce a la perfección las necesidades de las pymes, no en vano el 80% de los clientes del centro proviene de este sector empresarial. San Sebastián subraya que Euskadi es una «anomalía» porque se sitúa en la media europea, cuando su entorno más cercano, el resto del Estado, no ha alcanzado ese nivel. En este sentido, reconoce el mérito de las empresas en su apuesta por la innovación, pero señala que no es suficiente.

«Nuestra posición es buena -explica el director general de Tecnalia- pero, ¿realmente las pymes están sensibilizadas? Muchas sí, pero creo que hay una diferencia entre el discurso y la acción. Una cosa es que un empresario diga que la I+D es importante y otra que incluya una partida en el presupuesto y esté dispuesto a asumir el riesgo».

Quizá las reticencias a invertir en investigación se deban a que trabajar con centros como Tecnalia puede resultar caro. San Sebastián cuestiona la importancia del coste y subraya que la clave está en la rentabilidad. «Caro o barato es relativo. Puedo entender que de entrada la inversión parezca cara, de ahí que estemos promoviendo la creación de un nuevo servicio específico para pymes».

La iniciativa, que llevará el nombre de Orainn, permitirá a las compañías interesadas desarrollar una estrategia que no suponga un peso económico inabordable. Tecnalia cederá personal propio a las empresas para que les asesoren en la nueva etapa. Además, el centro ha negociado con los bancos condiciones financieras favorables.

El director general de Tecnalia afirma que todavía «queda recorrido» para que las empresas se sitúen en el grupo de cabeza, pero pone en valor el camino realizado hasta ahora. «Somos una 'rara avis', una de las cuatro regiones del sur de Europa calificadas como de 'alta innovación. Ahora bien, tenemos que mirar al norte, contamos con mimbres para conseguirlo, pero hay que seguir dando la matraca».

Resultados variables

Mikel Navarro, catedrático de Economía de Deusto Business School, parte de la premisa de que «no es fácil» situar a las compañías del territorio en en el ranking europeo de innovación. En este sentido, señala que el resultado varía en función de la muestra, el concepto o los datos que se utilicen. «El informe de Innobasque -explica- indica que el peso de las empresas pequeñas en el gasto en I+D se acrecienta, pero es posible que este resultado responda a que las grandes externalizan esta labor».

Navarro, coordinador del informe de Orkestra (Deusto) sobre competitividad, señala que en el análisis del gasto en I+D en Europa el peso de las capitales distorsiona el resultado. «Las regiones donde se encuentran las capitales disparan la media. De ahí que si comparamos a Euskadi con el resto de regiones, se encuentre en el tercio superior, pero si lo hacemos en relación al promedio, se sitúa ligeramente por debajo».

Navarro concluye, en base a los estudios de Orkestra, que las empresas de más de 250 trabajadores invierten en I+D menos que las de la UE, las medianas (entre 50 y 250) más que sus homólogas y las pequeñas (menos de 50) se sitúan «bastante» por debajo.

Gasto y facturación

Bantec Group es una consultora especializada en la gestión de ayudas para proyectos de I+D+i, con oficinas en San Sebastián, Pamplona, Santander y Málaga. De forma periódica publica informes sobre el grado de inversión en Euskadi.

Aingueru Usoz, portavoz de Bantec, asegura que las pymes guipuzcoanas innovan, porque el «runrún de los beneficios que aporta ha calado en los empresarios. Ha podido producirse un cierto estancamiento en los últimos años, pero hay que tener en cuenta que previamente hubo un 'boom'». Este descenso también se ha debido al efecto de la crisis. «El gasto en I+D sobre el total ha bajado, pero también lo ha hecho la facturación. Ahora bien, el esfuerzo se ha mantenido».

Usoz señala que en Gipuzkoa se asientan 53.497 empresas, de las que 675 invierten en I+D. «De estas últimas, 479 son pymes, un 17,8%, un porcentaje nada despreciable». El experto admite que para situarse en los puestos de cabeza el gasto en innovación debería incrementarse. No obstante, señala que Gipuzkoa cuenta en la actualidad con un grupo de pymes que se sitúan en la élite.

El portavoz de Bantec subraya la necesidad de que las administraciones promuevan programas específicos para las pequeñas y medianas empresas. «Compiten en las mismas condiciones que las grandes en las convocatorias de ayudas del Gobierno Vasco o del central, pero estas últimas tienen más recursos para presentar las candidaturas y en cierto modo para presionar». Usoz añade que también deberían diseñarse incentivos fiscales específicos.

El portavoz de la consultora señala que el gasto en I+D+i de las administraciones y de las compañías privadas ha crecido, pero más en las segundas que en las primeras. «Entre 2007 y 2015 el presupuesto público aumentó un 7,12%, hasta los 437 millones, en tanto que el de las empresas lo hizo un 15,7%, hasta los 717 millones».

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