Diario Vasco
Un trabajador en la planta de Garagarza tras retomar esta la actividad a finales de 2014.
Un trabajador en la planta de Garagarza tras retomar esta la actividad a finales de 2014. / F. MORQUECHO

Fagor CNA paraliza la producción en Garagarza al tener cubierta la demanda para este año

  • La medida afecta a la fabricación de lavadoras y cocción, que emplea a algo más de 200 trabajadores

  • Se aplicará un ERE que durará hasta final de año, pero se garantiza el 100% del sueldo y los trabajadores realizarán durante ese periodo cursos de reciclaje

La planta de Edesa Industrial de Garagarza (Arrasate) suspenderá temporalmente su actividad para «adecuar las capacidades productivas de la compañía a los requerimientos del mercado y al stock presupuestado». Así lo comunicó ayer mediante nota de prensa Fagor CNA, la empresa catalana que fue elegida adjudicataria en el concurso de acreedores de la firma de Mondragón.

La medida supondrá aplicar un ERE que durará hasta final del presente año. La dirección ya ha comunicado al comité de empresa su decisión. El viernes se reunirán para concretar los pasos a dar. Las plantas de Eskoriatza, Basauri y Geyser (Arrasate) mantendrán la producción prevista.

El director general de Fagor CNA, Francisco Martín, explicó ayer a este periódico que no será un ERE traumático. Los afectados percibirán la totalidad del sueldo y se respetarán las vacaciones. Los trabajadores realizarán cursos de reciclaje profesional durante el periodo de duración del ERE temporal. Martín no precisó a cuántos empleados se aplicará el ERE, porque dependerá de la marcha de las ventas. En Garagarza existen dos líneas de producción, cocción-placas y lavado. El ERE será flexible, adaptándose a los pedidos. Algunas fuentes consultadas indican que la medida repercutirá en 218 trabajadores.

Francisco Martín recalca que se trata de un ajuste temporal para adecuar el stock de productos a la nueva realidad consolidada de la empresa y que, por tanto, no es consecuencia de una mala situación económica. «Cuando iniciamos la producción se vio conveniente disponer de un amplio stock para disponer de la cobertura suficiente y así atender a todos los frentes. En esa primera fase de arranque es normal disponer de un stock elevado, dada la incertidumbre sobre la demanda real».

Martín explica que la compañía decidió el mes pasado adecuar las existencias almacenadas a un nivel que responda a las necesidades reales. «Esta medida implica que hemos alcanzado una fase de plena normalidad en la que no se justifica tener stocks más elevados de lo necesario. Por tanto, la suspensión de la actividad es coyuntural, hasta alcanzar el nivel preciso, objetivo que se logrará a finales de este año. Acto seguido, se recuperará la actividad con total normalidad». Edesa Industrial trabaja en una nueva gama de productos de línea blanca que se lanzará al mercado en la primavera del próximo año.

Objetivos

A finales de 2015, cuando CNA Fagor celebró su primer año de actividad, el director general marcó como objetivo para 2016 una facturación de 168 millones de euros. Ayer, admitió que este objetivo no se cumplirá. «La nueva estimación fija 140 millones de ventas, una pequeña desviación. Si tenemos en cuenta que veníamos de facturar 100 millones, se puede apreciar que el crecimiento ha sido muy notable».

En la nota difundida ayer, se afirma que las ventas de Edesa Industrial «se consolidan con cifras de crecimiento por encima del 58% en 2016 en el mercado doméstico y del 64% en el internacional».

Estos comunicados de la compañía no han impedido la existencia de un permanente runrún que alerta sobre la mala situación de la firma. Su director general admite que sobre Fagor «existe una cierta hipersensibilidad», pero asegura que la línea es ascendente. «Era un proyecto con múltiples elementos de incertidumbre y de dificultad a la hora de anticipar el escenario con el que nos íbamos a encontrar. Este es cambiante y nos obliga a redefinir planteamientos en varios frentes, pero hay una realidad que debemos tomar como referencia, los crecimientos de la empresa son notables, siguen dando señales inequívocas, tanto en el mercado nacional como internacional, de que estamos creciendo a muy buena velocidad».

Martín recalca que se aprecia «un despegue y recuperación del negocio muy claro, aunque es verdad que la velocidad para cumplir los objetivos es algo más lenta de lo previsto y obliga a hacer los ajustes coyunturales y tácticos pertinentes. Son las dificultades propias de gestionar el escenario incierto en el que estamos, pero no cabe duda de que el proyecto está creciendo. El año que viene apunta a un alza del 40%».

Por lo que se refiere al empleo, el director general explica que se irá adecuando a la demanda, lo que conllevará reducir o aumentar los trabajadores en las líneas productivas con flexibilidad. No obstante, en el cómputo global, la previsión es aumentar la plantilla.

Edesa Industrial también anunció ayer que trabaja en un plan estratégico de alianzas para el crecimiento de la compañía. Martín no quiso ser más explícito. «Hay varias opciones. Nos han planteado colaborar en el plano comercial e industrial. Las estamos analizando, pero es prematuro adelantar nada».

Fagor CNA reinició la actividad de la extinta cooperativa en noviembre de 2014, tras ser elegida beneficiaria en el concurso de acreedores de la firma de Mondragón. La catalana ofreció 48,5 millones de euros y prometió 705 empleos en el primer año de actividad y una facturación de 168 millones. Ninguno de los dos objetivos se cumplieron a cierre del primer ejercicio al completo lo que obligó a la empresa a reconsiderar sus planes al producirse un despegue productivo algo más lento de lo esperado. Así las cosas, el primer curso completo de Edesa Industrial (2015) se cerró con una facturación que rondaba los 100 millones de euros y con una plantilla de 450 personas en Arrasate, Bergara, Eskoriatza y Basauri.

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