Diario Vasco

La nueva Gamesa apuesta por su ADN guipuzcoano

El presidente de Gamesa, Ignacio Martín, junto a la estadounidense, Lisa Davis, responsable del negocio eólico de Siemens.
El presidente de Gamesa, Ignacio Martín, junto a la estadounidense, Lisa Davis, responsable del negocio eólico de Siemens. / JORDI ALEMANY
  • Ignacio Martín destaca que la fusión con el negocio eólico de Siemens abre un mundo de nuevas oportunidades a los proveedores que hoy trabajan con la firma

Se cumplió el guion y los accionistas de Gamesa dieron ayer su visto bueno a la fusión de la compañía con el negocio eólico de Siemens; una alianza de fuerte contenido industrial y entre iguales, defendió el presidente y consejero delegado de la firma vasca, el donostiarra Ignacio Martín, quien pilotará inicialmente la nueva compañía, que mantendrá su sede en Euskadi. Una nueva compañía con enorme potencia de tiro y presencia global que jugará en la élite mundial del negocio gracias a la enorme complementariedad de sus 'padres', tanto en mercados como en productos.

Los propietarios de Gamesa dieron también luz verde al pago (se realizará cuando se complete la entente) de un dividendo extraordinario de 1.047 millones. Dinero que provendrá de una aportación de la alemana a la operación. También se aprobó la ampliación del consejo de administración de doce a trece miembros y la entrada en el mismo de varios nuevos consejeros; entre ellos, Rosa García, responsable de Siemens en España y quien se perfila como futura presidenta no ejecutiva de la empresa.

Ignacio Martín, que junto a Lisa Davis (miembro del consejo director de Siemens y también nueva consejera de Gamesa) subrayó que la alianza «supone una ventana de oportunidad para los actuales proveedores de Gamesa», insistió en que, «siempre bajo condiciones de competitividad», la fusión abre un mundo de posibilidades a las pequeñas y medianas industrias que trabajan hoy para la firma vasca. «No es ninguna amenaza», insistió el directivo. Cabe recordar que la empresa compra al año 450 millones de euros a suministradores vascas, de los que 100 millones corresponden a compañías guipuzcoanas.

Reconoció Martín que la fusión incluye un acuerdo estratégico de suministro con Siemens «al igual que existen ya con otros», dijo, y destacó que ese pacto «establece un marco garantizado de términos competitivos preservando el acceso a otros proveedores». «El volumen al que los proveedores de Gamesa pueden acceder no se verá reducido», sentenció. También hubo un mensaje de tranquilidad a los empleados, a los que agradeció su esfuerzo de los últimos años y a los que planteó que la fusión supone «una oportunidad para todos».

En su intervención ante los accionistas (estaba presente o representado casi el 58% del capital), el ejecutivo puso el foco en el futuro que espera a Gamesa ante su 'matrimonio' con Siemens, pero también dedicó unos minutos para recordar que en los últimos cuatro ejercicios (tiempo que coincide con su presencia en la compañía), la firma ha renacido de sus cenizas, pasando de una situación muy complicada a una posición envidiable. No en vano, desveló, las acciones se han revalorizado en ese tiempo más de un 2.000% frente al 52% de la media del sector. La receta de ese éxito la resumió en trabajo, esfuerzo de los ejecutivos y de la plantilla y una pizca de audacia. Tras batir antes de tiempo los planes estratégicos y los retos que se fueron planteando, ese giro hacia el éxito se resume en una frase: «ya no hablábamos de deuda financiera neta, sino de generación de caja operativa y de rentabilidad».

«No olvidemos de donde venimos, ni dónde han estado las bases de nuestro éxito», añadió. «El ADN de Gamesa, nuestra forma de hacer empresas y de abordar nuestra actividad, constituyen una de las bases de futuro», explicó.

Estilo propio

Lo cierto es que Martín, empeñado en trabajar siempre con las 'luces largas' le ha dado la vuelta a la empresa, que hoy tiene presencia en 55 países y cuenta con 8.000 empleados, dentro de una firma con 26 GW de potencia instalados por el mundo. «La forma de hacer guipuzcoana ha ayudado a que esto sucediera, y ese carácter también se mantendrá ahora en la nueva Gamesa, tras la fusión con Siemens», declaró Martín a DV.

El ejecutivo, de la misma forma que Davis, insistió en que la clave de la alianza (en la que alemana controlará un 59% y Gamesa, un 41%, dentro del cual Iberdrola detentará un 8%) es, ante todo, que una y otra firma encajan como un puzzle.

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