Diario Vasco

Bizkaia busca movilizar el ahorro de los particulares hacia las empresas

  • Aplicará deducciones fiscales del 15% en el IRPF y en el Impuesto de Patrimonio para aportaciones de entre 2.000 y 5.000 euros

La Diputación Foral de Bizkaia aspira a movilizar el dinero de los pequeños –y no tan pequeños– ahorradores de ese territorio para con él financiar proyectos innovadores de empresas locales. Para ello, y según anunció ayer el jefe del Ejecutivo foral, Unai Rementería, durante una conferencia en la sede de la patronal (Cebek), la institución tratará de levantar dos fondos de inversión independientes que, a la postre, permitan generar actividad y, con ella, empleo y riqueza. Lo novedoso de la fórmula elegida por la Hacienda vizcaína, que este año ha sufrido lo suyo pues la recaudación se ha alejado bastante de lo inicialmente previsto, es que quienes se animen a poner su dinero en ese intento de hacer país se beneficiarán de una deducción del 15% en su declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

La exención para quienes hagan su aportación desde la posición de grandes inversores se aplicará en el Impuesto sobre el Patrimonio; la Diputación vizcaína no aclaró en qué consistirá este último guiño fiscal a los más ricos, aunque fuentes conocedoras del proceso aseguran que en este caso la deducción no sería del 15% sino total.

Ese es el ‘caramelo’ que se ofrece a los ahorradores, que no es poco, en la fórmula ideada por un Unai Rementeria que, por ahora, viaja perfectamente solo, ya que su propuesta no ha causado más que curiosidad sin ningún ánimo de réplica inmediata en Gipuzkoa (que tiene activos sus propios programas de impulso a las empresas y de beneficios fiscales a la participación de los trabajadores en las mismas) y en Araba.

Según detalló Rementeria, el objetivo del llamado Depósito Innova –que se espera poner en marcha a comienzos de 2017– es reunir 100 millones de euros en un plazo de tres años de esos ahorradores vizcaínos que, por ejemplo, ya copan los límites que la legislación les impone para otros productos de ahorro. De esa cantidad, está previsto que el 80% lo capten las redes minoristas (las oficinas normales) de los bancos que colaboran en la iniciativa. Los 20 millones restantes llegarían de esos patrimonios más lustrosos, a través de la banca privada.

A partir de este punto, con el dinero, en este caso privado, ya en la mano, el programa es muy similar a otros muchos ya existentes en Euskadi; el último, el presentado la semana pasada por Laboral Kutxa (también por 100 millones) o hace menos de dos por Adegi, Elkargi y Geroa. El dinero servirá para financiar a las empresas que presenten programas de I+D suficientemente atractivos y viables.

Será a través de créditos a un coste del 2,1%. Elkargi avalará las operaciones con el apoyo del Fondo Europeo de Inversiones (el mismo que sustenta el plan de Laboral Kutxa) mediante su herramienta Innofin.

Rementería, que aspira a crear un ‘hub’ financiero que, de alguna manea, reviva el espíritu que se perdió al apagarse poco a poco aquel movimiento de ‘Bilbao Plaza Financiera’, explicó que su reto es convertir Bizkaia en «un ecosistema a medida» de las pequeñas y medianas empresas, en el que encuentren «financiación, profesionales, investigación, cercanía, colaboración, fiscalidad y también seguridad». «En una especie de Pymeland», añadió para, a continución, advertir que su gabinete «está dispuesto a innovar y arriesgar para que esto sea una realidad».

El segundo de los instrumentos anunciados por Rementeria, aún en construcción y que también guarda cierta similitud con el puesto en marcha en Gipuzkoa, cambia la segunda parte y convierte los préstamos ‘normales’ en participativos. Se trata de créditos (el objetivo son 120 millones) que pueden teminar traduciendo el dinero prestado en acciones de la compañía a la que se da soporte.

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