Diario Vasco

Un sofá que da masajes y una impresora 3D para jugar los viernes

  • La compañía, muy joven, ofrece vías de escape a sus atareados trabajadores y prepara una jornada festiva con sus familias

La sede de NEM Solutions está en plena revolución, pues acaba de pasar de 500 metros cuadrados a 1.200, y los enseres aún están por colocar. Pero no hay problema. Lo importante, la gente, está en su sitio. Con una plantilla muy joven que alcanza el medio centenar de personas, la imagen no defrauda a lo que cualquiera se puede imaginar. Todo es fresco, dinámico y con un punto divertido, como cuando Alberto Conde posa para la fotografía de este reportaje y alguien se levanta de su asiento e inmortaliza, con ojos picarones, el momento. Se trabaja mucho, pero también hay buen rollo. Quizás ayude ese inmenso sofá de relajación que, en medio de la biblioteca, aguarda a que alguien se siente y apriete los botones del cuadro de mandos en busca de un gratificante masaje. Lo compraron con los 1.500 euros de uno de los muchos premios (alguno muy importante) que la empresa ha recibido. Entre los masajes y la risas de ver al jefe bajo los focos se afanan informáticos, ingenieros, matemáticos, meteorólogos o químicos. Imperan las bermudas y las camisetas de colores, los mismos que inundan alguna pared forrada de 'post-it'. También hay un espacio para comer y descansar en el que el suelo asemeja hierba. No hay un horario estricto. La gente llega, trabaja y se va, sin presión pero con responsabilidad. La oficina esconde otro 'juguete', una impresora 3D que hace las delicias de todos los últimos viernes de mes, cuando su uso está abierto a quien quiera. Alberto Conde insiste en que «es importante que la plantilla esté contenta», y ya prepara el día de puertas abiertas que, a comienzos de octubre como cada año, reunirá a los empleados y a sus familias en la oficina. En esta ocasión, cómo no, también habrá castillo hinchable con forma de tren y Gregorio (uno de los trabajadores) quizás prepare sus famosos 'cup cakes' con forma de aerogenerador. «Es, sin duda, el dinero mejor invertido del año», concluye Conde.