Diario Vasco

Se aplaza una semana el cierre de la pesquería del bonito por el posible agotamiento de la cuota

Barcos amarrados en puerto ayer tarde en Hondarribia.
Barcos amarrados en puerto ayer tarde en Hondarribia. / F. DE LA HERA
  • El ministerio anunció el cierre desde la pasada medianoche, medida que causó malestar en la flota vasca por realizarse sin previo aviso, aunque luego fue postergado

La flota vasca mostró ayer su malestar por la decisión sin previo aviso por parte del Ministerio de Agricultura -competente en materia pesquera- de decretar de forma preventiva el cierre de la pesquería del bonito del norte ante la sospecha de que se ha consumido la cuota. Los arrantzales, que confiaban en alargar las faenas al menos durante un mes, se vieron sorprendidos por una medida sin precedentes que les obligaba a regresar a puerto. Sin embargo, el Ministerio anunció a última hora de la tarde de ayer que el «cierre provisional y precautorio» se aplaza hasta el miércoles de la próxima semana. Según el departamento de Isabel García Tejerina, esta decisión permitirá mantener operativa de forma provisional la pesquería en un momento de capturas abundantes, lo que repercutirá en una «alta rentabilidad» de la flota.

La orden ministerial aplazada se limita al bonito, por lo que los barcos que cuenten con cuota de atún rojo, campaña que se desarrolla en paralelo, podrán seguir faenando previsiblemente más allá del miércoles de la próxima semana.

Con el cierre, las autoridades determinarán si España ha agotado o no su cuota de bonito. La Secretaría General de Pesca realizará un recuento en base a las declaraciones de desembarque, así como de las notas de venta de la flota. De comprobarse que se ha alcanzado el cupo, la costera habrá terminado tanto para los barcos que pescan con curricán -señuelo-, como para las embarcaciones vascas y cántabras que emplean cebo vivo.

El primer anuncio de cierre causó estupor en la Federación de Cofradías de Gipuzkoa, porque este se había realizado sin aviso previo por parte de la administración pesquera. Según explicaron, ésta conocía con suficiente antelación el alto volumen de capturas. Miren Garmendia, secretaria de la Federación, aseguró horas antes de conocer el aplazamiento, que hace escasos días celebraron una reunión con el director de Recursos de la Administración española, José Miguel Corvinos, quien les trasladó que eran conocedores del alto volumen de capturas realizado y se comprometió a facilitar a la flota los datos de consumo de bonito. «Y ahora nos encontramos con esto y casi sin tiempo para reaccionar. No sabemos qué cantidad de cuota hemos consumido y cuanta es la que queda».

Otros patrones consultados resaltan que un cierre preventivo como el que se había decretado no tenía precedentes y que, en todo caso, los excedentes de cuota de años previos se trasladaban a la campaña siguiente. Según explican, la mayoría de los barcos cuentan con un diario electrónico conectado con la Secretaría de Pesca que permite dar cuenta al instante de las capturas que realizan. De ahí su denuncia de que se podían haber adoptado medidas previas «como una autorregulación de las faenas para no agotar la cuota, antes de decretar este cierre». Los profesionales resaltan además que una vez decidido el cierre de una pesquería, cuesta mucho reanudar las faenas.

El cupo de bonito correspondiente a esta campaña es ligeramente inferior a las 14.500 toneladas, mientras que Francia dispone de 4.500 e Irlanda de 2.500. Según los cálculos de Agricultura, más de 10.000 toneladas han sido capturadas y desembarcadas por la flota del Cantábrico noroeste, en su mayoría por la de cerco, mientras que la flota canaria, mayoritariamente de artes menores, ha desembarcado una cifra próxima a las 4.000 toneladas.

Resultados desiguales

En cuanto al balance de la flota vasca, la costera del bonito mostraba resultados irregulares. Mientras que los barcos de cacea -los de los puertos vizcaínos- han tenido una mala campaña que llevó a muchos a abandonar la costera, los de cebo vivo, los grandes y mayoritariamente guipuzcoanos, han completado buenas capturas. La flota de Gipuzkoa lleva desembarcados un millón de kilos más que el pasado año, en total 5 millones.

En cuanto a la rentabilidad, los precios se han mantenido en un buen nivel, en 4 euros/kilo de media. El bonito grande se ha cotizado en lonja este mes a entre 5 y 6 euros/kilo; el mediano de 3 a 4,70, y el pequeño entre 2,50 y 3 euros/kilo.

La temporada pesquera comenzó en junio con el traslado de la flota a Azores y Galicia. En julio y agosto las capturas se acercaron a nuestra costa y en lo que va de mes han continuado los desembarcos, aunque ya no con la frecuencia y la talla de las conseguidas en agosto.

Por su parte, la casi totalidad de los barcos pequeños de cacea se habían retirado por las flojas capturas. De hecho, ayer descargó 8.000 kilos en Ondarroa el último barco de este arte de pesca que seguía en la mar. Esta flota ha lamentado que no han encontrado pescado por un cambio en los hábitos migratorios de la especie.