Diario Vasco
Una mujer entra en una de las oficinas de Lanbide en Gipuzkoa.
Una mujer entra en una de las oficinas de Lanbide en Gipuzkoa. / MIKEL FRAILE

La recuperación reabre las diferencias de género en el mercado laboral en Gipuzkoa

  • La brecha del paro en el territorio entre sexos se ha abierto cinco puntos en dos años

  • Desde hace unos meses el desempleo masculino se encuentra por debajo del 10%, mientras el femenino se situó en octubre en el 13,5%

«Los hombres se benefician más de las nuevas demandas de empleo que las mujeres». El equipo de la UPV/EHU que dirige la catedrática Sara de la Rica y que redacta cada trimestre el Informe Laboral Euskadi, lo tiene claro, el impacto de la recuperación lo están sintiendo más los hombres que las mujeres. Y Gipuzkoa es un claro ejemplo de ello. Y es que desde mediados de 2014 la brecha de paro entre sexos se ha disparado en cinco puntos situándose, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre del año, en el 8,9% en el caso de los hombres y el 12,1% en el de las mujeres.

Pero tenemos todavía datos más actualizados y algo más concretos, como son los que presenta mensualmente Lanbide. En este caso, a cierre de octubre la tasa de parados en el sexo masculino se establece en el 9,5%, mientras en el femenino se eleva hasta el 13,5%. Una distancia tan amplia no se observaba desde 2011, el año en el que se vislumbraba la salida del primer embate de la crisis y no se aventuraba una nueva caída al abismo como se vivió en los tres años posteriores. Entonces, en el final del tercer trimestre la distancia era de 7 puntos entre ambos sexos, con el desempleo masculino en el 7,7%.

«La pérdida de empleo de los hombres en momentos recesivos es mayor, pero también es superior el acceso al empleo en momentos expansivos», explica el equipo de Sara de la Rica en el último informe. De esta forma, se ha frenado el aumento de la proporción de mujeres entre los ocupados como venía sucediendo en los último trimestres y la cifra de parados entre los hombres ha caído en un número notablemente mayor. Si nos fijamos en la evolución de los guipuzcoanos sin empleo que figuran en las listas de Lanbide en los últimos años se comprende más nítidamente esa tendencia. El número de hombres desempleados en Gipuzkoa hace ahora dos años era de 22.131, mientras que había 25.296 mujeres en la misma situación. A cierre del pasado octubre, la cifra de ellos bajaba hasta los 16.832 desempleados, y la de ellas, hasta las 21.486. ¿Qué significa esto? Que en el caso de los hombres, la marca se ha reducido en un 24% y 5.299 parados, y en el de las mujeres, solo un 15%, con 3.810 paradas menos. Una notable diferencia.

«La demanda de empleo de mujeres se concentra en sectores menos cíclicos, como la educación, la sanidad y la Administración Pública», afirman los expertos de la UPV como causa principal de esta diferencia, de forma que la recuperación del sector industrial se siente de una forma mucho más residual en el sexo femenino y son los hombres los que se han beneficiado de ese impacto. Sobre todo en Gipuzkoa, que se confirma como el único territorio en el que la tasa de empleo masculina se sitúa por debajo del 10% -y ya lleva así varios meses-.

El doble de demandantes

Otro ámbito a destacar de las estadísticas de Lanbide y en lo que respecta a la comparativa entre hombres y mujeres lo encontramos en la lista de demandantes de empleo. Esto es, la clasificación que incluye a los parados 'oficiales' y las personas con un empleo pero que siguen buscando otro mejor o las que están apuntadas como premisa para poder cobrar ayudas como la Renta de Garantía de Ingresos (RGI). Y es que el porcentaje de las mujeres ocupadas que figuran como demandantes de empleo en Lanbide es cuatro puntos mayor que el de los hombres.

En Gipuzkoa hay 45.006 demandantes de empleo femeninas por las 21.486 que figuran como paradas, por lo que el 53,26% de las que están apuntadas ya disponen de una ocupación. Por su parte, en el caso de los hombres, son 33.387 los demandantes y 16.832 los desempleados, por lo que el 49,6% de los alistados se encuentra empleado. Esta distancia también sigue ensanchándose, ya que la tendencia de los hombres a retirar su nombre de las listas de Lanbide tras encontrar un trabajo es mayor que la del sexo opuesto.

Por municipios, y teniendo en cuenta solo los que tienen 1.000 o mas parados, la mayor diferencia se registra en Eibar, donde la tasa de parados entre hombres es del 12,2% y la de mujeres asciende al 19,3%. Y, por su parte, las menores diferencias se dan en localidades más ligadas a los servicios como Zarautz -8,3% hombres y 11,4% mujeres- y Donostia (9,5% y 12,9%, respectivamente).

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