Diario Vasco

Las empresas vascas se declaran por fin en un entorno de estabilidad y recuperación

Pascal Gómez (SEA), Eduardo Aréchaga y Roberto Larrañaga (Confebask), junto a Iñaki Garcinuño (Cebek) y Pello Guibelalde (Adegi).
Pascal Gómez (SEA), Eduardo Aréchaga y Roberto Larrañaga (Confebask), junto a Iñaki Garcinuño (Cebek) y Pello Guibelalde (Adegi). / M. CECILIO
  • Un informe elaborado por Laboral Kutxa que analiza la confianza de las firmas revela menos miedo y euforia, mientras crece la normalidad

El suelo aún se mueve para muchos y la crisis se ha llevado demasiado para caer en ninguna complacencia, pero la recuperación económica en Euskadi también es evidente (incluso en términos de una recuperación pausada del muchísimo empleo perdido). Es desde ese punto de partida desde donde se puede analizar el último trabajo sobre el Índice de Confianza Empresarial que elabora cada trimestre el Servicio de Estudios de Laboral Kutxa. Un trabajo dado a conocer ayer y que, más allá de los números o del mensaje lanzado por la institución financiera de que mejora la confianza en términos generales, que lo hace, aunque de forma casi inapreciable, lo que revela muy a las claras es que, por fin, crece la normalidad, la estabilidad, la seguridad.

Lo novedoso e importante al mismo tiempo es que que cuando se les pregunta a los empresarios por la marcha de sus compañías y por las previsiones que manejan (en este caso para el cuarto trimestre del presente ejercicio), lo que impera es aquello de «todo parece que seguirá igual». No es poco.

Ese tramo intemedio de percepción (lejos de los optimistas natos y de los pesimistas impenitentes) es el que crece en todos los aspectos tratados en el análisis, bien sea la marcha en general de la empresa como las ventas, el empleo, los precios, los pagos, la financiación... Todo tiende a normalizarse, lo que tiene un enorme valor. Si algo necesita estabilidad y certidumbre es la empresa, que sólo así puede plantearse crecer, invertir o, en su caso, crear empleo.

Para muestra, un botón. Cuando se les pregunta a las empresas del País Vasco qué expectativas tienen en relación al entorno económico, el 66,5% de ellas responde que la situación «se mantendrá igual». Ese porcentaje era del 63,9% hace tres meses. De la misma forma, el 16,5% de los consultados prevé una mejoría de la situación (16,8% en la encuesta realizada en el mes de junio) y el restante 17% contesta que el panorama empeorará (los pesimistas eran el 19,3% hace ahora tres meses).

¿Qué ha sucedido? Pues que se apagan los extremos (por arriba y por abajo de la normalidad) y crecen las respuestas que mejor transmiten que se sale, poco a poco y con paso relativamente firme, de la crisis. El mensaje que esconden los datos del Índice de Confianza Empresarial de Laboral Kutxa coincide con el que revelado recientemente en la Encuesta de Coyuntura Económica realizada por la patronal guipuzcoana (Adegi). Así las cosas, se confirma que esa estabilidad detectada en el territorio se vive en el conjunto de la comunidad autónoma. El trabajo de la institución presidida por Txomin García repasa también aspectos como las previsiones de facturación, que en el 62,4% de los casos parecen estabilizarse. Casi un 30% de los consultados cree que las ventas mejorarán, y el 7,9% apuesta por una caída, cuando los pesimistas eran un 12,9% hace sólo cuatro meses.

La rentabilidad, que tanto preocupa a los empresarios, según afirmó la patronal guipuzcoana, ofrece el mismo esquema: sube el mantenimiento y bajan las caídas y las subidas esperadas. Lo mismo sucede con la inversión y con el empleo, sobre el que el 77,3% de las respuestas se inclinan por el mantenimiento; el 16,8%, por el aumento (en junio era el 20,4%) y el 5,9% por los recortes (un 7,5% en la última encuesta). El índice general de confianza pasa del 55 al 55,1. Laboral Kutxa también ha consultado a las empresas por el Brexit, y, curiosamente, el 83% cree que será malo para Euskadi pero sólo un 2% lo entiende como un peligro para su compañía.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate