Diario Vasco

Dan por finalizada la campaña del bonito ante el «cierre provisional» decretado por el Ministerio

Los arrastreros pelágicos de Francia e Irlanda se han acercado al Cantábrico a por bonito.
Los arrastreros pelágicos de Francia e Irlanda se han acercado al Cantábrico a por bonito. / JOSÉ PINO
  • Propondrán establecer un censo de barcos y un reparto de la cuota en base a derechos históricos para controlar la pesca de túnidos

Los arrantzales vascos dan prácticamente por finalizada la campaña del bonito después de que el Ministerio de Agricultura decretara un «cierre provisional y precautorio» a partir del próximo miércoles con la intención de realizar un recuento de las capturas en base a las declaraciones de desembarque y de las notas de venta de la flota.

Para una gran mayoría de los patrones de la flota vasca, la costera concluirá la próxima semana, ya que no tienen intención de volver a la mar tras regresar a puerto el miércoles. Consideran que la medida del Ministerio refleja que la cuota estará agotada, según señalaba el presidente de la Cofradía de Hondarribia, Norberto Emazabel, muy molesto por la forma en la que se llevó a cabo el anuncio del cierre, sin previo aviso. Una medida, explica, que provocará grandes pérdidas a los arrantzales, ya que se habían aprovisionado de víveres, hielo y gasoil, ante la expectativa de permanecer más tiempo en la mar. Emazabel recuerda que hay barcos que están trabajando a 200 millas. «No les sentará nadie bien regresar a puerto».

Los arrantzales empiezan a pensar ya en la próxima campaña, y consideran que habrá que adoptar nueva medidas para un mejor reparto de la cuota, máxime teniendo en cuenta que es previsible una reducción de los topes de captura para España por parte de la Unión Europea. Este año, la cuota era de 15.000 toneladas.

Aunque todavía no han consensuado las propuesteas, el presidente de la Cofradía de Hondarribia plantea que se realice un censo de barcos para determinar quiénes pueden pescar bonito. Explica que en los últimos años muchos volanteros gallegos y barcos pequeños que pescaban caballa y merluza, ante el descenso de capturas estas especies, han logrado permisos para pescar bonito.

Igualmente, los arrantzales solicitarán un reparto de la cuota en función de los derechos históricos, de tal manera que flotas que se han incorporado ahora no podrán pescar el mismo volumen de pescado que un barco que lleva haciéndolo muchos años. «En los meses más álgidos de costera nos juntamos cerca de 300 barcos. Si no adoptamos un reparto en función de los derechos históricos, la cuota estará agotada para el mes de agosto», remarca Emazabel.

Control a los arrastreros

Los arrantzales vascos también van a exigir un mayor control en la mar ante la presencia de arrastreros pelágicos de Irlanda y Francia. «Estos barcos han hecho verdaderos estragos. Les hemos visto devolver al mar bonito pequeño, además de patudo, y están haciendo un grave daño al recurso. No podemos entender que se les permita descartes de especies del 7%». Nunca se había detectado una presencia tan importante de arrastreros pelágicos de Francia y de Irlanda cerca de nuestra costa para pescar bonito. En concreto, se han contabilizado treinta arrastreros pelágicos franceses y seis irlandeses frente al Cantábrico este verano. «En un principio faenaron en la costa vasca y después se trasladaron a Galicia», explica Emazabel. El pasado año Irlanda facturó 6,4 millones de euros. Además, sus exportaciones tienen como destino mayoritario el mercado español.

Otro problema que se suscita es que la flota del Cantábrico tiene la obligatoriedad de usar el AIS, un mecanismo de control de la UE para conocer la localización de los buques, lo que es aprovechado por otras flotas para saber dónde está el bonito.

Ante el inminente final de la pesca del bonito, los arrantzales sólo tiene como única alternativa la captura de atún rojo, cuya cuota no está consumida. Los 48 barcos que tienen permiso para esta especie pueden pescar 17.000 kilos por barco.

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