Diario Vasco

Las EPSV pierden un 4% de aportaciones este año

Las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) de Euskadi presentaron ayer a través de la federación que las agrupa sus principales números de los primeros seis meses del presente ejercicio. Una fotografía que revela, por un lado, la enorme potencia de tiro de estas entidades (a las que en los últimos meses, incluso desde el Gobierno Vasco, se ha señalado como posibles inversores en las empresas de Euskadi a cambio de una rentabilidad), con un patrimonio que superó por vez primera los 23.000 millones de euros. Eso supone que en junio las EPSV contaban con 800 millones más de colchón que un año antes. Se dice pronto, pero ese monto supone más del 34% del Producto Interior Bruto (PIB) de Euskadi, lo que casi cuadriplica lo que acumulan de forma conjunta todos los sistemas del Estado (9,5%) y se sitúa cerca de la media de la Unión Europea a quince miembros, que está en el 34,7%.

Aún así, reconoció la Federación, la ratio vasca está lejos de las que lucen los países desarrollados, que van del 49% al 164%. Como ejemplo se puede recordar el 84,4% del PIB que ofrecen de media los países de la OCDE. Este mensaje no es sino una advertencia de que aunque a años luz de España, las EPSV pueden y tienen vocación de crecer aún más.

De otra parte, la Federación trasladó una cierta sensación de inquietud a medio o largo plazo al reconocer que las cuotas o aportaciones de los partícipes a fecha 30 de junio se sitúan por encima de los 268 millones de euros, lo que significa un descenso del 4,24% interanual.

¿Por qué caen esas aportaciones? Según la organización, la causa de la merma hay que buscarla en la ausencia de la incorporación de nuevos colectivos significativos al sistema o en los efectos de la crisis.

Las EPSV también culpan de esa mínima pérdida de pulso a la reducción de los límites fiscales de 8.000 a 5.000 euros por año, decretada en Gipuzkoa en 2012. También achacan la situación a «la falta de planes de promoción y divulgación» de un sistema complementario al público «en una sociedad que, como la vasca, envejece progresivamente».

Las prestaciones sumaron hasta junio 467 millones, mientras el número de socios se mantuvo en 1,1 millones de personas.