Diario Vasco

Miguel Ángel Franco: «Solo estando muy cerca, las empresas y los empresarios confían en un banco»

Miguel Ángel Franco, director de la Territorial Norte de Popular, con el Kursaal al fondo.
Miguel Ángel Franco, director de la Territorial Norte de Popular, con el Kursaal al fondo. / MIKEL FRAILE
  • El ejecutivo destaca la «mayor cultura financiera» de Euskadi y subraya la apuesta de la entidad por las pymes, también por las más innovadoras

Miguel Ángel Franco, subdirector general del Grupo Banco Popular, acaba de tomar las riendas de la territorial Norte de la entidad, en el marco de la reorganización puesta en marcha por el nuevo consejero delegado, Pedro Larena. Este sevillano de Utrera, casado y padre de dos hijos, alaba la cultura financiera del País Vasco -dice que es más sencillo trabajar aquí por esa razón- y se ha conjurado para aprovechar el ADN de Popular, reconocido como un banco de pymes, para acercarse aún más a las empresas; también a las innovadoras.

-Acaba de reponsabilizarse de toda la zona norte de Popular. ¿Qué potencia de tiro tiene el banco en Euskadi y qué planes u objetivos se ha marcado?

-Mi responsabilidad abarca los tres territorios históricos y otras 16 provincias; desde Castilla y León hasta Aragón, pasando por Asturias, Cantabria, Navarra y La Rioja. En el País Vasco contamos con 449 empleados, repartidos en 68 oficinas, y tenemos a día de hoy 116.148 clientes, de los que el 24% son pymes, autónomos y comercios. Nuestra penetración en el segmento de empresas aquí es del 17,2% y la cuota de mercado global, del 4%, pero queremos mejorar ambas variables. El objetivo es llevar ese 4% hasta el 7%, que es la media estatal. Pero la cuota no es nunca una obsesión, ha de ser una consecuencia del buen hacer del banco.

-Con los tipos de interés por el suelo es muy difícil ganar dinero en banca. ¿Es ese el mayor reto?

-Sí. El mayor reto, que es de todo el sistema, es la falta de rentabilidad por esos bajos tipos de interés, que creo que perdurarán unos dos años y a los que nos tenemos que acostumbrar. Afortunadamente, Popular se defiende muy bien, puesto que tiene el mejor margen de intereses en términos de rentabilidad de toda la banca española, fruto de una cercanía al cliente que nos permite cobrar un poquito más pero también vincular más.

-¿Hay algún segmento en el que quiera usted echar el resto?

-Bueno, las pymes están en el ADN del banco y es donde tenemos que seguir centrándonos. A pesar de que tenemos una cuota alta, queremos mejorar. Nos estamos centrando en la segmentación por negocios especializados, como el factoring o el confirming. Queremos a las empresas, pero también a los empresarios, a los que ofrecemos nuestra banca privada. El conjunto es lo que da mayor rentabilidad.

-¿Van a ser más agresivos que hasta ahora?

-La agresividad se traduce en cercanía. Solo estando muy cerca, las empresas y los empresarios confían sus planes a un banco. Y nosotros entendemos a los empresarios y les hemos apoyado y acompañado en lo más duro de la crisis, lo que ha creado fidelidad en el cliente. Apostamos por la empresa vasca en general y por la guipuzcoana en particular.

-En el País Vasco existe una profunda cultura financiera. ¿Esto hace más sencillo o más complicado trabajar aquí?

-Más sencillo. Puede que en términos de competencia sea más complicado, pero siempre es preferible hablar con clientes que tengan cultura financiera. La empresa vasca tiene menos mora y está mucho más internacionalizada y diversificada, y eso es también un plus, puesto que hace muy atractivo trabajar con ella. Por eso hay tanta competencia.

-¿Con esa competencia tan alta cómo pueden, como dice, cobrar un poquito más caro?

-Nosotros tenemos que competir, pero con nuestro hecho diferencial por delante, no sólo en precio. Esa diferencia es la que viene de la calidad y el asesoramiento que damos. Rentabilidad, eficiencia y solvencia, eso es Popular. No somos un banco que tiremos precios. Hay que competir, pero no sólo en precio. Somos un banco bastante plano, y las oficinas y las territoriales tenemos un amplio nivel de atribuciones. En los ocho primeros meses de este año hemos crecido en 450 millones en crédito nuevo en Euskadi, de los que 200 han sido en Gipuzkoa. Es la misma cifra que en los diez primeros meses de 2015.

-¿Cómo van a compaginar la transformación digital que propugnan con esa cercanía que defienden?

-Pues haciéndolas compatibles, y trabajando mucho con el cliente a pie de calle, en su empresa y en las oficinas. El 'on line' está pensado más para determinado público entre el cliente particular; es un complemento más, pero hoy la principal fuente de ingresos viene de las sucursales.

-¿Aprecian mejoría en la economía del País Vasco?

-Sí, claramente, sí. Los números son mejores. Hay más creación de empresas y las que están son más fuertes; esa es la mejor muestra de que la recuperación es sólida y ha llegado con fuerza.

-No hay que temer, entonces...

-Bueno, es sólida, pero deseamos que se conforme un Gobierno estable que dé certidumbre a los empresarios para invertir. Y que el Ejecutivo que surja siga apostando por la recuperación, claro. Hipotéticamente, si se hicieran las cosas mal se podría volver atrás.

-Dice su presidente, Ángel Ron, que «la regulación debe favorecer la financiación a las pymes». ¿Son las normas las que frenan los créditos?

-La regulación, en términos de provisiones y de consumo de capital, es mucho más exigente para las pymes que para empresas más grandes, lo que encarece el crédito. No parece que tenga mucho sentido esa penalización si queremos apostar por el emprendimiento y los jóvenes empresarios.

-¿Tienen el mismo problema sus competidores continentales?

-Es un mal común, pero aquí hay muchas más pymes, de las que depende el grueso del empleo.

-¿Se apretó en exceso a la banca española mientras otras entidades europeas afrontaron reglas de juego más laxas?

-La banca española hizo sus deberes, cosa que no sucedió en algunos países en los que ahora vemos cosas, como en Italia o en alguna entidad del norte, que está atravesando dificultades. Insisto, la banca española está capitalizada y preparada para esta etapa, no exenta de dificultades.

-Popular tiene abierto un ajuste de personal de cerca de 2.900 personas junto al cierre de 300 oficinas en toda España. ¿Por qué?

-El ajuste está aprobado en el plan de negocio que se hizo con la ampliación de capital (2.500 millones de euros el pasado mes de mayo). Con él queremos adecuarnos a la nueva realidad del mercado y preparar al banco para el futuro, siempre de forma consensuada con la representación de los trabajadores. Con responsabilidad y sensibilidad. No somos los primeros que hacemos esto. Es una vuelta a la eficiencia y a la rentabilidad medianmte una estructura adecuada. Es totalmente necesario.

-¿Cómo será ese recorte en el País Vasco? ¿Y en Gipuzkoa?

-Será algo inferior a la media, porque queremos apostar por Euskadi y porque aquí hay un negocio atractivo para el banco. Cerraremos diez sucursales de las que sólo una es guipuzcoana; en concreto, la del número 12 de la calle Getaria de San Sebastián. La plantilla se integrará en otra oficina.

-¿Y el dividendo? La acción está sufiendo muchísimo en Bolsa...

-El dividendo volverá en 2017 y tenemos el compromiso de que en 2018 sea en metálico y del 40% del beneficio, como mínimo. También vamos a reducir los activos no productivos en 15.000 millones de aquí a finales de 2018. Cuando se cumplan los hitos de nuestro plan y desaparezca la incertidumbre política, la acción de Popular se recuperará.

-¿Qué papel querría jugar Popular en el siguiente capítulo de la reestructuración del sector?

-Nosotros tenemos una política de crecimiento orgánico y estamos abiertos a estudiar esa consolidación que se va a producir, siempre y cuando se lidere el posible movimiento y sea rentable para el accionista.

-¿Entiendo, entonces, que en ningún caso se dejarían absorber?

-En ningún caso. Nuestro plan nos hará mucho más fuertes.

-¿Qué le parece el proyecto de absorción de BMN por Bankia, antes de que el segundo haya devuelto todas las ayudas recibidas?

-No opinamos sobre este asunto.

-Dice usted que San Sebastián es la capital vasca en innovación. ¿Qué tiene el Popular para ofrecer a las empresas innovadoras?

-Hacemos trajes a medida. Tenemos productos para este tipo de empresas, con las que nos sentimos muy cómodos. También tenemos acuerdos con el Gobierno Vasco, Elkargi, Oinarri, Innobasque o el clúster Gaia. Y lo de San Sebastián, es así. Aquí hay un 42,6% de firmas innovadoras, siete puntos más que en Vitoria o Bilbao.

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