Diario Vasco

«Necesitamos un tejido empresarial fuerte para crear empleo de calidad»

El diputado de Hacienda y Finanzas, Jabier Larrañaga, en la terraza de la sede del fisco foral en San Sebastián.
El diputado de Hacienda y Finanzas, Jabier Larrañaga, en la terraza de la sede del fisco foral en San Sebastián. / UNANUE
  • Jabier Larrañaga, diputado de Hacienda y Finanzas de Gipuzkoa, apela a la continuidad como fórmula para asentar la recuperación económica

Hace siete meses y ante la proximidades de las elecciones el diputado de Hacienda y Finanzas, Jabier Larrañaga, temía un aluvión de promesas electorales de bajada de impuestos. Hace unas semanas, su 'jefe' directo, el diputado general, Markel Olano, admitió que «no se cierra» a un posible incremento de la presión fiscal. Así de rápido cambia el viento y así de veloz hay que adaptarse a las nuevas situaciones, explica. Con los nuevos presupuestos en el horno, todavía colea el desvío en la estimación recaudatoria para este ejercicio que se formalizó en el último Consejo Vasco de Finanzas. Un error en la previsión que dejará a Gipuzkoa a 96 millones de la recaudación esperada. Aunque es un desvío destacable, el territorio parece estar en mejor posición que sus vecinos.

-¿Ya han renovado las calculadoras y las bolas de cristal? Entre el recálculo del afloramiento del fraude de hace unos meses y el desvío continuo de la recaudación, entenderan que los ciudadanos sospechen.

-(Risas) Todavía no hemos encontrado la bola de cristal. Lo que está claro es que tenemos que estar muy atentos a la realidad, muy en contacto con ella, hablar mucho con nuestros clientes y tener cintura para ir adecuando las cifras. Lo que no podemos hacer es abstraernos y vivir una realidad que no es acorde. Más allá de ser un ejercicio de responsabilidad, es una obligación. En estos momentos, hemos revisado la previsión de 2016 y hemos realizado la nueva de 2017. La del próximo año es continuista, alineada con las previsiones de crecimiento. Este año hemos visto que julio fue muy malo para las empresas pero que fue tapado por un buen mes de agosto. En ese contacto continuo con empresas y sectores vemos que hay una pequeña incertidumbre que nos hace ser prudentes.

-Pero entenderán el recelo de la ciudadanía al ver que año tras año se yerra en las previsiones de recaudación. ¿Las estimaciones no se hacen bien, o se peca de optimismo?

-Yo creo que en 2015 fue la realidad la que nos corrigió con un hecho imprevisto -la bajada del precio del petróleo- que trastocó las previsiones. Debemos tener en cuenta que hacemos las estimaciones con mucha antelación y con mayor margen de error. La forma de hacer las previsiones no la podemos cambiar. No somos adivinos, debemos hacer los ejercicios con prudencia y cuando hay que retocar el cálculo porque surgen incertidumbres, no dudamos en hacerlo. Había muchas preguntas a principios de año sobre si se cumpliría o no el objetivo. En el primer semestre la línea era buena, pero en el segundo vemos que la situación ha cambiado. La evolución en general es positiva, el empleo ha crecido, los salarios también, pero no es lineal y tenemos que adecuar nuestro patrón a ello. No debemos olvidar que las economías avanzadas siguen cayendo. Que nuestros principales clientes como son Francia y Alemania crecerán poco.

-¿Ha habido autocrítica en el Consejo Vasco de Finanzas (CVF) por errar las previsiones en cerca de 500 millones de euros? ¿Por qué en febrero no se retocaron esas cifras?

-En febrero todavía la visibilidad que puedes tener es bastante limitada. Si el CVF fuera en julio... pero febrero es muy pronto.

-Esta vez parece que en la previsión de 2017 se apela más al realismo, con ingresos acordes al crecimiento.

-Ese es nuestro objetivo. Y es el mismo que teníamos también para este año. Pero un hecho puntual de la importancia cuantitativa del que hubo el año pasado te obliga a reaccionar.

-¿Cuál es la razón para que Gipuzkoa corrija a la baja su previsión de este ejercicio si hasta septiembre se encuentra un 4,7% por encima? Hablamos de que es un punto y medio por encima de la nueva previsión de cierre, que se sitúa en el 3,18%.

-En algunos aspectos que afectan a la recaudación también hay cierta estacionalidad. La más clara es la de las campañas pero también está la de las devoluciones de Sociedades, que se da de cara a fin de año. Las previsiones están hechas con el objetivo de cumplirlas y por eso la hemos situado en el 3,18%.

-Gipuzkoa ha presentado un FFFM histórico para 2017, el presupuesto crecerá por encima del 3%. En Bizkaia, por ejemplo, el presupuesto se va a reducir y los consistorios deben devolver este año más de 60 millones. ¿Son la envidia del patio de vecinos?

-Hablamos mucho entre territorios pero cada uno tiene su tejido y estructura. Nosotros no estamos para dar consejos, estamos para seguir trabajando. Creemos en un modelo y esperamos que los resultados vengan con esa continuidad. Hasta ahora no son malos pero como no tenemos bolas de cristal, solo encontramos la receta de trabajar a diario.

-Aunque, como dice, la fórmula parece que funciona, Olano apuntó hace unos días que no se cierra a una posible subida de impuestos para mejorar la recaudación. ¿Es un planteamiento real?

-Yo creo que una de las grandes potencialidades que debemos valorar es la estabilidad. Podemos ver las variaciones a nivel estatal, el tema de los pagos fraccionados es un buen ejemplo. En poco tiempo hay cambios que han generado modificaciones en las empresas porque alteran toda su planificación. Por contra, aquí uno de los aspectos que valoran las compañías es la estabilidad. Eso sí, no debemos confundir la estabilidad con no hacer nada y no seguir avanzando. Es una mejora continua. No estamos cerrados a nada, seguimos analizando la situación. Nos cuestionamos continuamente lo que hacemos y analizamos las opciones de mejora que tenemos. En estos momentos no tenemos nada cerrado pero hay un montón de líneas para cuestionarnos y ver qué podemos mejorar.

-La recaudación total del Impuesto de Sociedades caerá al mínimo histórico este año si se cumplen las previsiones. ¿Se va a convertir en residual el ingreso obtenido por este gravamen?

-En base a la recaudación total estamos en cifras de la media europea. Viendo los países que están por delante y por detrás, la foto es buena. En cambio, no es un mínimo histórico si vemos la cuota diferencial (la cuantía que ingresa Hacienda en la Campaña) desde que arrancó la crisis hasta hoy. Desde 2009 hasta ahora la cifra es la mayor y la Campaña de este año en comparación con el ejercicio anterior es muy buena. De hecho, a estas alturas vamos un 7% por encima en recaudación con respecto al año pasado en Sociedades y en cuota diferencial neta, un 27%. Es una señal que habla bien de la salud de nuestro tejido empresarial. Necesitamos un tejido industrial fuerte y saneado porque eso posibilitará que se cree el empleo de calidad y con ello seremos más ricos y tendremos la posibilidad de mantener el Estado de Bienestar.

-¿Cuál es la salud actual de las empresas y hasta cuándo se pueden declarar las pérdidas acumuladas durante la crisis?

-Cuando se habla de salud, tenemos que hacerlo empresa por empresa, no se puede hacer una evaluación en conjunto. Lo que necesitamos es que cada vez más empresas sean competitivas y amplíen sus mercados. En cuanto a las pérdidas, puedes ir compensándolas durante años, pero otra cosa es que se puedan soportar. Sostener pérdidas continuas es muy difícil y hay que ir aportando capital. Ahí se demuestra la importancia de la capitalización. Si en Gipuzkoa el tejido empresarial aguantó mejor el impacto de la crisis fue también gracias a que las compañías estaban bien capitalizadas. Necesitamos que la riqueza que se genere se quede en la empresa porque supone más inversión, más innovación y eso es lo que nos hace más fuertes.

-¿Cómo valoran la posible armonización del Impuesto de Sociedades que ha rescatado Europa?

-Estamos estudiando la información que nos llegó de Bruselas. Nosotros ya hemos incorporado en los últimos dos años prácticas europeas con este objetivo de seguir avanzando para que no existan diferencias entre países. En la medida en la que nos lleve a esa cuestión de reducir distorsiones, es una buena opción. Insisto en que estamos estudiando todos los aspectos, pero todo lo que sea alinearnos y caminar hacia un futuro con menos distorsiones siempre será positivo.

-El ayuntamiento de Zumarraga señaló esta semana que el agujero que deja Arcelor en ingresos se eleva por encima del millón de euros en sus cuentas. ¿Qué herida supone en elconjunto de Gipuzkoa? ¿De cuánto podríamos hablar?

-Se pueden hacer previsiones, pero para mi medirlo en euros me parece quedarnos en la parte más fácil. Son muchas familias, necesitamos mucho trabajo para darle la vuelta y nosotros nos hemos centrado en ese aspecto y no en el de medir el impacto para Hacienda. En el orden de prioridades, ese es el último. Lo primero es ver cómo poder generar más empleo para que el valle vuelva tomar energía. Yo no pienso dedicarle tiempo a medir en euros el impacto.

-Desde la publicación de la lista de morosos, ¿se ha obtenido algún rédito en cuanto al cobro de alguna deuda?

-No debemos pensar que las actuaciones empiezan desde el momento en el que se publica la lista...

-Pero no negará que el impacto para esas compañías o personas empieza cuando sale a la luz el listado.

-Sí, eso es cierto. Aquello que temían se ha cumplido. Pero esto es el resultado de muchas actuaciones en las que no conseguimos reintegrar esos importes. En algunos casos no se puede recuperar o es muy difícil porque son empresas en liquidación o liquidadas. El tiempo dirá si esta acción sirve, veremos si el éxito es mayor o no.

-Desde el sindicato Hiru se les reprocha que no se haga nada por recaudar 580 millones de euros anuales por el impuesto del gasoil (hidrocarburos) en Gipuzkoa. ¿Es correcta esa cuantía? ¿No hace nada la Hacienda foral?

-Es totalmente incorrecto lo que se comenta. Nosotros cada tres meses compensamos o regularizamos este impuesto. Creo que argumentaban que el impacto sería financiero. Pero es que cada tres meses, regularizamos. Y aun así, si rascamos un poco el impuesto de hidrocarburos, estamos por encima del límite de lo que podemos recaudar. Y el impacto, aun así, es muy residual. No sé si quedan para Diputación de Gipuzkoa menos de un euro de cada 100. Y con un efecto financiero de tres meses. Por esa vía en términos de recaudación y como efecto financiero, poco se puede hacer.

-Van a iniciar una campaña de información sobre la actualización del catastro a los propietarios de inmuebles. En el caso de las empresas, ¿creen que va tener un gran impacto en sus facturas del IBI esta actualización? En Bizkaia algunos informes indican que en ciertos casos la factura a abonar podría triplicarse.

-Ahí el punto de partida es muy distinto. La normativa establece que hay que actualizarla cada ocho años y aquí lo estamos actualizando por primera vez desde 2001. Hay que adecuar los activos a precios de mercado y en Bizkaia la última actualización la hicieron en 1984. Por eso, el punto de partida es completamente distinto. Aquí hay de todo, en unos sitios sube y en otros baja. A veces nos acordamos solo del que tiene que pagar más porque le supone un esfuerzo, pero no lo hacemos del que ha estado pagando de más durante estos años cuando tenía un patrimonio inferior.

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