Diario Vasco

Los accionistas de Gamesa votan hoy la fusión con el negocio eólico de Siemens

  • La operación alumbrará un gigante mundial gracias a la enorme complementariedad de activos y mercados de las dos compañías

Gamesa comienza a dibujar hoy su futuro. Un horizonte que se presenta plagado de desafíos y de oportunidades, también para sus proveedores, entre los que destacan muchos afincados en el País Vasco. La firma pilotada por el donostiarra Ignacio Martín someterá a la votación de sus accionistas la operación de fusión por absorción de la actividad eólica de Siemens, un movimiento que dejará en manos de la multinacional con sede en Múnich el 59% de la suma de ambas firmas frente al 41% que controlará la firma vasca.

La nueva compañía nacerá con nada menos que 69 GW de potencia instalada en todo el mundo, una cartera de pedidos cuyo valor supera los 20.000 millones de euros, unos ingresos de cerca de 9.300 millones de euros y un Ebit (un beneficio bruto) ajustado de 839 millones, según los datos calculados por los dos protagonistas de la alianza (con actividades y mercados muy complementarios) en base a los datos oficiales de ambos entre marzo de 2015 y el mismo mes de este año. Del mismo modo, las estimaciones planteadas hasta ahora cifran en 230 millones de euros anuales las sinergias de la integración en términos de ese Ebit cuatro años después de la puesta en marcha. Los planes pasan por que ese arranque efectivo llegue en el primer trimestre del próximo ejercicio.

Reconocimiento

«La fusión con Siemens es un reconocimiento al trabajo realizado por la compañía en los últimos años y una confirmación de nuestra apuesta por la creación de valor a largo plazo, mediante la generación de sinergias significativas», ha afirmado Ignacio Martín.

El ejecutivo ha subrayado que la operación es una fusión «entre iguales» y se ha esmerado en lanzar un mensaje de tranquilidad a los proveedores (Gamesa compra 100 millones de euros al año a empresas guipuzcoanas y 450 a firmas de Euskadi) ante el hecho de que, como consta en los contratos de fusión, Siemenes se haya garantizado la condición de proveedor «estratégico» de la eólica vasca.

Siemens consolidará en sus cuentas la nueva empresa en virtud de ese 59% de control, pero la firma resultante tendrá su domicilio social y sus oficinas centrales en España, que albergará también el centro de operaciones del negocio 'onshore' (los molinillos ubicados en tierra). El cuartel general de la actividad 'offshore' (en el mar) se repartirá entre Hamburgo y la ciudad danesa de Vejle.

El guión está prácticamente escrito y nadie espera sorpresas para que los actuales propietarios de la compañía con sede en Zamudio otorguen su visto bueno a una alianza gestada y trabajada durante meses y que alumbrará un verdadero gigante mundial en el sector.

Iberdrola, primer accionista de Gamesa con un 19,7% del capital, ya ha comprometido su apoyo a la fusión, en la que, una vez completada, contará con un 8,1% del total de las acciones.

Aún así, la junta general de accionistas convocada para hoy someterá también a votación la aprobación de un dividendo, de nuevo extraordinario y en efectivo, que ascenderá a 3,5976 euros brutos por cada título con derecho a percibirlo. Una 'alegría' para los actuales accionistas que camina en paralelo al compromiso de Siemens de inyectar a los fondos propios de su filial eólica hasta 1.047 millones de euros, los mismos a los que asciende ese dididendo especial si se le suma el ordinario, ya abonado por Gamesa a sus socios.

Ese pago en efectivo representa una prima (un sobreprecio) del 26% respecto al valor de cada título de Gamesa al cierre de la jornada del pasado 28 de enero, que fue toamda como referencia para fusión.

A la espera de que todo concluya hoy según lo previsto, sólo quedará un obstáculo, más formal que otra cosa, como es la dispensa a Siemenes por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de la obligación de lanzar una Oferta Pública de Adquisición de acciones (OPA) por el 100% de la firma vasca. Otro escollo al que nadie teme, pues existen precedentes de ese tipo de 'permisos' cuando, como es el caso, no se persigue la toma de control sino la creación de una nueva compañía.

En la práctica, la operación se llevará a cabo mediante una ampliación de capital de Gamesa de casi 402 millones de títulos (a un valor nominal de 0,17 euros cada uno) que irán a parar a Siemens Wind Power Parent, que aporta sus activos. La junta nombrará también a varios consejeros, entre los que se cuentan, por ejemplo, Rosa García ('número uno' de Siemens en España), Lisa Davis o Mariel Von Schumann.

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