Diario Vasco

La CEOE ve bien la subida salarial pedida por Draghi, pero si se rebajan las cotizaciones sociales

  • La patronal pedirá moderación salarial y señala que si alguien plantea un incremento del 4% «es que no se quiere sentar en la mesa»

La recomendación de Mario Draghi de que los salarios crezcan, un misil en la línea de flotación de quienes siguen apostando por la austeridad, ha provocado el previsible revuelo. Como era de esperar, la patronal se ha mostrado diplomáticamente distante, los sindicatos han acogido con alborozo las palabras del presidente del BCE y el Gobierno se ha puesto de perfil.

El vicepresidente de la CEOE, Antonio Garamendi, respondió a Draghi que la petición de incrementar los salarios le parece «muy bien», porque conllevaría un aumento del consumo. Ahora bien, supeditó dicho incremento a la supresión de las cotizaciones sociales que, según concretó, son un 30% superiores a la media de los países europeos. «Nos pegaron una subida del 20% o del 30% de los costes laborales», recordó Garamendi, en referencia a cuando se fijó la obligación de cotizar por los vales de comida y el transporte.

El dirigente de la patronal señaló que «el trabajador ve lo que le llega a casa, pero el empresario lo que le cuesta y hasta dónde puede llegar». En esta línea, enfatizó que «muchas» empresas todavía están compensando las pérdidas derivadas de la crisis. «El famoso empresario de puro y tirantes ha dejado de existir hace mucho tiempo».

Negociación

En consecuencia, avanzó que la patronal trabajará por la moderación salarial en la comisión de seguimiento del III Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. Garamendi recordó que el crecimiento salarial en los últimos doce años ha sido del 6%, sumando la subida de los sueldos y la inflación negativa. Por tanto, insistió en que desde la patronal pedirán moderación salarial y adelantó que un incremento del 4%, como podría llegar a plantearse desde los sindicatos, es una «exageración» e «irrealizable». «Si se va a hablar del 4% es que directamente alguien no se quiere sentar en la mesa. Voy a defender la moderación salarial, es la base y baza por la que las exportaciones están funcionando», subrayó. En cualquier caso, matizó que las variaciones salariales también dependerán de cada sector específico, ya que habrá «algunos donde posiblemente pueda haber un ajuste mayor y otros menor».

La petición de Draghi supone munición para los sindicatos y no tardaron en aprovecharla. El secretario general de la UGT, Pepe Álvarez, contestó a la patronal que «moderación salarial no es congelación, sino repartir parte de los beneficios». Álvarez subrayó que la mejora del poder adquisitivo era una reivindicación que «hasta ahora tenía mucha fuerza», pero que ésta se ha incrementado tras sumarse el presidente del BCE a esta demanda.

El Gobierno miró hacia otra parte. La ministra de Empleo, Fátima Báñez, se limitó a decir que las palabras de Draghi se dirigen a los interlocutores sociales. «Los salarios en España se deciden en la negociación colectiva entre los representantes de los sindicatos y la patronal», indicó la ministra.